Por Ramiro García Morete

“Salimos a la calle porque siempre fue nuestra. En ella encontramos vida. En las calles encontramos la cultura rock, faro de resistencia durante la dictadura cívico-militar”. Con una perspectiva que alinea el género con el compromiso social, el emblemático Pura Vida realizará este domingo desde las 15 hs un “Festival por la Memoria” con la participación de dieciocho bandas.

Además del escenario “Federico Moura” en el interior del recinto, se montará otro en la Plazoleta La Noche de los Lápices (Diag. 78 e/ 8 y 61), que también poseerá un nombre propio: Estela Carlotto. Participarán de la jornada Norma, SVLM 75, El Sótano, Srta. Trueno Negro, Ambar, Les Moribas, Pájaro y Los Apóstoles, Sudestada, Manito Santa, Sometidos, Almamosca, Milano, Humano Hormiga, Vanakara, Betty, Pregrinos, Juani Saullo & The Crotos, El Club del Rayo Escéptico, Korso Gómez y Mörmo.

“Significa que aún lo podemos hacer –expresa Juan Marano, de Vanakara–. Estamos en un momento donde en más de un edificio público deambulan tipos que son los descendientes de la picana. Hoy usan la política del engaño masivo televisivo y sus repetidoras para disfrazarse de democracia. Que aún podamos realizar estas manifestaciones es un reflejo de nuestra resistencia.”

Javier Beresiarte (Milano) se muestra feliz por estar “apoyando y sobre todo estando presentes a título de ‘no pasarán’. Porque “evidentemente contamos con una sociedad que no ha aprendió lo suficiente como para mantener firme los valores ideales”. En la misma línea, Betty (Betty se la aguanta sola) comenta: “Es una manera de mantener vivos y presentes los errores cometidos y las consecuencias que esto trajo. Sobre todo con respeto a las familias víctimas que sufrieron la desaparición de hijxs y nietxs”.

Lucas, de Korso Gómez, reclama: “No olvidar nunca a los asesinos que usurparon el poder y que siguen en él, camuflados de empresarios que comenzaron a hacer sus millones durante la dictadura. En este tiempo de negacionismo y de banalización de todo, participar y estar activo en los actos y en las marchas es muy importante y no hay que dejar de hacerlo”.

Bien directo, Fernando Mevielle de Almamosca sentencia: “Es no haberse rendido nunca ante el horror, una manera de decir ‘miren, basuras, toda lo mierda que hicieron'”.

Irupé Tarragó Ros y Martín Espíndola forman parte de Los Apóstoles, que en esta ocasión acompañan las canciones de Fernando Pájaro Rickard. “Treinta mil compañeros detenidos desaparecidos presentes, ahora y siempre”, recuerda Espíndola, y considera que participar “para nosotros es fundamental y es una parte ritual artística para la que apostamos con todo nuestro corazón deseando echar luz sobre la oscuridad”.

En líneas generales, coinciden en el valor militante que contiene el arte. “La banda fue y será nuestro canal de expresión y a través de él decimos lo que pensamos y soñamos –dice el cantante de Korso, que prepara nuevo material y una gira por Europa–. Para nosotros todo es político, hasta no hablar de política lo es. Nuestro último disco se llama De este lado del mundo y es un claro ejemplo de nuestra postura ya desde el nombre. En nuestro lado no queremos fachos, ni racistas, ni misóginos, y desde aquí planteamos que puede y tiene que haber algo mejor que este sistema.”

“En la reciente formación la propuesta social y política se acentuó con mayor peso, siempre buscando las formas poéticas de las cosas, de las superficies y de las profundidades”, dicen los integrantes de Almamosca.

Para Marano “lo sociopolítico está obligatoriamente formando parte de Vanakara (que también prepara nuevo disco). Encriptado en alguna estrofa, en los guiños que hacemos desde nuestro discurso público en las entrevistas, en la participación en esta clase de manifestaciones o simplemente carajeando cuando nuestro trabajo se entorpece debido a que las políticas económicas tienden a desestabilizar el arte”.

Con su estilo franco, Betty reconoce: “A mí nunca me interesó mucho militar, porque no me considero de ese palo. Cuando lo intenté no me la aguanté, estaba más perdida que gato en la niebla y decidí no militar. Me fui contenta porque me dijeron ‘Betty, vos ya hacés política tocando música’”.

Por su lado, Los Apóstoles preparan la tercera edición del Festival Haroldo Conti, con músicos de Chacabuco, ya que Espíndola nació allí pero principalmente el escritor desaparecido.

“En esta época de resistencia estamos disponibles, cuenten con ello –cierra Milano–. Los esperamos para recordar que somos un montón los que estamos detrás de que valemos todos lo mismo, de que todos merecemos las mismas oportunidades y el respeto debe ser mutuo.”