Directores de institutos de investigación, que dependen del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) o de universidades nacionales, expusieron el “estado crítico” que atraviesan ante legisladores y miembros del directorio del organismo. Fue ayer por la tarde en el marco de una reunión de la Comisión de Ciencia y Tecnología e Innovación Productiva, que se llevó a cabo en el edificio anexo de la Cámara de Diputados de la Nación.

La reunión fue convocada por esta comisión que preside la diputada del bloque del FpV-PJ Sandra Castro como una muestra de apoyo hacia el severo momento que vive el sistema científico por su desfinanciamiento.

“Estamos pidiendo una sesión especial y hemos presentado pedidos de informes, resoluciones y reasignaciones de presupuesto”, dijo Castro, quien moderó la reunión. A su lado estuvieron también los diputados Roberto Salvarezza y Daniel Filmus, de la misma bancada.

“No podemos hacer el mantenimiento, los proyectos de investigación están desfinanciados y los que están financiados sus montos son escasos por la devaluación»

Los directores de los institutos del CONICET y los rectores de Facultades públicas de distintos puntos del país, pero sobre todo de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), colmaron la sala. Como patrón común, señalaron la profundización de “una crisis presupuestaria, institucional y de falta de objetivos para el CONICET”. El presidente Mauricio Macri, el secretario de Ciencia y Tecnología Lino Barañao y el titular del CONICET ahora de licencia Alejandro Ceccato fueron los principales receptores de las críticas.

Ana Franchi, directora del Centro de Estudios Farmacológicos y Botánicos (CEFYBO) de la UBA, sintetizó los principales problemas del sector: “No podemos hacer el mantenimiento, los proyectos de investigación están desfinanciados y los que están financiados sus montos son escasos por la devaluación. Además, los salarios de los becarios son bajísimos, incluso por debajo de la canasta familiar, no hay nombramientos del personal de apoyo y disminuyen las becas”, enumeró.

La reunión de la comisión fue tras la autoconvocatoria de 140 directores del CONICET en Córdoba, diez días atrás, donde llevaron a cabo una serie de debates que tuvieron como resultado un documento, en el cual advierten de los efectos de los recortes presupuestarios y piden un plan urgente para que la situación no se agudice más. Ese hecho, y la exclusión de más de 2.000 aspirantes para ingresar a la carrera de investigador del CONICET 84% del total, añadieron mayor tensión a los reclamos por mayores fondos.

“No hay antecedentes de una crisis de la magnitud de la que vivimos ahora, y eso pasa cuando la inversión en ciencia es considerada un gasto innecesario”, consideró Juan Manuel Sueiro, delegado general de ATE-CONICET Capital Federal, quien añadió que, del presupuesto asignado a ciencia y tecnología, más del 90% es para el pago de salarios y el resto para gastos de funcionamiento.

Además de los pedidos por más presupuesto, la preocupación más grande que dejaron en claro los directores y rectores presentes en la reunión fue la falta de un horizonte para la política científica nacional. “Nos preguntamos cuál es el rol que tiene el CONICET en su relación con las universidades nacionales”, apuntó Mauricio Erben, decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP e investigador principal del CONICET. “El año pasado vivimos situaciones que nos llevan a pensar si esto es una crisis presupuestaria o algo más profundo que tiene que ver con el sentido que tiene el CONICET.”

Erben añadió que los tres institutos que depende de su Facultad, ubicados en el bosque platense, estuvieron a punto de cerrar el año pasado por la falta de fondos para gastos de funcionamiento. Para no hacerlo, compartieron gastos en la seguridad de los edificios y los laboratorios. En los institutos que dependen de la UBA, relataron sus directores, ocurren casos similares.

Las autoridades del directorio, entre las que se encontraban Roberto Rivarola y Graciela Ciccia, expresaron su “preocupación” por el cuadro de situación, aunque también dejaron ver cierta resignación en cuanto a que el rumbo cambie y haya mejores condiciones.

“El año pasado vivimos situaciones que nos llevan a pensar si esto es una crisis presupuestaria o algo más profundo»

Otro reclamo al gobierno nacional fue por no haber nombrado como miembros del directorio del CONICET a dos investigadores elegidos en el marco de las elecciones del organismo que se llevaron a cabo en mayo de 2018. Desde esa fecha, el oficialismo nombró temporalmente a personas afines a su gestión.

También hubo referencias a la nueva “fuga de cerebros” como resultado de la falta de demanda e inversión. “Lo único estratégico ahora es preservar a las jóvenes generaciones, cuyas formación superior fue invertida por el Estado y hoy son los mayores damnificados, que se formaron durante años y quedaron afuera por una política instaurada por el presidente Macri y Barañao”, concluyó Alberto Kornblihtt, quien dirige el Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (CONICET-UBA).