Por Rocío Cereijo

En la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata se presentó el libro Hablemos de Sabella, de Paulo Silva, y se reconoció la labor del extécnico de la Selección Argentina de Fútbol. Además del autor, participaron la diputada bonaerense y consejera superior de la Universidad Nacional de La Plata, Florencia Saintout; la presidenta de la Sociedad de Escritores de la provincia de Buenos Aires y compañera de Sabella, Silvana Rossi, y la periodista deportiva y docente Viviana Vila.

Alejandro Sabella fue el encargado de cerrar la charla ante un auditorio colmado de jóvenes estudiantes. “Estoy muy feliz, muy emocionado. Pero fundamentalmente quisiera, en este homenaje, homenajear a Paulo. Fueron muchos años, un largo seguimiento, una meta por la cual luchó mucho y tras la cual pudo sacar este libro. No sólo trascendió por eso, sino que gracias a él también puedo trascender”, dijo el exentrenador de la Selección.

Además, comentó que en la biblioteca de su barrio, en Tolosa, se produjo una reunión de quienes quieren narrar historias relacionadas con los clubes locales, Gimnasia y Estudiantes, desde el punto de vista de las relaciones entre ambos. “Tenemos que buscar lo que nos une y no lo que nos separa. Eso es lo que tanto necesitamos los argentinos”.

El exjugador y director técnico de fútbol concluyó: “Revélense, luchen, busquen sus sueños, la verdad en su función como periodistas […] Más nosotros y menos yo, más grupo y menos individuos, más dar y menos recibir”.

Sabella: “Revélense, luchen, busquen sus sueños, la verdad en su función como periodistas […] Más nosotros y menos yo, más grupo y menos individuos, más dar y menos recibir”.

La presidenta del bloque de diputados bonaerenses de Unidad Ciudadana-FpV-PJ contó que pocas veces había visto un aplauso tan amoroso y profundo. “Debe ser un honor enorme recibir de todos estos pibes, que todos piensan diferente y vienen de diferentes lugares del país, este aplauso de pie”, dijo.

También recordó que Paulo Silva es uno de los primeros egresados de la Tecnicatura Superior en Periodismo Deportivo, que cumple diez años en esta universidad pública, y sostuvo que el autor “da cuenta en este libro de todo lo que esperábamos de un graduado cuando pensamos en esta carrera. Pudo depositar su propia pasión a la hora de ir a buscar la verdad, nunca resignándola”.

Saintout dijo también que “todos los jugadores contaron cómo Alejandro Sabella fue priorizando lo colectivo a lo individual; cómo les dio lugar y entregó, con profunda humildad y con un sentido ético, sus saberes”. En esta línea, se dirigió a los y las estudiantes presentes y destacó que estas características son “fundamentales para cualquier acción en el mundo, especialmente en este tiempo histórico donde predomina el periodismo de la vergüenza. Sigamos pensando que somos seres sociales que tenemos que pensar en el otro, que tenemos que construir con el otro”.

Saintout: «en este tiempo en el que predomina el periodismo de la vergüenza, sigamos pensando que somos seres sociales que tenemos que pensar en el otro, que tenemos que construir con el otro”.

Silvana Rossi, por su parte, remarcó que los periodistas deben servir a sus ciudadanos y no a sus gobernantes. «Se debe poner por encima al ciudadano, respetando sus derechos», dijo. Y apuntó: «Los aliento a que puedan transitar sin corromperse. No va a ser fácil, pero créanme que cada vez que se acuesten van a dormir muy tranquilos”.

En relación con el trabajo de Silva, advirtió que plasma «el modo de dos personas que pudieron unirse desde un mismo lugar, el respeto, la humildad y el poder mirar a los otros más allá de uno mismo”. Finalmente habló del duro momento económico que atraviesan: “La Sociedad de Escritores tiene 72 años y como cualquier institución en estos tiempos lo está pasando muy difícil. Al punto de que no tenemos sede porque no podemos alquilar”.

“Espero que con este libro puedan conocer a una de las personas más inspiradoras que tuvo nuestro país en este último tiempo”, dijo a su turno Silva. El periodista contó que durante la escritura del libro cada vez lo fue admirando más: «no sólo como entrenador, sino como persona. El mejor premio que he tenido con Alejandro y su familia es el respeto, la solidaridad, la docencia y la decencia con la que ellos se manejan”.

El docente de la Tecnicatura Superior en Periodismo Deportivo concluyó: “Alejandro se ha transformado en un prócer de nuestra sociedad. Es una de las personas más inspiradoras que ha tenido Argentina”.

A su turno, Vilas cerró la mesa de oradores: “Caemos en redundancia a partir de estar hilvanados a partir de un mismo sentimiento», dijo. Y completó: «El prestigio se logra con estudio, cuestionamientos, críticas, dignidad y coherencia. Que Alejando esté acá me parece sumamente coherente”.

En ese camino, llamó a las y los ingresantes que se encontraban allí a seguir el ejemplo de Sabella y a ser disruptivos en todos los ámbitos.