Por Ramiro García Morete

–Te dejaste violar –dice la madre.

–No –responde la hija.

Algunas palabras –mucho más cuando son dichas dentro del seno más íntimo– hieren en su displicencia casi hasta el absurdo. Hace diez años aproximadamente, Agustina Aramburu no sólo estudiaba Psicología –a lo que hoy se dedica profesionalmente–, sino también teatro. Una amiga le propuso pasar una escena de una madre y una hija en el taller de Juan Carlos Gené. “Las madres perdonan siempre: han venido al mundo para eso”, escribió alguna vez Alejandro Dumas, que no casualmente era varón. Pero a veces las madres no lo hacen ni tampoco lo que se espera que sean. “¿Ser mujer es ser madre? ¿Ser madre es tener una hija?”, se preguntará Agustina.

Aquel texto de Mariana Obersztern –que disparó las risas del exigente maestro dada su transgresora sordidez– quedaría grabado en su mente del mismo modo que a veces no podemos huir. No sólo de lo que nos gusta, sino de lo que no se dice, o peor: lo que se dicen impunemente. Y mucho menos de la madre. En la primavera del año pasado, las actrices Aramburu, Silvia Caruso y Aluhe Sosa decidieron juntarse a trabajar sobre esta obra “rara”, con una puesta minimalista donde todo está en la voz y el cuerpo a merced del malentendido. Sin embargo, fuera de escena no sólo se entendieron fluidamente, sino que dieron con el reconocido director y actor Blas Arrese Igor. Las tres lo habían tenido de profesor y él no sólo se entusiasmó por la arriesgada elección de la obra, sino porque es amigo de la autora. Rápidamente obtuvieron los derechos y en diciembre presentaron el work in progress en el Karacachoff. Este sábado 9 y domingo 10 de marzo a las 20 hs, Lengua Madre Sobre Fondo Blanco se estrena en la Sala A del Pasaje Dardo Rocha (7 y 50), en el marco del Festival de la Mujer.

“Todo el tiempo está parada en el malentendido, en esa comunicación que no se termina de dar –introduce Aramburu–. Por momentos mucha risa, por momentos muy sórdida. A veces estamos muy emocionadas, muy angustiadas, y abajo la gente se muere de la risa. Es disruptiva, fuera de lo convencional.” Y extiende: “Es un texto que relata algo muy cotidiano y en eso aparecen cuestiones violentas en el lenguaje. Oscila entre estos dos polos: lo metafórico y la simpleza más sórdida”

La obra escrita en 2002 sobre una madre y dos hijas “habla del hartazgo de vínculos, porque uno no puede huir de la madre”, se percibe completamente actual. “Abre tantas preguntas –declara la actriz–. ¿Cuántas posibles femineidades hay? ¿Ser mujer es ser madre? ¿Tener un hijo es ser madre?”

La fascinación de Aramburu por la obra es tal que la contagia: “Lo que hizo que me quedara en la cabeza es que no volví a ver ni sentir por una obra como la primera vez. Como cuando te gusta alguien. Querés salir a buscarlo. Y en vez de buscarlo, acá los encarnamos”.

“Todo el mundo forma parte desde algún fantasma”, dice, y continúa: “Hay mucho de lo no dicho y también de lo dicho impunemente. De lo no escuchado, y por más que se grite no se escucha. Madres e hijos, lo repetido hasta el hartazgo, la misma escena, la misma gente, años y años”.

La idea de una misma escena repetida hasta el tedio dispara la charla sobre lo que las mujeres están logrando en cada ámbito. Y el teatro no es ajeno: “Vos pensá que la dramaturgia de Shakespeare –por citar algo bien reconocible– siempre toma a la mujer en un mismo lugar. Se está produciendo un cuestionamiento todo el tiempo. Esta obra escrita por una mujer. Estamos interpelados por el lenguaje. Una actriz antes no se preguntaba tanto. Y ahora es constante: ¿esto que estoy diciendo lo banco? ¿Esto que digo me representa? Porque el teatro es un acto político”.

Y completa: “También formo parte de la Colectiva de Actrices. Se está cuestionando todo. Se está poniendo en revisión. Yo un poco contagiada por el psicoanálisis, soy cautelosa. Me parece que se tiene que revisar todo. Y seguir haciendo preguntas”.

Ficha técnica

Dirección: Blas Arrese Igor.

Dramaturgia: Mariana Obersztern.

Actrices: Silvia Caruso, Aluhe Sosa, Agustina Aramburu.

Asistente técnica: Margarita Jarque.