La reducción de una injusticia se celebra como un triunfo, pero no deja de ser una injusticia. El Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Brasil redujo cuatro años y tres meses la condena al expresidente Luiz Inácio «Lula» da Silva.

Lula se encuentra desde el 7 de abril de 2018 en la cárcel de Curitiba. El Tribunal Regional Federal N° 4 (TRF4), en segunda instancia, determinó que el líder del Partido de los Trabajadores (PT) debía cumplir una pena de doce años de prisión. La reducción dictada por el TSJ implica que en septiembre de este año podría recibir el beneficio de la prisión domiciliaria.

El expresidente fue acusado de recibir un departamento como parte de un soborno de una empresa constructora. Nunca hubo pruebas que pudieran corroborar la denuncia, ni testigos que pudieran señalar con certeza el supuesto vínculo. No se pudo demostrar que Lula, sus familiares o alguna persona de su círculo íntimo tuviera alguna relación con dicho departamento.

Aun así, el juez federal Sergio Moro lo condenó y en su fallo aseguró que no tenía pruebas pero tenía “la convicción” de que Lula había cometido el delito del que se lo acusaba, y que con eso era “suficiente”. Lula fue encarcelado, se le impidió ser candidato para las elecciones presidenciales y se le prohibió dar entrevistas y participar de la campaña.

La condena de Moro le permitió al candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro ganar las elecciones y convertirse en el nuevo presidente de Brasil. Una vez en su cargo, Bolsonaro devolvió el favor a Moro y lo nombró ministro de Justicia.

La decisión del STJ de reducir la pena del expresidente fue celebrada, pero no se dejó de señalar el carácter injusto de la condena. La presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, aseguró a través de Twitter que: “Lula es inocente, merece ser absuelto, pero los votos dados por la reducción de la pena ya muestran el nivel de persecución y arbitrariedad al que Lula fue sometido por Moro y por el TRF4”.

“El STJ se aferró a meras formalidades para no examinar el mérito y absolver de Lula. Por eso vamos a apelar hasta que su inocencia sea reconocida. Pero por primera vez un tribunal superior señaló los abusos de Moro y el TRF4 con la reducción de la pena en más de un tercio. ¡La lucha continúa!”, remarcó.

A través de la misma red, la diputada federal del PT, Maria do Rosário, señaló: “antes de nada, no debería haber ninguna penalización contra Lula. Lula es un prisionero político y tiene que salir de esta prisión, pero con su reconocida inocencia. Esto es lo que Brasil espera y esto es lo que Lula merece. ¡Justicia!”.