Las desigualdades de género entre varones y mujeres en el mercado del trabajo bonaerense se han profundizado en los últimos tres años, con mayor énfasis en aquellas mujeres de menores ingresos y nivel educativo. Mientras la tasa de desocupación es mayor para las mujeres, aquellas que están empleadas perciben salarios más bajos y en condiciones laborales más precarias que los varones. Así lo indica un estudio del Instituto para el Desarrollo Económico y Social de Buenos Aires – Stella Maldonado (IDESBA), publicado en el marco del Día Internacional de la Mujer y el Paro de Mujeres.

El estudio “Mujeres y trabajo” tomó datos del Indec actualizados al tercer trimestre de 2018 referidos al mercado del trabajo, en particular tasa de actividad, tasa de empleo y tasa de desocupación. A partir de ahí, el análisis se enfocó en establecer cómo en el periodo 2015-2018, las inequidades de género infirieron en las desigualdades en cuanto a la participación en el trabajo, condiciones laborales e ingresos. Como una de las razones, señala que las mujeres dedican el triple de tiempo que los varones a las tareas no remuneradas al interior del hogar.

Remarca que estas brechas empeoraron por la “falta de políticas públicas tendientes a reducir las desigualdades de género en el mercado de trabajo, en un contexto de ajuste y austeridad fiscal”, en relación a los recortes en los fondos del presupuesto 2019 destinados a asistir a víctimas de violencia de género y para políticas de género y diversidad sexual, que le valió críticas a la gobernadora María Eugenia Vidal.

De hecho ayer se conoció que en 2018 fueron asesinadas 102 mujeres, según un informe oficial presentado por la Procuración general de la Corte Suprema bonaerense. El dato es alarmante si se tiene en cuenta que el 63% de las mujeres asesinadas el último año por distintos móviles fueron víctima de violencia de género.

El informe del instituto que depende de la CTA de los Trabajadores, continúa: “Hay una menor participación laboral de las mujeres: mientras que la tasa de actividad de los varones fue del 70,8%, para las mujeres fue del 49,2%. Por otro, entre quienes participan del mercado laboral, para las mujeres las posibilidades de conseguir empleo son menores: 63,9% en el caso de los varones y 43,1% en el de las mujeres”, aseguran desde el IDESBA. Y añaden que el estancamiento y la caída de la producción por la recesión económica profundizaron estas diferencias.

“mientras que la tasa de actividad de los varones fue del 70,8%, para las mujeres fue del 49,2%”

Como resultado de estas dos tendencias, menor participación laboral y menor acceso al empleo, la tasa de desocupación femenina (12,5%) es superior respecto a la masculina (9,8%). Esa brecha en las tasas de desempleo se agrandan en los grandes centros urbanos: Gran La Plata, San Nicolás, Villa Constitución y Gran Buenos Aires. “En el Gran La Plata la tasa de desocupación de las mujeres es 1,4 veces la de los varones, y en los demás aglomerados la relación es 1,39 y 1,28 veces mayor, respectivamente”, dice el informe.

En el país, en promedio la tasa de desocupación de las mujeres es 1,17 veces la de los varones, y en el mundo de 1,2. “Es decir, la provincia de Buenos Aires muestra una diferencia más acentuada en relación al país y al promedio mundial”, agregan.

“En el Gran La Plata la tasa de desocupación de las mujeres es 1,4 veces la de los varones”

Las diferencias para conseguir empleo son más altas cuanto menor son los niveles de ingresos y educación. “La tasa de actividad de las mujeres bonaerenses sin primaria fue de tan sólo 23,3% en el tercer trimestre de 2018, mientras que en los varones de la provincia sin instrucción ascendió a 49,4%”, sostienen desde el instituto dirigido por la gremialista del Suteba, Silvia Almazán.

A nivel de ingresos, aquí también aumentan las brechas de género cuando estos son menores. En el tercer trimestre de 2018, “para las mujeres de bajos ingresos la brecha en la participación en la fuerza de trabajo en relación a los varones fue de 23,9 puntos porcentuales, al tiempo que en las mujeres de ingresos altos fue de 15,8%”.

La precarización laboral también es mayor entre las mujeres. Al tercer trimestre de 2018, el empleo no registrado en las mujeres bonaerenses fue del 39,9%, mientras que en los varones fue del 33,3%. En el aspecto salarial, las mujeres con ocupación plena cobraron menos que los hombres en el mismo periodo: la brecha fue del 29,2%, muy superior a la del país, que en igual periodo fue del 17,3%.

El informe explica que esas brechas salariales son mayores por “las dificultades que enfrentan la mujeres para alcanzar puestos de alta jerarquía, igual calificación, en los mismos sectores de actividad”.

Por último, en el plano político, las economistas Paula Belloni y Mariana Fernández subrayan que para este año, de acuerdo a la ley presupuestaria de María Eugenia Vidal, que prevé una inflación del 34,8%, fue asignado un aumento de apenas 6,9% para el plan de género que depende de la secretaría de Derechos Humanos.

“La desprotección del gobierno en la provincia así es doble: no sólo no se ofrecen herramientas para mejorar el acceso al mercado de trabajo y alcanzar la independencia económica de las mujeres, sino que además se reducen las posibilidades de acompañarlas cuando experimentan situaciones violentas en su horas”, concluyen.