El Hospital Posadas esta semana recibió una nutrida dotación de efectivos de Gendarmería Nacional que se mantiene apostada en sus inmediaciones. Es que una nueva oleada de despidos tuvo lugar en el establecimiento de salud y el gobierno quiere enviar un mensaje de advertencia al sector gremial, que ya comenzó a denunciar la continuación del plan de ajuste en el sector.

En este caso, los despidos han sido aplicados al conjunto de profesionales que estaban en calidad de monotributistas, tal como quedaron tras la primera oleada de despidos de principios del año pasado. Entre los trabajadores se mantiene el rumor de que en marzo, con la renovación de contratos de los monotributistas, “llegarían entre 80 y 100 desvinculaciones nuevas como ocurrió a principios de 2018”.

“Desde que empezó la grave situación en el Posadas, hace casi dos años, ha habido un avance contra los trabajadores y trabajadoras paulatino”, dijo a Contexto Marta Márquez, presidenta de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP).

La gremialista explicó que cuando desde el Ministerio de Salud y Desarrollo Social despidieron a personal de planta o a contratados, se los reemplazó con monotributistas. “Un fraude laboral, porque cumplen el horario y tareas del personal estable. Ya la semana pasada se decía que no alcanzaba el presupuesto para sostener a todo el conjunto de empleados”, agregó.

Según explicó Márquez, la dirección del Posadas les había indicado a los trabajadores en ciertos servicios que debían decidir entre “ellos mismos a quiénes se debía despedir”.

Márquez: “gendarmería Está en una actitud de intimidación, tratando de disuadir cualquier movimiento de resistencia o iniciativa de los trabajadores”.

Cabe destacar que al conflicto se sumó el despliegue de Gendarmería ordenado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sobre el hospital, cuyo único objetivo –señala Márquez– es intimidar. “Están en una actitud de intimidación tratando de disuadir cualquier movimiento de resistencia o iniciativa de los trabajadores”.

En tanto, desde hace dos miércoles, el gremio junto a pacientes y vecinos han iniciado rondas al hospital en modo de protesta por el vaciamiento. Ayer estuvo allí en una nueva jornada el diputado provincial de Unidad Ciudadana Miguel Funes.

“Fue brutal oír cómo les piden que se pongan de acuerdo para ver quién será despedido en cada sector. El gobierno de Macri y Vidal se supera en crueldad día a día”, expresó Funes.

“Cada vez que hay despidos te encontrás con la autopista militarizada de esta manera. El perjuicio que le están haciendo al hospital y a los propios pacientes es terrible, porque el hospital está siendo prácticamente vaciado”, contó Mirta Arceri, una de las enfermeras pediátricas despedidas el año pasado.

Arceri: “El perjuicio que le están haciendo al hospital y a los propios pacientes es terrible, porque el hospital está siendo prácticamente vaciado”.

En ese sentido, Márquez resaltó el vínculo de los despidos con el plan de ajuste presupuestario vertido sobre Salud, con un foco principal en la degradación del propio Ministerio en una secretaría de la cartera de Desarrollo Social.

Vehículos de Gendarmería en el Hospital Posadas.

“Obviamente, el presupuesto de una secretaría siempre es menor. A nivel de Salud se han cerrado programas, han desfinanciado áreas de prevención –lo que se vio durante el brote de hantavirus–. El presupuesto tanto nacional como provincial está en crisis”, agregó la gremialista.

El Hospital Posadas es uno de los más importantes nosocomios nacionales del territorio bonaerense. Hacia septiembre del año pasado se habían contabilizado unos 1.200 despidos.