Las deudas generadas por los intereses acumulados de los créditos UVA se han convertido en el eje de conflicto de miles de decenas de familias que ahora enfrentan montos impagables. El problema, que ya venía siendo discutido desde finales del año pasado, llegó a instancias judiciales de la mano de dos familias marplatenses que decidieron llevar sus casos.

«Muchas familias ya están incurriendo en la mora en el pago de crédito. Estamos ajustando en todo el resto de la economía familiar y la mora está en todos los productos asociados. Tarjetas de crédito, impuestos municipales, automotor. Estamos endeudándonos en todo», dijo a Contexto Noelia Vaccarini, integrante del grupo de familias platense que se organizaron para buscar respuestas ante el gobierno.

«Si los cálculos de inflación incluso disminuyen, nosotros vamos a devolver unas cuatrocientas veces lo prestado»

En el plano jurídico, las familias autoconvocadas lograron conectarse con la asociación de defensa del consumidor DEUCO y con la Defensoría de la Provincia de Buenos Aires. «Las acciones que se hicieron en Mar del Plata fueron en nombre de dos personas particulares, no en nombre del colectivo nuestro. No obstante, nosotros hemos logrado avanzar en un proyecto de declaración de Emergencia UVA, gracias al trabajo en conjunto con sectores del ámbito legislativo», analizó Vaccarini.

A lo que refiere Vaccarini es al proyecto que lograron desarrollar junto a la Comisión de Vivienda del Congreso, encabezada por Felipe Solá. Esta iniciativa, si bien no significa una solución definitiva, representa un paliativo que generaría una serie de pautas para dar un respiro a las deudas.

Cabe destacar que en la actualidad hay un aproximado de 160 mil créditos en todo el país, donde día a día se conocen nuevos casos de familias endeudadas. En La Plata son novecientas familias las que se han registrado de manera colectiva como afectadas por la situación.

«Lo que buscamos es, en principio, poner un freno a las ejecuciones por 360 días. Que las que están en inicio o proceso también se suspendan. Luego, cambiar el coeficiente por el cual se actualiza ese UVA. Entendiendo que la gente no sacó pesos, sacó una cuasi moneda con vida propia, que va de la mano de la inflación que no para de aumentar», explicó a Contexto Mercedes Lagioiosa, asesora del equipo económico que trabajó en el proyecto de Emergencia.

En el caso de la demanda de Mar del Plata, acorde a lo publicado por el portal 0223, el estudio jurídico Serrano y Amorreo representa a los demandantes y asegura que los préstamos “son una estrategia de despojo que está ligada al poder político”. Agregan que “la gente se aferra a promesas que no se pueden cumplir, pero el mecanismo oculto es un despojo”.

Por lo pronto, las familias platenses advierten que el débito de las cuotas a pagar de las cuentas sueldo son la principal preocupación, en especial en los bancos privados. «Hay casos donde ya empezaron las intimaciones. Es una política de vivienda impulsada por el Estado y lamentablemente el Estado no está dando respuesta a un problema que se desmadró», dijo Vaccarini.

«Es una política de vivienda impulsada por el Estado y lamentablemente el Estado no está dando respuesta a un problema que se desmadró»

La integrante del colectivo de endeudados UVA remarcó que, si bien la Emergencia es un paliativo importante, «el problema de fondo no se resuelve».

«Lo que necesitamos es establecer ese límite al aumento del capital. En un crédito tradicional uno devuelve entre cuatro y cinco veces el valor de lo prestado. Si los cálculos de inflación incluso disminuyen, nosotros vamos a devolver unas cuatrocientas veces lo prestado».