Por Pablo Pellegrino

El fiscal de la causa de las fotocopias, Carlos Stornelli, decidió no presentarse el jueves a la indagatoria que había ordenado el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, en el marco de la investigación que sigue por el escándalo de extorsión y espionaje ilegal contra el falso abogado y supuesto agente de la DEA, Marcelo D’Alessio.

Cabe recordar que el mismo día en que estaba citado el fiscal declararon en calidad de testigos el conductor televisivo Alejandro Fantino y la periodista Romina Manguel, ambos del programa Animales Sueltos, víctimas del espionaje de D’Alessio, que habría recibido información por parte de uno de los compañeros de piso de ambos: el periodista de Clarín Daniel Santoro.

“No habiendo comparecido el Dr. Carlos Stornelli a la audiencia indagatoria fijada para el día de la fecha corresponde atender el reclamo del jefe del Ministerio Público Fiscal de la Nación y poner en su conocimiento los hechos presuntamente ilícitos que se le atribuyen al mencionado fiscal por el momento”, explica la resolución de Ramos Padilla en un escrito que le envió a Eduardo Casal sobre el avance de la investigación.

En la primera comunicación que había existido entre el Procurador General y el magistrado dolorense, el primero se había negado a iniciar un expediente para investigar a Stornelli aduciendo que era responsabilidad del juez, y le había pedido que le informe qué delitos le imputaba al fiscal para que el organismo que conduce “pueda ejercer plenamente las atribuciones que le son propias”.

“Se le imputa a Carlos Stornelli haber actuado conjuntamente con Marcelo Sebastián D’Alessio y otras personas que se encuentran siendo identificadas e investigadas en las actuaciones en maniobras de espionaje ilegal que guardaban relación con las investigaciones judiciales a su cargo”, comienza la enumeración de maniobras delictivas que habría llevado adelante el fiscal.

“Se le imputa a Carlos Stornelli haber actuado conjuntamente con Marcelo Sebastián D´Alessio […] en maniobras de espionaje ilegal que guardaban relación con las investigaciones judiciales a su cargo”

“Se le imputa en particular reclamar y ordenar investigaciones paralelas a las causas judiciales, no autorizadas por ley a Marcelo Sebastián D’Alessio”, continúa el escrito de Ramos Padilla.

El juez agrega que el falso abogado actuaba en connivencia con agentes o exagentes de “organismos de inteligencia e internacionales, conociendo las maniobras de espionaje ilegal que realizaban mediante mecanismos ilícitos tales como la coacción, la intimidación o la extorsión u operaciones denominadas “puesta en emergencia” en perjuicio de las personas que eran sometidas a este tipo de operaciones e investigaciones”. En esa línea añade que muchos de esos “objetivos/víctimas” eran, en algunos casos, obligados a declarar en la propia fiscalía de Stornelli.

Otra de las imputaciones es por “haber reclamado operaciones de espionaje -filmaciones con cámaras ocultas- para perjudicar a abogados que en el ejercicio de su función lo molestaban”. Tal es el caso del letrado José Manuel Ubeira, uno de los blancos de Stornelli-D’Alessio por su defensa a Oscar Thomas, extitular del ente binacional de Yaciretá, procesado y encarcelado con prisión preventiva en el expediente de las fotocopias.

Hay otra imputación por otro pedido de realizar una operación con cámaras ocultas, esta vez contra el abogado Javier Landaburu. Esa información surge de la declaración de Pedro Etchebest, el empresario extorsionado por el que estalló el escándalo, quien relató que D’Alessio le contó durante el viaje a Pinamar que Stornelli le pidió que realice esa maniobra ya que Landaburu quería denunciar al fiscal por coacción y agresión verbal contra Paolo Rocca y Carlos Wagner. Estos últimos están imputados en la causa de las fotocopias y el hecho habría ocurrido en el despacho de Stornelli.

El fiscal también es investigado por coacción a la que D’Alessio sometió (junto con los excomisarios y presuntos agentes de inteligencia Ricardo Bogoliuk y Aníbal Degastaldi) a Gonzalo Brusa Dovat, exdirectivo de PDVSA, para que declare en la fiscalía de Stornelli “presuntos hechos delictivos cometidos en la empresa PDVSA Argentina o en firmas vinculadas a la misma”.

Sobre el caso Brusa Dovat, el juez recuerda la participación del periodista Daniel Santoro en la operación de D’Alessio. Además, incluye un curioso aviso del extorsionador al fiscal cuando terminó la entrevista del ex PDVSA con el columnista de Clarín: “Listo el Centeno de PDVSA”.

Ramos Padilla también señala la imputación de Stornelli por el hecho que originó la causa: la extorsión de Etchebest. En ese marco, el magistrado sostiene que el fiscal le pidió a D’Alessio que realice una investigación paralela a la causa de los cuadernos.

Otro pedido que le realizó al supuesto agente de la DEA fue de “labores de espionaje de forma paralela a las investigaciones judiciales” contra Jorge Christian Castanon “de nacionalidad peruana y presunto piloto de la aerolínea United Express, empresa subsidiaria y de cabotaje en los Estados Unidos de United Airlines”.

Finalmente, el último delito que el juez le atribuye al fiscal es por haber omitido denunciar o investigar “el posible delito de acción pública que puso en su conocimiento Pablo Erasmo Barreriro, quien declaró formalmente en la sede de la fiscalía a su cargo el día 8 de octubre de 2018 y relató que Marcelo Sebastián D’Alessio, Carlos Liñani y Rodrigo González lo estaban intimidando y coaccionando, refiriéndole que tenían documentación que podía comprometerlo en el marco de la investigación” de la causa cuadernos.

De este nuevo escrito de Ramos Padilla para el procurador se desprenden tres nuevas imputaciones que hasta ahora no habían trascendido: la cámara oculta contra Landaburu, la denuncia de Barreiro y el espionaje al ciudadano peruano.

En el mismo escrito, el juez Ramos Padilla adelanta que irá al Congreso para informar a los legisladores sobre la investigación: “Por recibida la nota remitida por el Sr. Presidente de la Comisión de Libertad de Expresión de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, hágase saber que el suscripto habrá de concurrir a dicha Comisión en el día y horario allí indicados”, indica.

“Stornelli se burla de todos nosotros”

El exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, se refirió al faltazo de Stornelli y calificó  como una “burla” la decisión del fiscal. “Con la ayuda del camarista Irurzun, Stornelli me está privando de mi libertad porque yo puedo ENTORPECER la investigación. ESTOY preso hace 500 días por esa causa”, expresó en su cuenta de Twitter, manejada por su familia, y se preguntó: “¿Por qué no se presentó a declarar? ¿Él no puede entorpecer la investigación? ¿Stornelli no pueda hacer aparecer o desaparecer pruebas? Saben que sí, que puede hacer aparecer declaraciones”.

Horas después de las manifestaciones del exfuncionario, se conoció la decisión del juez Sebastián Ramos de procesar a David Cohen por falso testimonio, luego de que aportara una pericia trucha que realizó a pedido del binomio Bonadio-Stornelli en la causa por presuntos pagos de sobreprecios en la importación de Gas Natural Licuado durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

 

Esta causa fue una de las primeras y más resonantes que se hicieron contra De Vido desde el comienzo de la gestión macrista, y luego de conocerse la pericia trucha de Cohen, Bonadio detuvo a Roberto Baratta y pidió el desafuero e inmediata detención del exministro que ocupaba una banca en diputados.

Luego de la caída en desgracia del perito, Bonadio recurrió a un hombre infalible para volver a la carga con la causa del GNL: Marcelo Sebastián D’Alessio se presentó “espontáneamente” en su juzgado para aportar “datos y pruebas” al expediente que estaba a punto de caerse.