Por Pablo Pellegrino

La desocupación en Argentina alcanzó el máximo nivel de los últimos doce años: el INDEC informó este jueves que en el último trimestre de 2018 la tasa de desempleados alcanzó el 9,1%, dos puntos más respecto del año anterior, cuando se había ubicado en 7,2%. El número es el más alto registrado desde el último trimestre de 2005. En La Plata se mantuvo estable: sólo bajó 0,2% respecto del año anterior, pero son cada vez más las personas que necesitan dos trabajos para llegar a fin de mes: los trabajadores ocupados que buscan otro empleo pasaron del 13,4% al 15,8% en un año.

Según los datos difundidos el jueves por el INDEC, son alrededor de 250 mil desocupados más que en el período anterior, al tiempo que subió en 1,8 puntos la subocupación, que alcanza a quienes no llegan a cubrir 35 horas de trabajo semanal. Además, se registró un 2,6% más de personas ocupadas pero que demandan más trabajo. Este último dato, que pasó de 14,7% a 17,3%, se explica por la fenomenal pérdida de poder adquisitivo del salario, que empujó a medio millón de personas a buscar otra fuente de ingresos.

En La Plata, si bien la tasa de desempleo se mantuvo sin mayores variaciones, se replicó ese fenómeno: de 13,4% ocupados demandantes que había al último trimestre de 2017, pasó a 15,8%.

La proporción de ocupados sobre el total de la población, denominada tasa de empleo, también descendió 1,1%, pasando del 44,9% registrado en 2017 al 43,8% del último trimestre del año pasado.

A nivel nacional también se registró un incremento del trabajo informal, que pasó de 34,2 a 35,3% en un año.

Los datos del mercado laboral se vuelven más preocupantes en una economía que no muestra signos de recuperación y las estimaciones más optimistas proyectan un repunte recién hacia el segundo semestre de 2019. En ese marco, la preocupación de que las cifras de desempleo lleguen a los dos dígitos en un año electoral aumentan.

El informe del INDEC, sumado a la información difundida por la Secretaría de Trabajo que reveló la pérdida de más de 191.000 empleos formales, chocan de lleno con la realidad que describió Mauricio Macri en la apertura del año legislativo en el Congreso. “Creció la economía, bajó la inflación, aumentaron las exportaciones, bajó la pobreza y creamos 700.000 puestos de trabajo”, había dicho el mandatario veinte días atrás.