Por Pablo Pellegrino

“Ha caído todo producto de este gobierno que no es, ni más ni menos, que el peor gobierno de la historia democrática de nuestro país.” Con esas palabras resume la crítica situación que atraviesa el entramado productivo de la pequeña y mediana empresa en Argentina el presidente de la Asociación Pyme, Daniel Moreira.

Previo al acuerdo entre empresarios, trabajadores y movimientos sociales para realizar la movilización, diversas entidades pyme se habían reunido con legisladores nacionales para consensuar un proyecto que declare la emergencia del sector y permita aliviar la tragedia de los últimos tres años, donde cerraron cerca de treinta empresas por día.

Durante la movilización se entregará el petitorio a los legisladores para que den impulso a esa norma.

Desde la asunción del gobierno de Mauricio Macri, los sectores productivos del país, a excepción del sector energético y el financiero, viven un escenario de franca caída. A los desbarajustes provocados por la depreciación de la moneda nacional, los tarifazos, la política de altas tasas de interés del Banco Central y la avalancha de productos importados, se sumó la histórica caída de los salarios y los índices récord de inflación que deprimieron el mercado interno, generando caídas en las ventas. Sin posibilidades de acceder a financiamiento ni ventas, miles de pequeñas y medianas empresas –y no son pocas las grandes que lo hicieron– se vieron empujadas a bajar las persianas.

“Nosotros como frente productivo nacional lo que planteamos es que vamos a reclamar en todas las instancias democráticas que tengamos a mano. Una instancia es el Poder Ejecutivo, cuya respuesta fue que nos reconvirtamos. Lo hemos hecho en un petitorio al Poder Legislativo como proyecto de ley concreto. Y lo haremos con la movilización del jueves, que es la forma democrática de expresarse que tiene el pueblo”, dijo Moreira en diálogo con Contexto.

Moreira: “El parate económico es tan grave que no hay sector que no esté afectado. la merma del poder adquisitivo hace que no haya mercado interno: la gente no tiene ni para comprar alimentos”.

El dirigente empresarial explicó que, si bien hay sectores como el textil, el metalmecánico o el de marroquinería que son los más golpeados, la crisis se extiende a todo el sector productivo.

“El parate económico es tan grave que no hay sector que no esté afectado”, afirmó, e indicó que “la merma del poder adquisitivo hace que no haya mercado interno, y ahí no hay forma de subsistir; la gente no tiene ni para comprar alimentos”, completó.

A la movilización en defensa del trabajo y la producción nacional se sumarán los Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), la organización de textiles Fundación ProTejer, Industriales Pymes Argentinos, la Agrupación Ministro José Ber Gelbard, la Central de Entidades Empresarias Nacionales, la Confederación General Empresaria de la República Argentina, entre otras entidades.

Las empresas «líderes» también tienen dificultades

El inocultable estado crítico de la economía argentina golpea de lleno a todos los sectores productivos, con especial énfasis en las pequeñas y medianas empresas, pero también alcanza a las grandes.

Un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) que analiza el desenvolvimiento de las empresas más grandes da cuenta del generalizado impacto que el modelo ha tenido en el sector productivo, con la excepción del sector energético, principal beneficiario de la política tarifaria del gobierno, y el bancario, que engrosa sus ganancias con las elevadísimas tasas de interés del Banco Central.

“Las altas tasas de interés y los tarifazos dificultan la actividad económica y combinadas con la devaluación de 2018 generaron un set de precios relativos –salarios bajos, alimentos, tarifas y tasas de interés altas– que favorece las actividades extractivas, agroexportadoras y financieras en detrimento de la industria y el comercio”, sostiene el informe, que se centra en el desempeño de las “empresas líderes”, un conjunto de 63 firmas señaladas por la revista Mercado que encabezan las listas de mayores ventas en cada rubro.

«Entre 2018 y 2019 el 21% de los casos analizados (13 de 63 empresas) presentaron problemáticas relacionadas al sostenimiento del empleo y dificultades financieras»

“Entre 2018 y 2019 el 21% de los casos analizados (13 de 63 empresas) presentaron problemáticas relacionadas al sostenimiento del empleo, 15% (9 de 63 empresas) dificultades financieras y 16% (10 de 63 empresas) reestructuraron planes de producción o cancelaron inversiones”, explicaron los economistas del CEPA.

Por otro lado, destacaron que “mientras en 2016, el gobierno anunciaba un plan de desarrollo a través de la salida exportadora con incorporación de valor en la cadena productiva de alimentos, en 2018 las empresas más relevantes del sector se encuentran en crisis –Molinos Cañuelas– o presentaron pérdidas importantes –ARCOR, Molinos Río de la Plata, Mastellone– por $2.680, $1.876, $2.191 y $2.346 millones respectivamente”, y agregaron que ese sector ostentó el uso de la capacidad instalada más bajo desde 2001.

En relación con los ingresos de las empresas, los economistas diferenciaron las ganancias operativas de cada sector frente a las netas antes del Impuesto a las ganancias. Así, mientras en términos operativos se incrementaron las ganancias, en términos netos hay bruscas disminuciones en algunos sectores.

“Mientras que en la industria se observa un incremento del 73% en las ganancias operativas entre 2018 y 2017, considerando los resultados financieros, la caída alcanza a casi 15%”, destacaron en el informe, y añadieron que en este rubro, si se quita del listado a la empresa Ternium que traccionó el crecimiento, la caída en términos financieros alcanza el 65%.

En la vereda de enfrente, explicaron desde el CEPA, “el sector bancario, aumentó sus resultados operativos 79% y netos en 76%. El sector energético lo hizo en prácticamente 125% para ambos casos, destacando Central Puerto, Pan American Energy e YPF”.