En el mes de abril, el aumento de los medicamentos alcanzó un valor récord en 2019, más que duplicando el promedio mensual de incrementos del último año. Sólo en ese mes, en promedio, los precios de los cincuenta principales remedios subieron 8,6%. Asimismo, el promedio de los diez que más aumentaron en el mismo periodo alcanzó 16,4%, entre los que hubo aumentos de hasta un 23,5%.

Así lo señaló el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en un informe hecho conjuntamente con la Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria (ALGEC) y el Centro de Estudios Políticos para Personas Mayores (CEPPEMA). Allí señalaron que los más perjudicados por los efectos de la elevada inflación en medicamentos son los jubilados y pensionados, sectores que destinan una mayor proporción de sus ingresos a estos bienes.

En rigor, la mayoría de las personas de sesenta años y más consumen en promedio entre cuatro y ocho medicamentos. “El contexto político de los últimos 3 años ha producido pérdida de derechos de los adultos mayores”, sostienen en el informe.

Este cuadro se agrava por la medida que adoptó el PAMI de no entregar más la medicación crónica gratuita a dos millones de afiliados, ya que la obra social exige requisitos que restringen el acceso. “Esta situación trae como consecuencia que las personas mayores dejen de consumir su medicación o lo hagan de manera limitada para generar un ahorro económico en los gastos que estos demandan”, indican los autores del informe.

El CEPA hace hincapié en la pérdida de poder adquisitivo para jubilados y pensionados durante el gobierno de Mauricio Macri. En la comparación entre mayo de 2015 y abril de 2019, señala que la inflación de los medicamentos fue de 298%, con casos esenciales cuyo incremento fue del 710%. En contraste, en el mismo periodo la jubilación mínima tuvo un incremento de 172%. Pasó de 3.821 a 10.410 pesos.

“El poder adquisitivo de la jubilación mínima se retrajo 21% en la comparación entre el promedio del poder adquisitivo de 2015 y el medido en abril de 2019, es decir, la pérdida representa $2.190 mensuales aproximadamente, considerando la jubilación mínima de $10.410 en abril de 2019”, detalla el trabajo.

El informe ubica como punto de inflexión de este proceso de pérdida salarial la reforma previsional de diciembre de 2017 que impulsó el gobierno de Mauricio Macri. Desde la aplicación de esa política, el aumento de la jubilación mínima fue de 28,4% comparando el periodo enero de 2018 con enero de 2019, mientras que en ese lapso la inflación acumulada de 2018 fue de 47,6%, la más alta desde 1991.

A su vez, si se analiza la evolución de la jubilación en dólares, desde el CEPA afirman que “la pérdida es significativa: la jubilación actual implica la reducción de 43% respecto del valor de 2015”. En enero de 2015 la jubilación mínima era de 373 dólares, mientras que en marzo de 2019 fue de 195 dólares.

Entre los medicamentos que más aumentaron en los últimos cuatro años y cuya utilización es más masiva, el informe menciona el Sintrom, cuyo aumento fue del 710%. Se trata de un anticoagulante necesario para evitar Accidentes Cerebro Vasculares (ACV) en personas que padecen arritmias cardíacas. El Seretide, para Patologías Respiratorias, aumentó su precio en un 347%, siendo su valor actual de 2.010,73 pesos. En tanto el Arcoxia, un fármaco antiinflamatorio no esteroide que se utiliza para el dolor crónico de patologías osteoarticulares como artrosis y artritis reumatoidea, tuvo un incremento del 349%.

“La situación de salud que atraviesan las personas mayores hoy es grave. En suma, la calidad de vida de toda población mayor se ve muy afectada y los peligros del aumento de morbi-mortalidad son inminentes”, concluye el informe.