Por Ramiro García Morete

“Hay grietas en todo. Así es como entra la luz”, rezaba el himno de un poeta cantor. La historia –personal o colectiva, si es que se puede separar– está llena de grietas que a veces se imprimen como heridas y otras como huecos. Y el teatro no sólo tiene la capacidad de reconstruir desde el hecho de volver a narrar, sino también como una posibilidad de reparar. O algo así sienten no sólo los que llevan a cabo Cabaré Político, sino los que asisten. Esa es la sensación que expresan los responsables de esta obra con música en vivo. “Se llama Cabaré por el presente social que atraviesa la Argentina, y es político por las heridas no cerradas del pasado que actúan en el presente y por los sueños de un futuro incierto”, explican. Gestada desde Teatro por la Identidad, el espectáculo está basado en textos de Roxana Aramburú y cuenta con dirección musical de Sergio Poli y dirección general de Manuel Vignau. Con gran aceptación en ediciones anteriores y con algunos pequeños cambios de elenco, anuncia sus únicas funciones para este 2019: sábados 2, 9, 23 y 30 de marzo (a las 21 y 23 hs) en Espacio 44 (Av. 44 N° 496).

“Manuel (Vignau) habla mucho de las heridas –cuenta la reconocida dramaturga y actriz platense Roxana Aramburú–. Los personajes tienen heridas personales que tienen que ver con lo político y oficial. Y de eso tratan la mayoría de los monólogos. Heridas no cerradas, lo que venimos arrastrando, esta historia del cuerpo social, no sólo el cuerpo individual. Asuntos que todavía no se terminan de resolver. Y también con el futuro, con cierta incertidumbre y la esperanza.”

Con un importante despliegue y gran participación del público, el espectáculo se reparte y ensambla con monólogos como ejes. Casi un modo de decir que en el dolor estamos un poco unidos y a la vez un poco solos. “Nunca me puse a reflexionar eso. Pero sí, en el monólogo hay un modo diferente del abordaje, a quién está dirigido, lo que se habla. Implica cierta retrospección e introspección, hay una cuestión íntima”, dice la dramaturga.

Aramburú no sólo escribió los textos, sino que protagoniza uno de los monólogos referidos a la inundación de La Plata, que según ella “puede generar risa en una situación dramática”. Y dice que ese lugar dentro del armado de la obra –a diferencia de otras experiencias– es raro. “Estoy acostumbrada a que mis textos los dirijan otras personas. No es común. En este caso, me quedé a mitad de camino.”

En este “lugar de incorrección”, como define al Cabaré, el público tiene un rol muy activo que en esta coyuntura social incide sobre la obra misma: “Todo el tiempo se va transformando. Hay un intercambio permanente. Vos lo notás por la carga emotiva que puede tener para la gente. Los tenés al lado. Inclusive tenés contacto físico. Todo el tiempo se están reacomodando, inclusive metiendo cosas nuevas”.

Lo que no se modifica es la dificultad de montar una obra o cualquier emprendimiento cultural bajo esta crisis: “Se modifica para peor. Aunque tuvimos mucha suerte. El éxito, en realidad, no sólo está en la calidad de los actores y lo que proponemos como producimos, sino también en una enorme necesidad de vincularnos, de ponernos de pie y del lado que tenemos que estar. El público está buscando ese lugar donde compartir una ideología. Una forma de ver el mundo, el país, nuestro futuro. Se ve en muchos frentes, en el teatro, y lo veo con Cabaré. Muchísima gente, a pesar de las condiciones económicas. Nuestra idea es que lo vea la mayor cantidad de gente. Es un espacio de militancia”.

FICHA TÉCNICA
Actúan: Nora Oneto, Gustavo Parola, Guillermo Payo, Virginia Naón, Lisa Solomín, Juan Felipe Hernandorena, Malena Berro y Roxana Aramburú.
Músicos: Sergio Poli y Soledad Scrivano.
Producción: Martín Zúccaro.
Escenografía: Laura Roldán e Ignacio Buendía.
Vestuario: Vivi Serafini.
Iluminación: Luisina Anderson.
Fotografía: Kaloián Santos Cabrera.
Diseño gráfico: María Abalde – Elalmazen Diseños.
Asistencia de dirección: Lisa Solomín.
Textos: Roxana Aramburú.
Adaptación y dirección general: Manuel Vignau.
Este espectáculo cuenta con el apoyo del Programa PAR de la UNLP.