A cinco días del temporal de lluvia, fuertes vientos y granizo que anegó calles y provocó destrozos en la vía pública, en el oeste del Gran La Plata todavía hay barrios sin agua y familias que no pueden volver a sus hogares. Reclaman ayuda de la Municipalidad, cuyos funcionarios se han mostrado en las redes sociales en recorridas pero no han pisado estas zonas afectadas.

Ante esta situación, vecinos de Melchor Romero se movilizaron a la fábrica Emapi, de Abasto (Av. 520 y 200), para pedir membranas a fin de reparar sus viviendas, en medio de la desesperación y la falta de presencia del Estado.

Claudia corrales (Movimiento Justicia y libertad): “Tenemos muchos compañeros que no pueden volver a sus casas porque no tienen el techo puesto. Que se hagan cargo los que se tienen que hacer cargo”.

“Tenemos muchos compañeros que no tienen lugar para volver a sus casas porque no tienen el techo puesto. Que se hagan cargo los que se tienen que hacer cargo, porque la realidad está a la vista. En un momento en el que en el país hay falta de empleo y la guita no alcanza para nada, esto genera mucha tristeza”, dijo a Contexto Claudia Corrales, vecina de Melchor Romero y referente barrial de la organización Movimiento Justicia y Libertad.

“De esa fábrica hemos tenido colaboraciones en años anteriores, han sido generosos con nosotros y más que nada lo hacemos porque no hay ningún tipo de respuesta del Municipio. Nadie se acercó a ver cómo está la situación”, remarcó Corrales.

En algunas cuadras de los barrios Las Rosas y El Futuro los efectos de la tormenta se agravan porque aún están sin agua. En otras zonas de Melchor Romero volvió recién el lunes, mientras que la luz, entre el domingo por la tarde y el lunes. A este cuadro complejo se le suman los habituales problemas de zanjones sin limpieza, calles intransitables y basurales a cielo abierto.

“De esto se sale con trabajo o no se sale. Y por ahora trabajo no hay. Por eso hoy salimos a pedir ayuda, antes que venga una próxima tormenta”, señalaron desde la organización en un comunicado.

Las calles tapadas de agua y atravesadas por árboles caídos pusieron en duda la estructura hidráulica de la ciudad y la reacción del Municipio ante este tipo de tormentas. En algunos puntos de la ciudad, la lentitud de gestión tuvo mayores consecuencias. Es el caso de El Triunfo, que depende de la delegación de San Carlos, donde la situación también es apremiante. El viento voló parte de las precarias viviendas de los asentamientos y los cortes de luz se prolongaron hasta el lunes.

“Con el temporal el barrio se vio muy afectado, porque la mayoría de las familias viven en casillas. Volteó postes de luz y estuvimos dos días sin el servicio”, señaló a Contexto Marisa Elena Zapata, encargada del comedor “Mano a mano” (ubicado en 132 bis y 527) que se sostiene a base de donaciones, sin apoyo del Municipio. Recibe diariamente a sesenta niños y adolescentes en situación de alta vulnerabilidad social. En otras zonas del mismo barrio, EDELAP postergó las reparaciones, por lo que los vecinos cortaron la calle en 131 y 526.

“Estamos recibiendo alimentos, ropa, frazadas, membranas, tirantes, chapas y materiales de la construcción porque el Municipio no nos ayuda en nada”, dijo Zapata.

Marisa Elena Zapata (encargada del comedor “Mano a mano”): “Con el temporal el barrio se vio muy afectado, porque la mayoría de las familias viven en casillas. Volteó postes de luz y estuvimos dos días sin el servicio”.

En su Twitter, el intendente Julio Garro comunicó que se había reunido con el gerente de EDELAP “para evaluar los daños del temporal”. “La empresa puso todos sus equipos en la calle para restablecer la energía en las zonas afectadas, pero los platenses tenemos la sensación de que eso no alcanza”, se limitó a decir el funcionario.

Los cortes de agua y luz se producen mientras las empresas prestatarias de los servicios, ABSA y EDELAP respectivamente, son ampliamente favorecidas por los tarifazos que dispuso Cambiemos. El caos actual que se vive en estos barrios de la ciudad tuvo casos similares durante los dos últimos meses, cuando las altas temperaturas ocasionaron extensos cortes de luz y agua a pesar de los “planes de inversiones” a los que remiten los gobiernos de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal para justificar los ajustes tarifarios.