En el día del investigador científico, becarios del CONICET y estudiantes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) realizaron una feria en Plaza San Martín donde mostraron sus trabajos al tiempo que denunciaron el vaciamiento que está llevando adelante Cambiemos en este organismo a través de la gestión del Secretario de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao.

Con exposiciones de posters y stands con proyectos de investigación, extensión y docencia, los investigadores salieron a la calle para visibilizar su trabajo y el impacto en la vida cotidiana, mostrando así la importancia del sistema científico en el país, que hoy está en franca retirada producto del ajuste del gobierno nacional. En ese sentido, desde la comunidad científica de La Plata sostuvieron que en este contexto y en un nuevo Día del investigador “no hay nada que celebrar”.

Según detallaron, el achique va de la mano de la reducción de cupos: de los 2.595 expertos que iban a ingresar a realizar carrera en el CONICET, sólo fueron aceptados 450, un ajuste que Barañao viene realizando desde 2015.

El doctor en Historia y becario posdoctoral del CONICET Marcelo Starcenbaum detalló que “la reducción drástica de los ingresos al CONICET dejó fuera del sistema a alrededor de dos mil personas que venían desarrollando sus carreras doctorales y posdoctorales, lo que implica para la mayor parte de ellos quedar sin trabajo”.

Starcenbaum: “dos mil personas que venían desarrollando sus carreras doctorales y posdoctorales actualmente quedan fuera del sistema, lo que implica para la mayor parte de ellos quedar sin trabajo”.

Quienes ya se encuentran trabajando en el CONICET lo hacen en condiciones salariales por debajo de la línea de pobreza y muchas veces sin los insumos necesarios para la investigación. En este marco, desde la Asamblea de Trabajadores de Ciencia y Técnica de La Plata detallaron que el ajuste presupuestario “tiene a los científicos contra las cuerdas”.

Cabe destacar que los becarios no tienen paritarias, sino que se considera que cobran un estipendio. “Han quedado muy desactualizados. Tenemos becas por debajo de la línea de la pobreza: una beca doctoral está alrededor de 22 mil pesos; una persona profesional, formada, termina cobrando 22 mil pesos por trabajar nueve horas por día, todos los días de la semana”, detalló Marina Pifano, bióloga, doctora en Ciencia y Tecnología y becaria posdoctoral del CONICET.

En este marco, desde la comunidad científica platense pidieron el cese “al ajuste del sistema científico” y exigieron “un cambio urgente en la orientación del mismo, que cada vez está más volcado al servicio de grandes grupos económicos y de espaldas a las necesidades de la población trabajadora”.

pifano: “Tenemos becas por debajo de la línea de la pobreza: una persona profesional, formada, cobra 22 mil pesos por trabajar nueve horas por día”.

En campaña, Cambiemos prometió que a Ciencia y Tecnología le otorgaría 1,5% del Producto Bruto Interno (PBI). Esta semana, Barañao, que otorga sólo el 0,5% del PBI a su área, lejos de hacerse cargo del ajuste, en medio de los reclamos por la reducción de cupos afirmó: “También dijimos que íbamos a disminuir la inflación y la pobreza y no es tan fácil. Una cosa es lo que uno tiene como aspiración y otra es lo que indica la realidad”.

“El gobierno está llevando a cabo una campaña mediática para negar la situación que estamos atravesando. Lino Barañao forma parte de esa campaña, con declaraciones que son insólitas e insultantes para la comunidad científica, sobre todo porque él mismo fue uno de los ideólogos del ingreso progresivo al CONICET”, recordó Starcenbaum.