“Independencia judicial en el fuero laboral” y “Basta de apretar jueces para despedir trabajadores” decían los carteles que sostenían los despedidos de la agencia Télam, quienes al grito de “unidad de los trabajadores” fueron distinguidos con el premio Rodolfo Walsh junto al periodista Luis Bruschtein “por su lucha en defensa del derecho a la comunicación y la libertad de expresión”.

El acto fue encabezado por la decana de la Facultad de Periodismo, Andrea Varela, y estuvieron presentes también los diputados provinciales Florencia Saintout y Miguel Funes, el concejal platense Cristian Vander, la integrante de Madres de Plaza de Mayo Herenia Sánchez Viamonte, y estudiantes y docentes de la institución.

Luis Bruschtein: “Últimamente podemos ver cómo los servicios de inteligencia van reemplazando al periodismo”.

“Si algo aprendí de Rodolfo Walsh fue no ser muy autorreferencial ni abusar con cuestiones emotivas, pero en esta ocasión voy a hacer una excepción: vengo de una familia de luchadores, de la cual estoy orgulloso, y quiero decir sus nombres porque quisiera que hoy ellos estén conmigo”, fueron las primeras palabras de Bruschtein, y pronunció los nombres de sus hermanos desaparecidos Irene, Noni y Víctor, su padre Santiago, también asesinado durante la última dictadura cívico-militar, y su madre Laura Bonaparte, que fueron homenajeados por el público al grito de “presentes”.

“Mi mamá siempre nos decía que la vida es como un río: uno se puede sentar en la orilla y ver cómo pasa el agua, o puede tirarse y nadar con el agua, y eso es lo que hicimos con mis hermanos y lo vamos a seguir haciendo”, recordó el subdirector de Página/12, y manifestó que “siempre que estuve en una redacción y tenía que enviar un periodista a hacer una crónica, les decía: ‘involúcrense, tomen partido: eso es hacer periodismo”.

“Últimamente podemos ver cómo los servicios de inteligencia van reemplazando al periodismo”, afirmó sobre los hechos que se conocieron en las últimas semanas a raíz del escándalo de extorsión y espionaje ilegal que involucra al fiscal Carlos Stornelli.

En esa línea, se preguntó: “¿Cómo podemos naturalizar que haya alguien que se hace llamar periodista, al que le encuentran carpetas con información de sus propios compañeros? ¿Cómo podemos permitir que se le entregue un premio al periodismo de investigación a alguien que se encargó de ensuciar a la familia de Santiago Maldonado y reproducir todos los partes de Gendarmería?”, y consideró que eso se debe a que “la base desde la que se ha construido la ética profesional es falsa: la libertad de prensa ha sido finalmente la libertad de empresa”.

“El gran desafío es construir un basamento ético diferente para el ejercicio del periodismo: debemos convertirnos en agentes del derecho de los pueblos a informar y ser informados”, concluyó Bruschtein.

Contra el vaciamiento de los medios públicos

María Laura Da Silva y Bernarda Tinetti, despedidas el año pasado de la agencia de noticias Télam junto a más de 350 trabajadores, fueron las encargadas de recibir en nombre de sus compañeros el premio que los destaca por la lucha que encabezan desde hace un año contra el vaciamiento de los medios públicos.

“Télam es un paradigma de la destrucción del sistema federal de medios públicos por parte del gobierno y forma parte del desarme y debilitamiento de medios populares, comunitarios y alternativos que se servían de nuestra información”, dijo Da Silva, y afirmó: “Venimos a agradecer este reconocimiento por lo que nosotros, como laburantes, entendimos que es lo que había que hacer: defender nuestros puestos de trabajo y defender la pluralidad de voces, el federalismo informativo y los medios públicos que el gobierno de Macri quiere reducir a su mínima expresión”.

“Este premio lleva el nombre también de los compañeros que se enfrentaron al neoliberalismo en 1996 y resistieron contra el intento de cerrar la agencia, y lo volvieron a hacer en el año 2000; hoy son los mismos mediocres los que quieren cerrar la agencia en nombre de Hernán Lombardi y Mauricio Macri”, manifestó.

A su turno, Varela definió la ceremonia como “un acto de lucha y resistencia en un tiempo de tremenda persecución política”.

María Laura Da Silva (despedida): “Télam es un paradigma de la destrucción del sistema federal de medios públicos por parte del gobierno y forma parte del desarme y debilitamiento de medios populares, comunitarios y alternativos”.

“Desde diciembre de 2015 hubo una manifiesta campaña persecutoria hacia grandes sectores de la prensa donde más de tres mil trabajadores de prensa han perdido sus puestos de trabajo”, dijo.

“En estos últimos días hemos visto la relación entre la Justicia, los servicios de inteligencia y el periodismo, este trabajo amasijado, donde se demuestra la construcción de noticias falsas y se ve cómo estos periodistas de los medios hegemónicos se han convertido en grupos de tareas y la Justicia en una maquinaria de la venganza”, afirmó la decana, en relación con el escándalo que generó la denuncia por extorsión y espionaje ilegal contra el falso abogado Marcelo D’Alessio y Stornelli.