El juicio por el crimen del joven Ariel Cannizzo se encuentra en la última etapa, a casi ocho años de su muerte, producida el 22 de octubre de 2011. Durante la jornada del jueves el Ministerio Público Fiscal, la querella y la defensa del excapitán Ricardo de La Canal, los tenientes Roberto Percuoco y Ernesto Conti, y el oficial principal José Antonio Cáceres alegaron los motivos por los cuales solicitaron condenar y absolver, respectivamente, a los cuatro policías. La lectura del veredicto, y probablemente de la sentencia, a cargo del Tribunal Oral y Criminal Nº 1 se llevará adelante el próximo 30 de abril a partir del mediodía.

Cannizzo, de 33 años, fue detenido por policías de la Comisaría tercera de Berisso el 21 de octubre de 2011 y trasladado a la Comisaría cuarta de la misma localidad. El juicio por su asesinato comenzó el mes pasado y tanto el Ministerio Público Fiscal como la querella representada por Verónica Bogliano sostuvieron, en base a las pruebas presentadas a lo largo del proceso judicial, que se trató de una muerte por síndrome asfíctico, producto de los golpes que recibió en su domicilio. Cabe destacar que la acusación pasó de “apremios ilegales” a “homicidio calificado” por pedido de la fiscalía y la querella.

Durante su exposición, Verónica Bogliano repasó la declaración de los testigos de la causa y analizó los informes que presentaron los peritos. En este sentido, recordó lo atestiguado por Juan Carlos Castro, quien estaba junto a la víctima al momento de la detención y vio cómo fue golpeado por varios efectivos de la policía. Asimismo, el hermano de Ariel, Daniel Cannizzo, pudo observar cómo “Conti lo tenía reducido y Cáceres también lo golpeaba”. En esta línea reflexionó acerca de los informes, que guardan inconsistencias respecto de lo visto también por vecinos: “En el informe de autopsia hay un párrafo que dice que no hay lesiones de lucha ni de defensa”.

En relación con el último punto, el perito Omar Ledesma afirmó que la causa de muerte fue un síndrome asfíctico subagudo, lo que responde a una asfixia que se produce de forma lenta. Cabe destacar que el joven falleció al día siguiente de su detención y que su compañero de celda declaró que desde el momento de su llegada “tosía mucho; fuerte, como queriendo vomitar. Tosía demasiado”. La abogada destacó que el informe de reconocimientos médicos sostenía que no había prestado su consentimiento para hacerse la revisión”, sin embargo, afirmó que “el médico no consignó las lesiones evidentes de la cara de Ariel Cannizzo”.

Finalmente, si bien desde la defensa hicieron hincapié en la posibilidad de que la víctima hubiese muerto producto de una insuficiencia cardíaca, Bogliano dijo que consta en los estudios realizados en el marco de un apto físico para postularse a un trabajo que “no tenía problemas de salud, salvo una lesión mínima en la ingle que no le impedía trabajar y que se curaba en poco tiempo”. La querella solicitó la pena de prisión perpetua por entender que “los cuatro imputados son autores responsables del delito de homicidio calificado”. La madre de Cannizzo, Mónica Yllesca, acompañada por Marta Ramallo y Rosa Bru, dijo al cierre de la jornada: “Pido justicia por mi hijo. Es lo único que pido”.