La paritaria docente entró en su etapa de desenlace. Ayer, la mayoría de los gremios que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) aceptaron la propuesta salarial del gobierno. Fue tras un fuerte debate interno de donde surgió una lista de condicionamientos que tendrán que firmar los funcionarios de María Eugenia Vidal en el acta paritaria para que la negociación llegue a su fin.

Suteba, FEB, Sadop y Amet aceptaron el ofrecimiento de la gestión bonaerense, que tuvo que dejar de lado su postura inflexible y atender la demanda de los gremios de recomponer los 15,6 puntos de pérdida salarial de 2018. La recomposición la pagará en dos cuotas, una ahora con los sueldos de marzo del 5% y tomando como referencia los montos de diciembre de 2017, y la segunda del 10,6% será con los sueldos de julio.

Para este año, los salarios serán actualizados trimestralmente con los sueldos de marzo, julio, septiembre y diciembre por una cláusula gatillo de acuerdo con el avance de la inflación oficial que mide el INDEC, una medida que Vidal se negó a implementar el año pasado y que ahora, en plena carrera electoral, sí aplicará.

Por su parte, Udocba, gremio que viene manteniendo una línea más dura, no aceptó la propuesta por ser “insuficiente” y pidió “una nueva que contemple una recomposición salarial efectiva para poder hacer frente a la escalada de aumentos en bienes y servicios”. Además, en caso de no haber novedades por parte del gobierno en este sentido, harán un paro de 48 horas el jueves 4 y el viernes 5.

Las condiciones

Suteba, gremio con mayor representación, expuso una lista de condicionamientos que van más allá de lo salarial, a la que el gobierno deberá dar respuesta. Apunta a las mejoras en infraesteuctura y a la agenda social para paliar los efectos de la crisis que hace estragos en los sectores más vulnerables.

Estos puntos son: que se dejen sin efecto todos los sumarios por persecución laboral y sindical; que se homologuen los doce puntos del acuerdo paritario nacional para que se garanticen escuelas seguras; la conformación de una comisión de políticas socioeducativas (comedores, transporte, becas); y el no descuento de los días de paro.

«Estos condicionamientos son muy importantes porque son parte de la agenda que venimos planteando desde el año pasado. Salarios dignos y escuelas seguras fueron dos reclamos en la misma línea», afirmó a Contexto Silvia Almazán, secretaria adjunta de Suteba.

La paritaria expuso una correlación de fuerzas en la que los gremios torcieron el brazo del gobierno, que el año pasado había optado por no conceder cláusula gatillo y asignó los aumentos por decreto. Esa línea le costó a Vidal en 2018 veintinueve paros. Con la imagen de Cambiemos como fuerza política en picada por la recesión sin freno que impacta en la pérdida de puestos de trabajo y el deterioro salarial, cambió su actitud y el conflicto parece encaminarse a su solución.

«Estos avances son resultado de un año de lucha, porque el año pasado la paritaria quedó abierta mientras la gobernadora dio aumentos por decreto», señaló Almazán.

Para sostener los reclamos que llevaron al gobierno, Suteba realizará «una jornada de lucha» los días miércoles y jueves. El primer día con «acciones distritales para expresar el reclamo por comedores, infraestructura y políticas socioeducativas». Mientras el jueves a través de un «cese total de actividades» en el marco de la movilización nacional a la que convocaron las centrales sindicales: las dos CTA y sectores de la CGT.