Por Javier Biasotti

El Consejo Superior de la Universidad Nacional de La Plata otorgó este martes el título de Doctor Honoris Causa post-mortem al profesor Floreal Antonio Ferrara, destacado sanitarista ligado al peronismo que fue ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires durante las gestiones de Oscar Bidegain y Antonio Cafiero.

A su labor política, inspirada en la obra de Ramón Carrillo –quien es considerado como el padre del sanitarismo argentino–, Ferrara le sumó el ejercicio profesional de la medicina, la docencia, la participación en sociedades médicas, la producción de numerosos trabajos científicos y la publicación de varios libros.

“Floreal Ferrara puso siempre su producción científica al servicio de la organización popular y la lucha por una concepción de salud integral, sosteniendo la necesidad de la mirada y el abordaje de los problemas de salud, en estrecha relación de las distintas disciplinas, siempre con la participación popular como guía”, sostiene uno de los considerandos de la resolución que fue votada por unanimidad. 

“Hoy es un día de gran alegría. Esta decisión es una reivindicación por partida doble: primero, un reconocimiento al aporte de un gran médico sanitarista, discípulo de Ramón Carrillo, a la teoría y la praxis en la construcción del conocimiento en el campo de la salud. Y segundo, una reparación histórica a quien fuera injustamente expulsado de la Facultad de Medicina platense. Felicitaciones para su familia, su hijo Pedro y su nieto Fernando, y para todos los compañeros de lucha de anteriores y actuales generaciones que seguimos sosteniendo la salud como un derecho”, reflexionó el exministro de Salud de la Nación Daniel Gollán, reconocido seguidor del ideario de Ferrara.

Justamente Pedro Ferrara, hijo del sanitarista y también médico, aseguró que “es una hermosa coincidencia que se le haya otorgado el reconocimiento a mi viejo el día del natalicio de Evita. Contaba mi padre que en las oportunidades que había estado con Ramón Carrillo, este le mencionaba que ella afirmaba que ‘los hospitales eran del pueblo y un hecho revolucionario’, consigna con la que Carrillo no estaba tan de acuerdo. ‘¿Y usted qué opina?’, le preguntaba a mi viejo, que enseguida respondía: ‘Tiene razón Eva’. Y Carrillo cerraba el tema diciendo que “al final, ustedes son dos revolucionarios’”.

“Se trata de un reconocimiento que tardó mucho pero por suerte llegó, en medio de un contexto en el que mi viejo estaría blasfemando en 47 idiomas por la devastación sanitaria del gobierno de Cambiemos, pero también en el que surge un viento fresco desde las universidades públicas con reivindicaciones como estas”, aseguró Ferrara hijo.

«Se trata de un reconocimiento que tardó mucho pero por suerte llegó, en medio de un contexto en el que mi viejo estaría blasfemando en 47 idiomas por la devastación sanitaria del gobierno de Cambiemos«

De su etapa como ministro de Salud bonaerense en 1987, de la mano del gobernador Cafiero, a Floreal Ferrara se le reconoce la creación y puesta en ejecución del programa ATAMDOS (Atención Médica Ambulatoria Domiciliaria), que privilegiaba la atención ambulatoria por sobre la hospitalaria a través de equipos de salud comunitarios, constituidos por profesionales de diferentes disciplinas que llegaban a los barrios periféricos para facilitar a las familias el acceso a la salud.

“Floreal fue ministro de Salud con la renovación peronista en el 87, y una cosa que marcó muy fuerte su gestión fue la creación de los equipos ATAMDOS, donde había un rol muy fuerte de lo interdisciplinario y donde el trabajo social tuvo una fuerte impronta al formar parte de esos equipos junto a un médico y otros profesionales de la salud”, recordó Néstor Artiñano, decano de la Facultad de Trabajo Social de la UNLP, impulsora del reconocimiento en acuerdo con la de Ciencias Médicas.

“Es un acierto del destino que coincida la designación como Doctor Honoris Causa de Ferrara con los cien años del nacimiento de Evita, ya que desde su fuerte compromiso con la salud pública fue un ferviente seguidor de las ideas y el proyecto de Eva Perón”, reseñó Artiñano.

Ferrara también fue jefe de trabajos prácticos de la Cátedra de Higiene y Medicina Social y luego titular de la asignatura Medicina Preventiva y Social, ambas en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata. Pero en 1975, tras ser perseguido por la Triple A, fue expulsado de la UNLP. Testimonios de época dan cuenta de un último encuentro con sus alumnos, oportunidad en la que fue despedido por una multitud de estudiantes aplaudiéndolo de pie.

Nacido en Punta el 7 de junio de 1924, Ferrara falleció en Buenos Aires el 11 de abril de 2010. Tres años antes había sido designado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires por sus aportes “al avance científico en el campo de la salud y al compromiso político y social para que ello se plasme en un sistema público que garantice el bienestar de toda la población”.