Por Pablo Pellegrino

«Internacionalmente tuvimos apoyo de todos los países y líderes, pero los mercados son distintos. Son tipos sentados en una oficina, con visión de oportunidad. Lo que pasa con el riesgo país es que dudaron, dudaron de nuestra convicción a seguir nuestro camino. Pensaron que podemos volver atrás.» Esa fue la explicación que esbozó el presidente de la nación, Mauricio Macri, luego de una tensa jornada cambiaria en la que el dólar había alcanzado una suba superior a los dos pesos, aunque terminó acortando la suba hasta los 46,08, de acuerdo con el promedio que realiza el Banco Central sobre los principales bancos.

Desde la apertura de la jornada, la divisa norteamericana ya mostraba una fuerte tendencia alcista, superando los 47,50 pesos en algunos bancos, y el riesgo país, por su parte, registraba su mayor nivel desde 2014 al traspasar la barrera de los 1.000 puntos. Finalmente, el índice que elabora el JP Morgan cerró en 935 puntos básicos.

Aunque resta esperar a la jornada del viernes, las medidas adoptadas por el gobierno, si bien acortaron la escalada, no evitaron que la divisa registre un alza por encima del 2%.

El Tesoro Nacional ofertó 60 millones de dólares para calmar la cotización, y a la estrategia se sumaron los bancos públicos. Por otro lado, la autoridad monetaria que conduce Guido Sandleris convalidó una suba en la tasa de Leliq por encima del 71% en promedio, con máximos de 73%. Es la mayor tasa desde octubre del año pasado. También hubo ventas en el mercado del dólar futuro que ayudaron a calmar la cotización.

La suba de la divisa se produce en un contexto internacional de apreciación del dólar, pero ninguna moneda sufrió una baja tal como la del peso argentino.

De acuerdo con la explicación de Mauricio Macri, la desconfianza y la disparada del riesgo país responden al repunte en las encuestas de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Incluso, según el portal Perfil.com, algunos “operadores” señalaron el lanzamiento del libro de la exmandataria como el responsable de la suba del índice.

Una virtual desmentida de esta versión llegó desde Europa: el diario especializado Financial Times advirtió sobre la debilidad de la economía argentina y señaló que “crece el temor por un default”, en un artículo titulado “Argentina está en la cornisa”.

En la misma línea, el economista Mariano Kestelboim explicó en declaraciones a El Destape Radio que la preocupación por el índice del JP Morgan es mayor y que el traspaso de los mil puntos básicos es un número de default. “Ahora sí es una variable determinante el riesgo país, porque la deuda se paga con más deuda”, afirmó.

El jueves negro de la economía argentina se produce en la misma fecha en la que, un año atrás, comenzó la debacle financiera que derivó en la crisis actual. El 25 de abril de 2018 fue el inicio del desarme de Lebac, las Letras del Banco Central con las que el gobierno había intentado domar, sin éxito, la inflación en sus primeros dos años de gestión.

El jueves negro se produce en la misma fecha en la que un año atrás comenzó la debacle financiera: El 25 de abril de 2018 fue el inicio del desarme de Lebac.

A pesar de los esfuerzos aplicados, que implicaron una drástica suba de la tasa de interés de esos instrumentos hasta el 38% (que es la mitad de lo que se ofrece hoy en Leliq), la divisa continuó su escalada y para agosto ya superaba los 30 pesos.

Entre el sinnúmero de explicaciones por aquella devaluación, que también empujó el riesgo país a niveles récord, se destacaron el impacto de la devaluación de la lira turca, el precio internacional del petróleo y hasta la denominada Causa de los Cuadernos, que, según el gobierno, sumó desconfianza.

Comer es cada vez más caro

Los empresarios que se plegaron al “pacto de caballeros” para ofrecer una canasta de 64 productos con precios congelados por seis meses dijeron que, a pesar de la suba del dólar, el programa Precios Esenciales se cumplirá. La condición es que la cotización no supere los 51 pesos.

La calma que hasta esta semana mostraba la divisa norteamericana había permitido los buenos augurios del equipo económico de Cambiemos en torno a la baja de la inflación a partir de mayo. Sin embargo, con esta nueva devaluación, difícilmente los precios traigan buenas noticias para el gobierno.

la Canasta Básica Total registró un alza del 4,3% en marzo, que implica que una pareja con dos hijos necesitó 28.750,94 pesos para no ser pobre.

También el jueves, el INDEC difundió los datos correspondientes a la Canasta Básica de alimentos (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT), que determinan la línea de indigencia, en el primer caso, y la de pobreza, en el segundo.

Según el organismo, la CBT registró un alza del 4,3% en marzo, que implica que una pareja con dos hijos necesitó 28.750,94 pesos para no ser pobre. Por su parte, la CBA registró un alza mayor, del 4,7%.

En términos interanuales, el impacto de los precios es bastante superior en los sectores más vulnerables: mientras el IPC arroja una suba de 54,7% con respecto a marzo del año pasado, la CBA y la CBT aumentaron de marzo a marzo 64,2% y 60,9%, respectivamente.