En su gira por Estados Unidos, el presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, junto a sus hijos y ministros, visitaron la sede central de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

El diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente de Brasil, comentó en la red social Twitter: “Ahora vamos con los ministros de relaciones públicas y el presidente Bolsonaro a la CIA, una de las agencias de inteligencia más respetadas del mundo. Será una excelente oportunidad para hablar de temas internacionales de la región con técnicos y expertos”.

En respuesta, a través de la misma red social, el presidente del bloque de diputados del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, Paulo Pimenta, le contestó: “Muchos extranjeros han ido a la CIA, pero esta es la primera vez en la historia que alguien se jacta públicamente de visitar el mayor centro de planificación del golpe del estado y las operaciones ilegales con secuestros, asesinatos políticos, torturas y prisiones clandestinas. ¡Te mereces el sello SABUJO!” (“sabujo” es un perro sumiso a las órdenes a sus amos).

El mandatario brasilero llegó en la tarde del domingo a Washington para una visita oficial que durará tres días. Con este viaje, rompe la tradición brasilera en la que la primera visita oficial al extranjero fuera a Argentina (su principal socio regional), que ni siquiera está entre los siguientes destinos, que serán Chile e Israel.

Tras su llegada al aeropuerto de Washington, el mandatario brasilero aseguró en Twitter: “Por primera vez en mucho tiempo, llega a Washington un presidente brasileño que no es antiestadounidense; es el comienzo de una alianza por la libertad y la prosperidad, como siempre desearon los brasileños”.

Bolsonaro viajó junto a sus hijos y seis de los principales integrantes de su gabinete, entre ellos el ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Henrique Fraga Araújo, el titular de la cartera de Economía, Paulo Guedes, y el exjuez federal y actual ministro de Justicia y Seguridad, Sergio Moro (el magistrado que condenó al expresidente Lula).

La noche del domingo, Bolsonaro compartió una cena en la residencia del embajador de Brasil en Estados Unidos, en la que estuvieron Steve Bannon, el exasesor de Donald Trump y uno de los principales referentes del pensamiento de derecha estadounidense, el filósofo derechista brasileño Olavo de Carvalho, líderes conservadores y periodistas.

Durante la cena, Bolsonaro aseguró: «Brasil estaba caminando hacia el socialismo, hacia el comunismo». Luego remarcó: «Siempre he soñado con liberar a Brasil de la sucia ideología de la izquierda», y por último: “Tenemos que deconstruir, deshacer muchas cosas antes de poder comenzar. Estoy feliz de ser el punto de inflexión».

El martes, el mandatario brasilero se reunirá con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y luego tendrá un encuentro con el presidente norteamericano Donald Trump en la Casa Blanca.

En el encuentro con el mandatario norteamericano, planea hablar sobre el posible ingreso de Brasil a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la posibilidad de que Estados Unidos (el Pentágono, en particular) tome el control de la base aeroespacial de Alcántara, ubicada en el estado de Maranhao (la Amazonía de Brasil) y las estrategias para aumentar el ataque a Venezuela.

También planea reunirse con empresarios y líderes evangélicos.

A través de su cuenta de Twitter, el diputado Pimenta aseguró: “En un solo día, Bolsonaro anuncia: acuerdo con el FBI para arrancar el marco civil de Internet y violar nuestra privacidad en WhatsApp, Facebook y otras redes”.

“Los brasileños se convertirán en personas de segunda clase en relación con los turistas de los Estados Unidos, Australia, Canadá y Japón. En cualquier país cuyos gobernantes tengan la menor dignidad, el principio de reciprocidad baliza las relaciones bilaterales. Pero Bolsonaro nos ve como un pequeño pueblito”, afirmó el presidente del bloque de diputados del PT.

También señaló que “la entrega de Alcántara a Estados Unidos está matando nuestra soberanía, ya que, en sus bases en todo el mundo, Estados Unidos no acepta que la población local tenga acceso a las instalaciones bajo su control. Bolsonaro quiere donar un pedazo de Brasil, pero vamos a luchar”.

“Bolsonaro enfrentó las elecciones con un esquema de caja criminal para costear una industria de fakenews (noticias falsas), que contaba con apoyo extranjero. Después de las revelaciones de las relaciones con las milicias, el Naranjal del PSL, la destrucción del bienestar, ahora quiere transformarnos en colonia”, concluyó el dirigente.