Por Ramiro García Morete

Sin poesía no hay ciudad, asevera alguna pared. Pero quién sabe si un espíritu tan inasible como la poesía puede sujetarse a un monstruo tan concreto como la ciudad. ¿Se puede decir que existe una cierta poesía de un cierto lugar? Posiblemente se crucen de diversos e imprecisos modos, por lo cual difícil es ceñirla con métodos geográficos. Así es que Poesía es concebido “menos como antología que como muestra”, según Horacio Fiebelkorn. El poeta, por iniciativa de editorial La Comuna y con la invaluable ayuda de Juan Gianella, trabajó en este libro que reúne veinticuatro autorxs que habitan o circulan por La Plata. Si, como dijo el gran Federico, “poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio”, puede que la unión de distintos poemas den al menos un indicio o clave sobre la voz de una ciudad. O, mucho mejor, alimenten la incógnita.

“Me interesaba exponer las poéticas que en estos momentos circulan en la ciudad. Es una muestra provisoria, si se quiere. Una foto de un momento. Pero es el libro que me interesaba compilar, donde cada poeta tuviera varias páginas a disposición para desplegar su escritura. No interesaba mucho que el material fuese inédito o no, ya que en un libro de estas características cada texto se luce de un modo diferente. Son veinticuatro autores, y siento que no le hace total justicia al volumen y calidad de la producción poética local en este momento.”

“Hay una nueva visibilidad para las autoras, y hay más mujeres escribiendo y difundiendo su poesía. Esto era impensable hace décadas”

A la hora de establecer ejes para la selección se dio “un recorte etario: de cincuenta años para abajo. Varios amigos míos quedaron afuera. Ningún tema fijado a priori, y ninguna estética en particular. Pero me interesaba dejar en claro lo siguiente: como hago actividad tallerística, no iba a convocar a nadie que participe de mis talleres. Hubo sólo un caso, que se acercó al taller mucho tiempo después de haber sido convocado. Pero el caso es que me cansé de ver libros en los que el compilador sólo reúne a sus propios alumnos. Definitivamente no es lo mío”.

Si bien se aclara que no es una radiografía implacable, el libro invita a reflexionar sobre la poesía en La Plata y un crecimiento visible. “Se viene hablando en los últimos años de una explosión editorial platense. Lo que creo que sucedió es que se fue creando un ecosistema propio, un circuito de editorxs, autorxs y lectorxs, y eso fue facilitando nuevas condiciones de recepción de obra que antes no había. Quiero decir: hace treinta años, ponele, Fulano o Mengana sacaban un libro, que podía ser mejor o peor, pero nadie se enteraba, y a nadie le importaba. Por un lado, eso colaboraba con la cristalización de discursos poéticos que ya no interpelaban a nadie, que giraban en falso, como la herencia del neorromanticismo, corriente que tuvo un anclaje muy persistente en La Plata. Bueno, todo eso hacía que, en el mejor de los casos, lxs escritorxs locales terminaran publicando su material fuera de la ciudad. Eso no pasa ahora. Y otra derivación del nuevo escenario, si se quiere, es que creció también la producción. Lxs platenses que leen libros (porque hay otrxs que no lo hacen) se acercan a la obra de autorxs de la ciudad, que publican en la ciudad.”

Lo notable y saludable es que resiste a uno de los momentos más críticos de nuestro país. “La situación económica obviamente tiene un impacto sobre las publicaciones, los números han decrecido notablemente, se compra menos libros, hay menos dinero disponible para libros en los bolsillos platenses, y eso obliga a replantear planes y estrategias a la movida independiente, que es la que vino dinamizando todo este proceso desde hace años.”

Si de resistencia hablamos, otra cuestión que se visibiliza en Poesía y que celebra Fiebelkorn es la incidencia del feminismo: “Hay una nueva visibilidad para las autoras, y hay más mujeres escribiendo y difundiendo su poesía. Esto era impensable hace décadas. Pensemos nomás en que la primera mujer en entrar a trabajar a la redacción del principal diario de la ciudad lo hizo en 1978”.

“Para muchos de nosotros, la lectura y la escritura de poesía, con todas sus zonas limítrofes posibles, se fue convirtiendo en un modo de transitar la vida”

Siguiendo una línea de la editorial, que publicó Textos I, Textos II, cuando se trata de compilaciones y no de libros de un solo autor, el libro posee un título austero y descriptivo. Pero ¿por qué poesía, la poesía? ¿Qué valor tiene en este mundo dominado por la imagen, la sobreinformación y hasta la literalidad? Fiebelkorn no se amedrenta: “Para muchos de nosotros, la lectura y la escritura de poesía, con todas sus zonas limítrofes posibles, se fue convirtiendo en un modo de transitar la vida. Dentro de los géneros literarios, es el que suele remover cualquier atisbo de certeza sobre lo que realmente sucede con la palabra. Dicho de otro modo, pone en valor nuevamente a la palabra, que entra en fricción con un contexto general que tiende a vaciarla. El hecho de que proponga otra sintaxis, otra gramática emocional, la vuelve más perturbadora y por lo mismo con un acceso menos sencillo, ya que pone a trabajar a los lectores de un modo desacostumbrado. Todas buenas razones o sinrazones para seguir en esta ruta”.

Poesía se presenta el viernes 15 de marzo a las 19:30 hs en el Palacio Francisco López Merino (49 N° 835 e/ 12 y diag. 74). El libro incluye poemas de Julián Axat, Cristina Baroni, Laureana Cardelino, Horacio Castillo, Julia Cisneros, Juan Delaygue, Mariano Dubin, Matías Esteban, Celeste Gauchat, Andrea Iriart, Ana Rocío Jouli, María Eugenia López, Anahí Mallol, Julieta Novelli, Dulce Pallero, Anna Pinotti, Eduardo Rezzano, Carlos Ríos, Diego Roel, Juan Rux, Eric Schierloh, Javier Sisti Ripoll, Andrés Szychowski y Diego Vdovichenko.