Con una convocatoria multitudinaria en la Capital Federal, el paro general del 30A mostró un contundente mensaje de protesta contra el gobierno de Mauricio Macri, no sin sufrir represalias por parte de las fuerzas de seguridad. Incidentes con la policía y un saldo de 32 detenidos no pudieron apagar la intensidad de la movilización que convocó a miles de personas de la mano del Frente Sindical Para el Modelo Nacional.

La participación de las dos CTA, Camioneros, los trabajadores de la Asociación Bancaria, aeronáuticos de APLA, los trabajadores de la salud nucleados en CICOP y el acompañamiento de Pablo Moyano en nombre de su padre Hugo, fueron las presencias que contrastaron con la ausencia de la CGT, que fue fuertemente cuestionada en las últimas semanas.

“Más allá de que los ministros digan lo contrario, el paro ha sido contundente en todo el país. Casi total en varias provincias. No fue el capricho de tres o cuatro dirigentes. Esto fue de los trabajadores. Muchos gremios dictaron la conciliación obligatoria para presionarnos. Que se metan la multa en el culo, a nosotros no nos aprieta nadie”, fueron las palabras del secretario general de Camioneros, Pablo Moyano, quien no ahorró en cruces a la cúpula dirigente de Transporte que decidió no apoyar la protesta.

Por el escenario principal pasaron también el dirigente de ATE, Pablo Micheli, como también el titular de Canillitas, Omar Plaini. Entre los presentes estuvieron figuras del sindicalismo y la política, como el titular de Suteba, Roberto Baradel, la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, junto al legislador Fernando Espinoza, entre otros.

La tensión por las adhesiones al paro estuvo atravesada por amenazas de bomba a las estaciones del tren Roca de Temperley, Constitución y Lanús. A su vez, las internas dentro de los transportistas de la UTA generaron fuertes cruces entre facciones en disputa sobre el acompañamiento o no de la medida de fuerza. Los subtes tuvieron un paro total de actividades.

“Este paro es por el 35% de pobres, por los jubilados, por los desocupados y por tantos trabajadores que están perdiendo poder adquisitivo. Los funcionarios no salen a la calle, esta es la realidad. Con hambre, despidos y bajo amenaza. Hoy paramos el país, mañana marchamos, y si no hay respuestas, habrá más protestas”, agregó Moyano.

En tanto, el paro incluyó una serie de cortes y trescientas ollas populares en distintos puntos de la provincia durante las primeras horas de la mañana. Pero fue en la Capital Federal donde la policía Metropolitana detuvo a unas 32 personas durante incidentes que se produjeron por protestas frente a una sede del Banco Galicia.

“Con este paro les decimos: la unidad va a abrir un nuevo país para nosotros. Queremos trabajar, queremos salarios dignos, queremos escuelas abiertas, queremos hospitales funcionando, jubilados respetados. Queremos estar orgullosos de laburar. Ese país solamente lo podemos hacer los trabajadores, con la unidad del pueblo. Tenemos que ir a octubre peleando con dignidad, orgullosos de ser trabajadores, de las Madres, que hoy cumplen sus 42 años”, dijo el referente de la CTA Hugo Yasky en el acto central que tuvo lugar en Plaza de Mayo.

Cabe destacar que el paro se desarrolló en el marco de plena debacle de las políticas económicas de Macri, cuyo telón de fondo muestra un descontrol cambiario y una crecida de la inflación que ameritó una serie de medidas paliativas de emergencia. No obstante, el presidente sumó más leña al fuego en apariciones públicas durante el día de ayer, donde lanzó provocativas declaraciones.

“Mientras otros deciden hacer paro, otros venimos a trabajar”, fueron algunos de los comentarios que arrojó el mandatario durante la inauguración de una planta potabilizadora en Ensenada junto a la gobernadora María Eugenia Vidal.

En tanto, durante hoy miércoles habrá una jornada de ollas populares alrededor del Monumento al Trabajo, en conmemoración del Día del Trabajador y para continuar el plan de lucha.