Acompañados por los movimientos sociales de Berisso, los trabajadores despedidos de la empresa COPETRO enrolados en el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) realizaron una protesta en el tramo de calle Baradero, que une las ciudades de Berisso y Ensenada, para exigir la reincorporación de los veintidós despedidos en febrero, luego de que la firma rescindiera el contrato con la empresa Smart Bridges.

El conflicto data de octubre, cuando el gerente general de COPETRO, Marcelo Jaudosky notificó al sindicato que les ofrecían la indemnización a los trabajadores, que en lugar de aceptarla y retirarse siguieron luchando por sus puestos. Sin embargo, los primeros días de febrero veinte estibadores y dos capataces que realizaban tareas en el puerto para COPETRO fueron despedidos, con el argumento de que el costo laboral, en medio de la escalada del dólar, resultaba mucho gasto para el empresa.

Sin embargo, desde el sindicato detallan que la firma tiene un alto nivel de rentabilidad. COPETRO es una firma de capitales norteamericanos que desembarcó en Argentina en 1983, y es el único productor de carbón de petróleo calcinado del país. Desde la llegada de María Eugenia Vidal a la gobernación, la empresa ha logrado mediante la Resolución Nº 6/16 el uso exclusivo del muelle del Puerto de La Plata. Según lo establecido, estos muelles “deberán ser utilizados operativamente con un movimiento mínimo trimestral de 90.000 toneladas de Exportación”.

Desde los cesanteos, los trabajadores vienen luchando por la reincorporación sin respuesta alguna de la firma ni del Ministerio de Producción y Trabajo de nación o provincial. Incluso el intendente radical Jorge Nedela se ha mantenido al margen.

“Los compañeros están re complicados. Lo único que tienen es deudas. Están vendiendo los autos, las motos, televisores. No tenemos contención de nadie”, explicó a Contexto Nelson Estrella, secretario general de SUPA.

Desde el sindicato detallaron que las conversaciones con el Ministerio nacional se cortaron cuando las autoridades le advirtieron a Estrella que “me había metido en una muy pesada y que me iban a llevar preso porque me metí con una multinacional”. En este marco, el referente gremial denunció que la empresa “está arreglando con todo el mundo”.

En tanto, desde SUPA sostuvieron que Nedela “no corta ni pincha”. Y remarcaron que no se preocupó ni por los puestos laborales ni por los daños ambientales. Tampoco la Justicia da respuestas a los trabajadores, quienes radicaron una denuncia penal por la contaminación que se está produciendo en el Río de la Plata: sin su labor, las barreras de contención fueron eliminadas, y aseguran que hoy el carbón es arrojado directamente al agua.

Desde SUPA advierten que las autoridades les dan la espalda a los cesanteados. “Están protegiendo a una multinacional y no a los trabajadores porque están agarrando plata todos”, denunció Estrella.

El Espacio San Cayetano se sumó al reclamo 

Al reclamo se plegaron los movimientos sociales de Berisso. Al respecto, Cristian Medina, referente de Barrios de Pie, dijo a Contexto: “Los compañeros están denunciando grandes ganancias de la empresa en base a contaminar y despedir trabajadores y trabajadoras”, por lo que decidieron sumarse, en el marco de una jornada nacional de lucha del Espacio San Cayetano, para denunciar el ajuste y la falta de empleo.

Desde la calle Roma se movilizaron a la sede de ANSES en Berisso y reclamaron por el recorte de los planes sociales por parte de la ministra de Desarrollo Social y Salud, Carolina Stanley.