Por Pablo Pellegrino

En febrero, la actividad económica cayó en términos interanuales un 4,8%, según los datos difundidos el martes por el INDEC. El indicador arroja diez meses consecutivos en baja, aunque desestacionalizado creció 0,2% con respecto a enero.

Ese último dato es el que utiliza el equipo económico de Cambiemos para respaldar la idea de que la recesión económica encontró su piso en diciembre del año pasado, cuando registró un alza mensual desestacionalizada de 1%.

Los rubros más importantes de la economía registraron bajas en febrero, entre ellos, el comercio (-12,3%) y la industria (-8,2). En contraposición con las caídas, la actividad agropecuaria sí tuvo recuperación y registró una suba del 5,9%.

A pesar del optimismo oficial por la suba en el registro desestacionalizado contra el mes anterior, la reciente reactivación de los problemas en el frente cambiario y la nueva suba de las tasas de interés, que el martes superaron el 73%, para los meses venideros se espera que se acentúe la caída.

Por otro lado, el INDEC difundió el índice de salarios, también correspondiente al mes de febrero, que arrojó un incremento en el promedio de salarios totales del 2,7%, traccionado por el aumento en los empleos registrados del sector privado del 2,7% y del sector público del 2,6%.

En términos interanuales, el índice de salarios total registrado aumentó un 35,4%, mientras que el promedio total tuvo un aumento promedio de 34,6%.

Tanto en la comparación mensual como en la interanual, los salarios siguen corriendo por detrás a la inflación: para febrero, el Índice de Precios al Consumidor arrojó un 3,8% contra los 2,7 puntos que registraron los salarios.

Contra febrero del año pasado, los precios tuvieron incrementos del 51,3%, mientras que el promedio de salarios que difundió el INDEC se ubicó 16 puntos debajo de ese índice.

19.882 casos de despidos y suspensiones

Pero la crisis en el sector laboral no sólo se manifiesta en la pérdida del poder adquisitivo del salario: según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en el primer trimestre de 2019 se registraron en el país 19.882 casos de despidos y suspensiones, motorizados principalmente por el sector industrial –uno de los más castigados por la crisis– con el 77% de los casos relevados.

También se muestra una preocupante destrucción del empleo privado: según el CEPA, de los casi 20 mil despidos, sólo 125 corresponden al sector público.

El viernes pasado, la Secretaría de Trabajo había informado los datos de empleo registrado correspondientes a febrero consignados en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que demuestran la contundencia del impacto de la crisis: desde febrero de 2018 hasta el mismo mes de 2019 se perdieron 252.500 empleos formales en el país, otra vez, traccionados por el sector industrial.