Un fuerte revuelo sacudió al Colegio Nacional de la Plata al tomar conocimiento público el despido injustificado del abogado y docente de la institución, Julián Axat. El profesor de Derecho Político, materia que dicta desde hace ocho años en el establecimiento dependiente de la Universidad Nacional de La Plata, se enteró de su desvinculación esta semana al momento mismo de ingresar a dar clase, donde fue informado que su cátedra había sido concursada por otro docente.

Al instante, Axat ingresó en el sistema informático de la administración del colegio y su nombre aún figuraba en la nómina de docentes. “Aún cuando las horas a mi cargo hubieran sido concursadas, debían las autoridades del Colegio Nacional poner en conocimiento previo el cese, evitando todo equívoco, falsa expectativa o situaciones desagradables como la que he vivido”, expresó Axat a través de una carta dirigida a las autoridades de la institución, donde advierte además que iniciará “las acciones legales pertinentes” sobre la situación.

“Esto es una maniobra poco transparente. Sospecho que, al haber ingresado durante la gestión anterior, están buscando colocar docentes más afines a su postura. Entonces producen este tipo de ‘limpieza’ vinculada a inclinaciones políticas”, dijo a Contexto Axat, quien ya había presentado una carta expresando la generalidad de lo que se advierte en este conflicto. «No puedo dejar de atribuir esto a una clara razón solapada de discriminación política», aclaró en su comunicado.

Hijo de desaparecidos y miembro de la organización H.I.J.O.S. regional La Plata, Axat es un reconocido referente del ámbito judicial en materia de derechos humanos y también participa en el espacio Justicia Legítima, asociación dedicada a profundizar la “democratización y pluralidad” del sistema judicial.

Según expresó, existe el antecedente de “otras cuatro personas” despedidas bajo las mismas circunstancias, entre ellas otra integrante de H.I.J.O.S., Carolina Sánchez Viamonte.

Cabe destacar que este miércoles Julián Axat había sido convocado a la Facultad de Humanidades de la UNLP debido al trabajo de la Comisión de Memoria, Recuerdo y Compromiso, de reparación de legajos de estudiantes, graduados, docentes y no docentes desaparecidos en esa casa de estudios durante la última dictadura, incluidos los propios padres del abogado. Sin asistir al evento, Axat presentó una carta donde expresó: “Ser despedido en dicho contexto y, a la vez, al mismo tiempo, recibir un homenaje por parte de quien me despide, resulta además de desagradable, algo bastante curioso y contradictorio. Al menos desde lo personal así lo siento”.

El colegio alegó que habían notificado al abogado sobre su despido a través de un mail dirigido a un correo que el docente tenía inactivo desde mucho tiempo antes. Al mismo tiempo, la institución sostuvo que Axat notificó el comunicado con su propia firma, hecho que despierta la posibilidad de una maniobra de falsificación.

“Solicité muchas veces regularizar mi situación en los últimos años. Teniendo ocho horas semanales durante ocho años, tenía posibilidad de concursar o al menos regularizar mi situación. Hay un convenio colectivo que me ampara y me permite hacerlo”, dijo Axat, quien exige que se le restituya el cargo con las horas correspondientes o realizará acciones legales contra la Universidad por llevar adelante un concurso ilegal.