Por Juan Alonso

Lo que parecía una comedia italiana de enredos y pésimos espías es una saga demasiado siniestra de extorsiones, amenazas de muerte a abogados del fuero federal, filmaciones, fotografías, seguimientos de periodistas, opositores, informes de inteligencia y contrainteligencia, manipulación psicológica y mediática, con el agravante de la presumible intervención de agencias de información de potencias extranjeras y el uso de agentes “orgánicos” e “inorgánicos” de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

El juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla ratificó su competencia y rechazó los planteos de su par de Comodoro Py, Julián Ercolini; además fundó la presentación de 943 fojas lacradas y selladas ante la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos de Inteligencia del Congreso de la Nación. Dividió sus fundamentos en cuatro anexos documentales, que revelan un sistema perverso y anticonstitucional de operaciones de inteligencia que supuestamente habría realizado Marcelo Sebastián D’Alessio junto a los imputados de asociación ilícita y extorsión, Aníbal Degastaldi y Ricardo Bogoliuk, excomisarios de la Policía bonaerense. Ambos fueron desafectados de esa fuerza por presuntos procesos de corrupción y D’Alessio los señaló como sus jefes dentro de la AFI.

“En lo relativo a la documentación que obra en el Anexo A –más allá de que las 225 fotocopias que se acompañan a titulo ilustrativo– se procedió a escanear toda la documentación en soporte papel incautada en el domicilio de Marcelo D´Alessio; a saber: legajos de inteligencia, legajos de registros de llamadas telefónicas, informes remitidos desde alguna fuente gubernamental de los Estados Unidos, informes de movimientos migratorios, anotaciones manuscritas en cuadernos sobre las operaciones llevadas a cabo, manuales de inteligencia, etc.; la que está siendo cotejada y confrontada con la prueba digital obrante en los aparatos telefónicos, computadoras, otros dispositivos electrónicos y otras fuentes de información colectadas en el expediente –tales como informes o declaraciones testimoniales–, observándose correspondencia entre la información manuscrita e impresa, en especial con los archivos digitales que se encontraban en las computadoras y los teléfonos utilizados por Marcelo D’Alessio”, culminó el juez en la segunda página de sus fundamentos. El párrafo resulta sumamente grave, ya que, según el magistrado, “los legajos” de D’Alessio habrían sido “remitidos desde alguna fuente gubernamental de Estados Unidos”.

Anexo – Plan de trabajo de Mayores Dedicaciones

Entre el material incautado en la casa de D’Alessio en el country Saint Thomas de Esteban Echeverría, Ramos Padilla encontró un legado con el título “Operación Brusa Dovat-PDVSA”.

En el expediente hay curiosas comunicaciones entre Marcelo Sebastián D’Alessio y el fiscal federal Carlos Stornelli. ¿De qué hablaban? Junto al presunto agente de la AFI, Bogoliuk (según D’Alessio, su jefe directo) de “un interés muy marcado del imputado D’Alessio sobre el asunto que excede lo que puede llegar a ser el ámbito local y nacional, mientras en toda la región se estaba analizando congelar fondos de la petrolera estatal PDVSA”, aclaró el juez.

En este aspecto nuclear del proceso penal, las charlas entre D’Alessio y Stornelli incluyeron estos textuales que están en la causa penal: “Mañana voy a hacer que se arrepienta un actual director de una residual de PDVSA, que sigue operando en el país –le escribió D’Alessio a Stornelli–, si es lo que imagino, además del informe que tengo que armar para Maine y enviarlo por valija diplomática, está el factor Argentino que seguro le vas a sacar mucho provecho”.

El mecanismo de acoso y persecución contra Brusa Dovat incluyó un informe de inteligencia completo sobre él y su familia. A saber: historia laboral, entradas y salidas del país, la historia de la empresa. Tan es así que para D’Alessio era “prioritario” quebrar la voluntad de Brusa Dovat. Habría ido tan lejos, que en la maniobra hizo participar a periodistas y funcionarios judiciales, quienes, según escribió Ramos Padilla, “pueden haber actuado con o sin conocimiento”, pero que habrían formado parte del mecanismo de espionaje que supuestamente completó D’Alessio en el marco de la pesquisa que investiga el delito de asociación ilícita y extorsión.

Aquí en exclusiva se puede ver un escrito hecho presumiblemente por D’Alessio, con un estudio meticuloso sobre PDVSA y sus lazos empresariales en la República Argentina. Ahora bien, si D’Alessio dijo que fue espía de la NSA estadounidense, infiltrado en ENARSA, y el periodista Daniel Santoro más el propio fiscal Stornelli lo conocieron como presunto agente de la DEA (ver luego que él mismo lo admite en un audio con el denunciante Pedro Etchebest), ¿es posible preguntarse si D’Alessio formaba parte de un dispositivo de espionaje de Estados Unidos en la Argentina para proteger sus intereses comerciales y perjudicar a Venezuela desde el propio Estado argentino, con el supuesto nexo de D’Alessio en la AFI? La respuesta la debe dar el Congreso de la Nación el próximo 14 de marzo, cuando fue convocada la Comisión que “fiscaliza” los organismos de inteligencia.

Pero la jornada calurosa y accidentada del pasado miércoles 6 de marzo tuvo otros momentos de profunda orfandad en Dolores. El abogado José Manuel Ubeira (otra víctima del dúo amistoso de D’Alessio y Stornelli) se presentó como parte querellante y denunció en cinco carillas que serán recordadas para la colección jurídica lo que sigue: “Más grave aún, si cabe desde lo personal, es que Stornelli puso en peligro a mi familia y a mi persona. Todo ello a la luz de las credenciales de organismos de inteligencia y represión de los Estados Unidos de Norteamérica, que fueron incautadas en el domicilio del imputado D’Alessio”.

Ubeira le recordó al juez Ramos Padilla en su requisitoria de ser querellante: “A estas alturas, señor juez, le debo informar que Stornelli era viejo y querido amigo, visitaba mi casa, conocía mis hijas, y esposa, y como consecuencia de esa confianza cuando fue imputado de un proceso penal me pidió que lo defendiera”.

Lo más demoledor para Ubeira fue saber que en un cuaderno de D’Alessio, quien estuvo cuatro horas con Stornelli en Pinamar, fue escrita esta frase: “Operación Ubeira: a sangre fría”. La cual remite al asesinato de una familia que narró el escritor Truman Capote entre 1959 y 1966.

Ubeira ya no considera “un amigo” a Stornelli.

Y no sólo él, el abogado Javier Landaburu también habría sido víctima de “aprietes” por parte del acusado D’Alessio y su grupo de espías todo terreno. El juez Ramos Padilla profundizó la acusación contra D’Alessio y le exigió al Ministerio de Seguridad de la Nación que informe qué rol cumplió D’Alessio en la extradición de Ibar Pérez Corradi con chaleco antibalas y casco como si fuese El Chapo Guzmán. En ese episodio, la ministra Patricia Bullrich tuvo un rol escenográfico espectacular.

Además, el juez Ramos Padilla ampliará la indagatoria de D’Alessio y de Bogoliuk el viernes 8 de marzo.

Pruebas, no arrepentidos

En el oficio de Ramos Padilla hay datos inquietantes, algunos de ellos fueron anticipados por este cronista el viernes 1° de marzo desde los portales de Contexto y Nuestras Voces.

 

El brazo de Estados Unidos detrás del agente D’Alessio

El 1° de marzo, el juez Ramos Padilla resumió los siguientes elementos de prueba que constan en 943 fojas del expediente FMP88/2019 en respuesta a la requisitoria CBI/03/19. A saber:

a) “Actividades de espionaje ilegal en nuestro país por parte de Marcelo Sebastián D’Alessio como posible agente de la Drug Enforcement Administration (DEA) o de otra agencia de inteligencia de los Estados Unidos de Norteamérica en posible connivencia con agentes y/o ex agentes orgánicos o inorgánicos de la AFI.”

b) “A partir de la múltiple información colectada, el imputado tendría vinculación principalmente con operaciones de narcotráfico y terrorismo –como él mismo ha alegado públicamente–, pero además se han hallado informes de inteligencia, de contrainteligencia y de acciones de campo relacionados con dirigentes políticos, periodistas, personas públicas, así como relacionados con investigaciones judiciales de trascendencia tales como la ‘mafia de los contenedores’, el ‘doble crimen de Unicenter’, el ‘triple crimen de General Rodríguez’, entre otros.”

c) “Además, se ha hallado documentación interna del organismo en poder del imputado Marcelo D’Alessio en formato digital, así como informes que aparecen con membretes de la AFI, de la Embajada de los Estados Unidos y del Ministry of Defense del Estado de Israel, entre otros.”

d) “Se ha hallado material fílmico y fotográfico de las operaciones que habría realizado, así como documentación con datos sensibles y de la intimidad de las personas investigadas (objetivos), tales como listados de llamadas entrantes y salientes, informes migratorios, domicilios, historial laboral y financiero y recolección de datos personales diversos.”

e) “Más allá de la actividad en sí misma, en la resolución dictada el día 25 de este mes se dio cuenta de algunas operaciones puntuales utilizando “metodologías de investigación” ilícitas, tales como la extorsión, la intimidación o la coacción en el marco de investigaciones paralelas sin autorización legal –pues la AFI ha negado vínculo con el nombrado– ni orden formal concreta de las autoridades judiciales y con conocimiento de las mismas, así como la obtención de réditos económicos indebidos a partir de esas operaciones, y en las imputaciones formuladas a un ex agente de la AFI se dio cuenta acerca del espionaje político sobre determinados periodistas y los reportes que D’Alessio le enviaba a personal de AFI que estaban en actividad.”

f) “Entre ellos, se puede citar la siguiente referencia concreta a la actividad vinculada con agencias de inteligencia realizada por el propio imputado D’Alessio: audio digital ‘Voz006.m4a’:

D’Alessio: Estuve dos años cobrando guita sin laburar, por eso ahí lo conocí a Marcos, te conocí a vos, lo conocí a ‘coso’, pero casi me habían desafectado del laburo porque me habían dado de baja…
Etchebest: ¿En qué año?
D: En 1991.
E: ¿En el 91 entraste?
D: Sí, mira, tengo la foto de cuando entré.
E: Ahora, ¿los muchachos no saben que vos trabajas ahí?
D: Sí, claro.
E: (Se ríe) Pero vos estabas en contacto con toda esa mafia, porque es una mafia. Yo no te dije nada, pero, ¿vos seguías laburando? ¿Podías cobrar el sueldo?
D: No, no, cobraba 24 mil dólares por mes… 14 mil dólares por mes, porque me habían dejado pasivo.
E: ¿Vos lo mismo laburabas en ENARSA?
D: No, no, sí laburaba en el ENARSA, con un cargo (no se logra descifrar lo que dice) Nunca cobré un peso. A ver, yo la pase muy mal en la época de Cristina porque el Ministerio de Timerman abre las valijas, después de la cumbre esto y lo otro. ¿Qué pasó? Timerman abre las valijas con la geolocalización, que son valijas especializadas que una vez que vos las abrís ya generan la geolocalización. Ahora te voy a explicar lo que es. Vos ponés tres valijas en tres lugares diferentes y eso se usa para hacer una barrera antimisiles, y Timerman decidió abrir esas valijas, gastó 68 millones de dólares. ¿Y qué hizo Estados Unidos? Nos rompió el culo a todos los de la DEA de acá. Nos sacaron del país y a nosotros nos mandaron a Montevideo.”

g) “Los elementos incautados durante el allanamiento producido en su vivienda –armas sofisticadas, equipamiento tecnológico, dispositivos con cámaras ocultas, legajos de registros de llamadas telefónicas, legajos de movimientos migratorios, anotaciones manuscritas en cuadernos vinculadas a operaciones de inteligencia, manual de inteligencia, carpetas de investigaciones de inteligencia sin identificación orgánica, drones con cámaras, etc.”

h) “Sus manifestaciones espontáneas efectuadas durante el procedimiento en las que evocó que debía comunicarse con Gustavo Arribas o la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y en el que refirió que poseía información cuya difusión podía resultar violatoria de la Ley Nacional de Inteligencia o poner en peligro la seguridad nacional –lo que ratificó en audiencia indagatoria.”

i) “Registros de mensajes y comunicaciones a través de los aparatos celulares utilizados por el imputado Marcelo D’Alessio vinculados a operaciones de ‘puesta en emergencia’ y coacciones en posible connivencia con el fiscal federal Carlos Stornelli y periodistas especializados –vgr. casos Etchebest y Brusa Dovat–, así como reporte de información a estos actores y hasta referencias a la posibilidad de ‘extraer’ personas del país.”

j) “Legajos e informes sobre operaciones de inteligencia y contrainteligencia obrantes en sus computadoras –vgr. Operación Jaitt, operación Traficante, operación Fantino, etc.–; informes remitidos a R.B. y Ricardo Bogoliuk sobre la ideología política de periodistas, entre otros; registros fílmicos y fotográficos, legajos de información identificatoria de objetivos –domicilios, teléfonos y datos personales–, casi todos de renombre público.”

k) “Las manifestaciones de D’Alessio reconociendo haber efectuado la operación de Pedro Etchebest por mandato de agentes de la AFI, tanto en la interposición de un recurso de habeas corpus como durante la audiencia indagatoria celebrada en la causa:

Textual de D’Alessio: Lo que yo declaré en el habeas corpus vinculado con quien me encargó la investigación es un alto directivo de la AFI, por eso no puedo ir a una cárcel federal, por eso requiero estar en Prefectura. Él recibía copia de todo lo que tenía que ver con el tema Etchebest, yo tenía que reportarle todo […] este funcionario de nombre Bogoliuk, exdirector de la DDI de La Matanza, estuvo como director de la DDI de Mar del Plata, fue fundador junto con Marcelo Saín de la PSA –luego se peleó–, estuvo con Stornelli trabajando en La Plata como coordinador general de la Policía bonaerense o algo así. Igual Stornelli no se acordaba de él, él sí se acordaba de Stornelli. Fue el que me pasó el caso del Sr. Pedro, que yo no sabía que se llamaba Pedro Etchebest […] Le estoy mostrando un entramado con la AFI, le puedo mostrar en mi computadora los trabajos que me encargaron antes. Yo estaba trabajando para ellos, supuestamente tenía que averiguar cuál era la ruta inversa del dinero K. […].

l) “Estos y otros elementos que, como se ha dicho, están siendo aún objeto de análisis, son los que nos han llevado a concluir acerca de la actividad de espionaje ilegal que estaría desarrollando Marcelo Sebastián D’Alessio con la participación de agentes orgánicos o inorgánicos y exagentes de la AFI.”

m) “Le acompaño también copia de la resolución dictada el día 25 del corriente en la que se dio cuenta en forma pormenorizada de la actividad de Marcelo D’Alessio, en particular los hechos de extorsión a Pedro Etchebest, la maniobra ardidosa con uso de cámara oculta para involucrar a José Manuel Ubeira en un posible hecho ilícito en connivencia con el fiscal federal Carlos Stornelli, así como la posible coacción a Gonzalo Brusa Dovat para forzar su voluntad a denunciar presuntos hechos ilícitos cometidos en una empresa relacionada a PDVSA Argentina, entre otras que aún están siendo materia de análisis e investigación.”

Los tramos textuales son del juez Ramos Padilla en su oficio enviado al presidente de la comisión encargada de “fiscalizar” a los organismos de Inteligencia, Juan Carlos Marino. Ahora bien, ¿cómo se defienden los acusados? ¿Qué hará el jefe de seguridad del Congreso, Jorge Alberto Castañeda, con el pedido de dar a conocer a diputados y senadores todas las visitas de Marcelo Sebastián D’Alessio al Congreso? ¿Por qué el ARI de Carrió se opone?

La caja de pandora del agente “Marcelito” D’Alessio

Quizás por estos elementos que el juez Ramos Padilla encontró en la casa de D’Alessio:

1) Una carpeta de setenta páginas con un informe de inteligencia sobre “objetivos”.

2) Documentos clasificados con el membrete de la embajada de Estados Unidos.

3) Sendos informes de Inteligencia sobre las principales causas penales del fuero federal.

4) Filmaciones, seguimientos, fotografías, cámaras ocultas, trabajo de campo y supuestas extorsiones.

5) Diez horas de escuchas legales a D’Alessio donde confesó ocho delitos en diálogo con socios, amigues, filtradores, gestores, y operadores serviciales. A uno de ellos le ofreció “solucionarle un problema” poniéndole droga a un sujeto que lo habría asaltado.

6) Un informe de Inteligencia voluminoso sobre el legislador porteño Gustavo Vera y la organización La Alameda. Vera es cercano al papa Francisco.

7) Un informe de sesenta páginas sobre Pedro Etchebest, que incluye un seguimiento personal y financiero en Estados Unidos de uno de sus hijos.

8) Varias “denuncias anónimas” realizadas en la computadora personal de D’Alessio.

9) Decenas de mensajes intercambiados con el diputado Alfredo Olmedo y hasta la conformación de un posible gabinete del dirigente salteño, realizado presumiblemente por D’Alessio.

10) Una comunicación reservada de la embajada de Estados Unidos que descree del éxito de la candidatura a presidente de Olmedo, cuyo vicepresidente fue hasta enero el exjefe de la SIDE menemista, Juan Bautista “Tata” Yofre. La primicia de semejante padrinazgo se realizó en el programa de los “Animales”.

11) Múltiples mensajes intercambiados con la diputada del ARI Paula Oliveto, y encuestas sobre “la credibilidad” de periodistas de la Argentina.

12) Prueba del uso habitual de la tecnología cibernética y telefónica para el espionaje de “objetivos”. Se aclaró que pueden enlazar los mensajes de WhatsApp con los destinatarios, pero no los contenidos de las conversaciones. Aunque la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, dijo que ese problema lo estaban por resolver para lograr espiar los mensajes. Así lo reflejó ante los medios en diciembre de 2018.

13) Una conversación con Stornelli sobre un ciudadano peruano que estaban buscando porque habría robado dinero de una causa a cargo del fiscal defendido por el macrismo.

14) Una conversación con un supuesto venezolano antichavista donde D’Alessio habló de “extraer” a alguien o algo por medio de un avión.

15) Un presunto viaje de D’Alessio a Medio Oriente que estaría registrado en el GPS de uno de sus dos teléfonos celulares de fabricación estadounidense.

16) Fotografías de las armas de alto calibre que posee D’Alessio en su casa del country Saint Thomas, en el partido bonaerense de Esteban Echeverría. Fotos con placas del FBI y ropa de la DEA.

17) Prueba de las cámaras y elementos de espionaje que montó D’Alessio en su domicilio. Solía grabar a las visitas en el living.

Algo falló para D’Alessio. Tanto, que involucró al fiscal federal Stornelli en una maniobra extorsiva en perjuicio del empresario rural Pedro Etchebest, quien lo filmó, fotografió y grabó para la posteridad. Se lo ve recibiendo más de 14 mil dólares de una coima de 300 mil. Y lo que es peor: en un audio enviado al mismo Etchebest, soltó: “¿Te gustó el dato? Desaparecieron los nueve millones de dólares que le incautaron a Julio López, más uno más, y los reemplazaron por dólares falsos”.

Son horas sin sueño para Marcelo D’Alessio. No sólo mencionó a Patricia Bullrich, sino que agregó al empresario Mario Montoto en una maniobra incómoda con un preso rutilante y billonario. Para mal de males, no se olvidó tampoco de la tropa permanente de “Jaime”, y eso es poco recomendable para su salud. Tanto como el malhumor del señor marido de la ministra, Guillermo Yanco, quien no gusta de las fotos y D’Alessio lo escrachó en su flujo de mensajes con el empresario extorsionado Pedro Etchebest.

Los agentes de 25 de Mayo 11, sede la AFI, ahora están analizando cómo frenar la ola cloacal que produjo la verba inflamada de D’Alessio. Viven preocupados porque el comisario Bogoliuk habría frecuentado la sede de los espías hasta el piso 9, donde estaría el despacho del jefe de gabinete de La Casa, Darío Biorci, asesor de Silvia Majdalani. Toda esta crisis servicial es padecida por el ejecutivo Hernán Nisenbaum, a cargo de la vocería de la inteligencia estatal. ¿O paraestatal? El muchacho, un fanático de las camisas celestes sin corbata, no pudo contener la renuncia de un tal “Rolo”, que se suma al devenir de un agente que lleva el apellido con la letra “S”, quien a su vez complica el trabajo conjunto con los policías provinciales a cargo del agente “P”. Estos informes se agolpan en el escritorio del “Señor 5”, Arribas, encargado de la “División Exterior”, es decir, el trato con la CIA, la DEA y el Mossad.

Al cierre de esta edición, el juez Luis Rodríguez procesó con prisión preventiva a Marcelo Sebastián D’Alessio por el presunto pedido de coima al empresario Gabriel Traficante, cuyo nombre ayuda a comprender este asunto.

“Está para arruinarlo al tipo”, dijo D’Alessio.

“Okey”, respondió Stornelli.

Como escribió John le Carré: “La paz se ha vuelto una sucia palabra, ¿no?”.