En medio de la grave crisis que atraviesa por los recortes, el sector de ciencia y tecnología está convulsionado. Dos hechos significativos lo demuestran: el ingreso de apenas el 17,7% de los postulantes a la carrera de investigador científico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), cuyas autoridades dejaron afuera a más de dos mil doctores con doce años de formación universitaria; y la autoconvocatoria una semana atrás que llevaron a cabo 140 directores de centros e institutos científicos en la Universidad Tecnológica de Córdoba, donde emitieron una declaración en la que advirtieron sobre la “política de desmantelamiento” llevada adelante por el gobierno de Mauricio Macri.

Este encuentro entre directores, que los reunió con sus diferentes posturas dentro de la política universitaria, llamó la atención en el ambiente científico por el estado crítico que describieron como consecuencia de las políticas macristas. Pidieron un plan de salvataje y mostraron preocupación por una nueva oleada de “fuga de cerebros”.

Esa alarma se sustenta en la realidad que atraviesan los institutos, dedicados a la investigación y que dependen del CONICET y/o de las universidades públicas, y cuyos fondos son asignados en el marco del presupuesto para ciencia y tecnología que ha recibido recortes importantes. De 2015 a este año, disminuyó su participación en el PBI de 0,65% a 0,5%, lo que significa alrededor de 700 millones de dólares menos en inversión.

En la región de La Plata hay veintisiete institutos y centros de investigación, cuyo patrón común son los recortes de los fondos para afrontar los gastos más básicos de funcionamiento y también para realizar procesos de investigación. Lo que subyace es la “ausencia de una política definida de conducción” desde el Estado nacional, coincidieron directores de institutos consultados por este medio.

“En 2017 tuvimos demoras para recibir los giros de los fondos para mantenimiento, y en 2018 fue la gran hecatombe, porque solamente se giró el 40% de los fondos del año anterior, y sin que se ajuste por inflación. Con eso no se puede funcionar”, dijo a Contexto Félix Requejo, director del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA) de La Plata.

“En 2018 funcionamos con préstamos que nos daba el CCT (Centro Científico Tecnológico) de La Plata de sus propios fondos. El 80% de los institutos están en la misma situación. Llegamos a fin de año en un extremo ajuste de nuestros gastos, y para 2019 ni siquiera tuvimos la posibilidad de decir qué necesitábamos. Recién recibimos fondos en marzo de 2019 a través de una resolución del directorio del CONICET, y ese monto representa un cuarto de lo que recibíamos en 2017 y sin ajuste por inflación”, añadió Resquejo.

“Gracias a la Facultad de Ciencias Exactas, de la que dependemos además del CONICET, estamos pudiendo llevar adelante algunas cuestiones, como el pago de la electricidad. Estamos tratando de garantizar lo mínimo e indispensable para que la gente pueda seguir yendo a trabajar al Instituto. La intención es sobrevivir esperando que la situación se revierta, que haya una voluntad política que apueste a rescatar al sistema científico”, completó.

Para poder sobrellevar la situación, los institutos recortaron contratos con las cooperativas de limpieza, que ahora sólo se encargan de los espacios comunes, como baños y pasillos, y dejan afuera a los laboratorios. A su vez, aquellos institutos que se encuentran cerca uno de otro comparten el personal de seguridad para ahorrar gastos, aunque no llegan a cubrir las veinticuatro horas.

“Estamos en serios problemas presupuestarios. Este año, de manera unilateral, el CONICET decidió otorgar sumas fijas a los institutos de acuerdo con su tamaño. A los más grandes les dio 350 mil pesos y a los más chicos 150 mil. Nosotros estamos entre los grandes, nos dieron eso y otros 150 mil pesos para atender problemas de seguridad y limpieza, los problemas centrales que estamos teniendo. Eso es insuficiente, tuvimos que rehacer todos los contratos de seguridad y limpieza, reducirlos al mínimo”, aseguró en diálogo con Contexto Juan Franzese, director del Centro de Investigaciones Geológicas de La Plata.

“A su vez, los investigadores hacen el trabajo con lo que pueden. Particularmente en nuestro caso, hay investigadores que hacen servicios en vinculación con la industria, sobre todo petrolera, y así consiguen recursos extras porque tienen esa vinculación con el sector privado. Pero los subsidios públicos están maltrechos”, agregó.

El estado del CONICET

El ajuste en este organismo, central en el sistema de la ciencia y la tecnología, lo llevó a cabo el gobierno nacional de manera ininterrumpida desde 2016, achicando la cantidad de ingresantes a la carrera de investigador, lo cual generó fuertes protestas e incluso la toma del otrora Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, reducido a secretaría el año pasado.

“La política para el CONICET es reducir drásticamente los ingresos a la carrera y a su vez desfinanciarlo. El CONICET afronta la producción de 1.800 doctores por año, mientras sólo oferta cuatrocientos cargos de carrera. El balance es ese. Es el único organismo del sistema de ciencia que tiene cargos para ofrecer, pero es insuficiente”, dijo a Contexto Roberto Salvarezza, diputado nacional (Unidad Ciudadana) y titular del CONICET entre 2012 y 2015.

“Están llevando el sistema a una situación explosiva, porque todos los años se acumulan más doctores que no tienen salida, y la salida así va a ser irse afuera. Las condiciones de investigación inclusive regionales, como en Chile, son mejores que las del país”, advirtió el diputado.

Desde que asumió Cambiemos, también dejó de tener incidencia el programa Raíces, destinado a repatriar científicos. “Se recuperaban cien científicos por año, fueron 1.300 en total. Y desde que asumió Macri sólo volvieron seis”, apuntó Salvarezza.

“CONICET ha recibido un aumento presupuestario que cubre básicamente sueldos y becas, y lo que es funcionamiento se achica cada vez más. Y salarios y becas están un 30% por debajo de la inflación con respecto a 2015”, puntualizó.

Reunión entre diputados y directores de institutos

El martes, la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Cámara de Diputados recibirá a un grupo de directores de institutos del CONICET, quienes expondrán su preocupación por el estado del sector.

“Hemos decidido escuchar de primera mano lo que pasa. Necesitamos que nos informen con la presencia de todos los bloques, porque no podemos estar indiferentes en el Congreso”, concluyó Salvarezza, vicepresidente 2° de esta comisión.