Por Gonzalo Martin

La Municipalidad de La Plata organizó durante la semana pasada un operativo de distribución de miles de folletos –repartidos con la modalidad “bajo puerta”– para difundir la inversión en infraestructura escolar realizada por la Administración de Julio Garro y explicar el funcionamiento del Servicio Alimentario Escolar (SAE), también bajo la responsabilidad del alcalde del PRO. El material en sí constituye una buena iniciativa de publicación de los datos de gestión, pero falla al invitar a la ciudadanía a hacer un seguimiento y control de los fondos destinados a educación a través de un portal gubernamental que está “en construcción”, sin ningún dato cargado ni funcionalidad habilitada para los usuarios que lo visitan.

“Cuentas claras” es el subtítulo elegido en el folleto para contar a los vecinos que ahora el detalle de “cada centavo que se gasta del Fondo Educativo está respaldado por una memoria descriptiva y una obra realizada”, aunque lo prometido por la Municipalidad es imposible de encontrar en el sitio educacion.laplata.gob.ar. La URL en cuestión se encuentra en funcionamiento, aunque sólo presenta un contador detenido en cero en el medio de la página web y un pie de página con el escudo municipal y el logo con la identidad visual de la Administración Garro.

El eslogan “Nos hicimos cargo” en la portada revela el carácter publicitario del material impreso a color que incluye gráficos e imágenes de estudiantes del nivel inicial y primario. Muy en línea con las directrices de la gobernadora María Eugenia Vidal, que pautó en radio, televisión y redes sociales el spot “En Educación cada día cuenta” para promocionar los “hitos de gestión” del área conducida por Gabriel Sánchez Zinny.

La emisión del spot de Provincia pudo haber apurado la entrega del folleto municipal para salir a apuntalar con datos locales las políticas de la Dirección General de Cultura y Educación. En ambos casos, Cambiemos mostró serias falencias para contener y dar respuesta a los reclamos de la comunidad educativa, desdeñando la representatividad de los gremios docentes para transmitir la acuciante realidad que enfrentan los establecimientos educativos.

En modo electoral, el intendente Julio Garro decidió convertir el uso de las partidas presupuestarias del Fondo Educativo en un eje de campaña para lograr renovar su mandato. En la última apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, el jefe comunal destacó: “Asumimos el compromiso de cancelar una deuda histórica con la educación pública y tomamos la decisión de destinar todo ese dinero a mejorar las escuelas de La Plata. Con esos fondos, sobre los que durante años nadie rindió cuentas, hicimos 167 obras en jardines y colegios públicos de la ciudad, que le están mejorando el día a día a más de 40 mil chicos”. Sin embargo, el total de obras rendido ante los ediles discrepa con “las 211 obras en escuelas y jardines de toda la ciudad” presentado en el folleto repartido a los vecinos.

La discrepancia en los números finales genera intriga sobre cuál es la verdadera cantidad de obras terminadas en el período 2016-2018 en el marco del Fondo Educativo. Resulta difícil creer que desde el 1º de marzo de 2019 hasta mediados de abril el Municipio haya podido finalizar 44 obras, con el ciclo lectivo ya iniciado. De ser cierto, Garro tendría el récord de haber concluido una obra por día, lo que significa haber incrementado la capacidad operativa de tres años en un 26% y en tan sólo 45 días. Todas estas dudas podrían despejarse rápidamente si el sitio web publicitado por el Municipio existiera y las “cuentas claras” fueran una política pública y no un mero eslogan electoral.