El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, visitó Argentina y se reunió con Mauricio Macri. Más allá de los anuncios de intercambio tecnológico y comercial, el mandatario argentino y el boliviano son dos de los más claros representantes de los modelos antagónicos que están en pugna en la región y que en octubre, tanto en Bolivia como en Argentina, deberán ser refrendados o rechazados en las urnas.

Contexto dialogó con Ariel Basteiro, dirigente político y exembajador argentino en Bolivia, quien aseguró que “Evo es el digno representante de lo que fueron los procesos de cambio en América Latina, iniciados allá por el año 1998, cuando Chávez asumió la presidencia de Venezuela. Evo es el emergente de ese proceso que tuvo presidentes como Néstor, Cristina, Lula, Dilma, Correa, Mujica, Lugo, etcétera”.

“También tiene el mérito de ser quien se sostuvo en el tiempo con un modelo exitoso de gobernabilidad y cumplimiento de sus objetivos”, sostuvo.

Basteiro afirmó que “por el contrario, Macri es un claro ejemplo de lo que son los gobiernos neoliberales de América Latina, que han hundido a sus pueblos en la miseria”. “Mientras Macri es un sumiso a todos los intereses de Estados Unidos e intenta mostrarse como uno de sus gendarmes, Evo se para con dignidad frente a la arremetida norteamericana y defiende los procesos de integración regional”, remarcó.

El exembajador señaló: “Son dos proyectos totalmente distintos. El de Macri es un proyecto individualista y de dependencia, y el de Evo es solidario y soberano. Mientras Argentina cada vez se hunde más en la crisis generada por el gobierno de Macri, el gobierno de Evo construyó una Bolivia que crece todos los años”.

Los dos modelos serán sometidos a votación en el mes de octubre. En Bolivia las elecciones presidenciales son el día 20, y en Argentina el domingo siguiente, el 27. En ese sentido, Basteiro explicó: “Por mi experiencia y porque hoy me toca, como precandidato a intendente, recorrer mucho las calles, los barrios de Ituzaingó (provincia de Buenos Aries), veo el nivel de hambre que tiene la gente y el nivel de rechazo hacia la figura de Macri, incluso en mucha gente que lo votó. Estoy seguro de que Cambiemos va a perder y por mucha diferencia, por paliza”.

“En Bolivia ya son trece los años del gobierno de Evo Morales y la gente en la calle dice que es el mejor presidente que tuvieron en toda su historia. Los grandes medios intentan mellar la imagen de Evo con la idea de que ‘no está bien sostenerse tantos años en el gobierno’. Pero más allá de la campaña mediática en su contra y todo lo que está intentando hacer el poder para dañar su figura, estoy convencido de que Evo va a ser reelegido”, concluyó Basteiro.

Números bolivianos

Desde la llegada de Evo Morales a la presidencia se crearon más de 243 mil empresas. Según cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se redujo el desempleo hasta llegar al 4,5% en 2017, lo que puso a Bolivia como el país con menor tasa de desocupación de toda la región. Según el estudio del BID, el gobierno de Bolivia no sólo bajó la desocupación, sino que también disminuyó la desigualdad en un 28%.

Diversos estudios indican que en 2006 la pobreza representaba el 59,9% de la población, y logró reducirse al 36% según la medición realizada en 2017. De igual manera, la pobreza extrema, que era del 36,4%, se redujo al 17,1%.

La distribución de la riqueza permitió que entre 2005 y 2017 la clase media aumentara en más de 3 millones de personas, pasando del 35% de la sociedad al 58%, mientras que la clase baja se redujo del 61 al 37%.

Durante los últimos cuatro años, Bolivia lideró el crecimiento de la región, con un promedio del 5% anual. Según las proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), también durante 2018 encabeza el crecimiento económico regional con un 4% –otras proyecciones indican que ese crecimiento incluso podría ser aún superior y alcanzar el 4,8%–.

En lo que respecta a la salud, sin dudas el logro más destacado se refleja en la reducción de la mortalidad infantil en un 52%. Los datos indican que en 2008 la mortalidad infantil era de 50 cada mil niños nacidos vivos, mientras que en 2016 se alcanzó la cifra de 24 cada mil niños nacidos vivos –números que se espera sigan en reducción–.

En educación, los datos muestran que antes de la llegada de Evo Morales al gobierno la tasa de analfabetismo era del 23%, mientras que en 2017 ese número bajó al 2,7%. En esta marcada reducción, la implementación del programa cubano de alfabetización “Yo, sí puedo” fue fundamental.

Las políticas inclusivas han llevado a un marcado aumento de la participación de las mujeres en la vida política y social del país. Antes de la llegada de Evo Morales a la presidencia, sólo el 9,8% de las mujeres eran propietarias de tierras; en la actualidad, ese número subió al 45%. De igual manera, la participación de la mujer en la vida política aumentó, al punto de que el Congreso boliviano cuenta con un 53% de mujeres en su composición –superando ampliamente los números de participación de la mayoría de los países de la región, e incluso de Europa–.