Dos días consecutivos sin clases tuvo esta semana el colegio Normal Superior Nº 1 “Mary O. Graham” de La Plata, debido a fallas en el servicio de agua. El Consejo Escolar se dirigió al establecimiento para arreglar el problema, pero la falencia no sólo no se solucionó, sino que los tanques rebalsaron e inundaron los techos de la escuela.

La comunidad estudiantil señala que el deterioro de la histórica institución representa una muestra más del serio deterioro en infraestructura que padecen múltiples establecimientos.

“Falta agua y falta techo. Y falta la presencia del gobierno de Macri, Vidal y Garro, que no mantienen una institución de 130 años que ahora se cae sobre nuestras espaldas”

“Falta agua y falta techo. Y falta la presencia del gobierno de Macri, Vidal y Garro, que no mantienen una institución de 130 años que ahora se cae sobre nuestras espaldas”, manifestó ayer la agrupación estudiantil Incongruencia, activa en el Mary O. Graham.

Tras un 2018 y parte de 2019 todavía convulsionado por la precarización estructural en la educación pública que propició la muerte de los trabajadores Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, la situación en La Plata persiste en varias instituciones que denuncian el mal estado edilicio de los colegios.

“Hay problemas en los baños, los arreglaron mal y por eso después hubo más problemas. Muchos cielorrasos se caen de a pedazos cuando llueve. Hay goteras y se llena de humedad. Los arreglos que se hicieron en el último tiempo son apenas lavadas de cara que no solucionan nada”, dijo a Contexto la referente de la Agrupación Laura Carlotto que conduce el centro estudiantil del Normal 1, Catalina Odriosola. “Estos dos días últimos no tuvimos clases porque es un caso extremo que hay que arreglar, pero la realidad es que ha habido muchísimos días a la mañana donde no hay agua. No es una novedad.»

El edificio del Normal 1 tiene 130 años de antigüedad, es uno de los espacios históricos del centro platense y requiere de mantenimiento especial por su calidad patrimonial. Sus estudiantes manifiestan que la falla en su resguardo responde a “la falta de presupuesto”.

“Donde se observan muchas fallas es en el ala nueva, cuyas obras se empezaron en 2015 y se terminaron en 2016, que también está cayéndose a pedazos. Si bien fue una restructuración nueva del lugar, evidentemente fue muy por arriba. El año pasado se cayó uno de los ventiladores que instalaron”, agregó Odriosola.

“Hay problemas en los baños, los arreglaron mal y por eso después hubo más problemas. Muchos cielorrasos se caen de a pedazos cuando llueve»

Desde el centro de estudiantes del Mary O. Graham vienen encabezando actividades junto a otros colegios para visibilizar la situación de deterioro de las escuelas donde los problemas se repiten. En el Normal 3 las condiciones son similares, o en el Albert Thomas, cuyo déficit de cupos para los comedores se ha convertido en una seria preocupación para la comunidad.

Mientras tanto, desde la Dirección Provincial de Infraestructura Escolar, a pesar de reiteradas instancias de reclamo por parte de estudiantes y autoridades del colegio, no han logrado establecer soluciones concretas para la situación.