Tras la reunión paritaria del lunes, donde el gobierno nacional propuso un 4%, que se suma al 5 otorgado a fines de enero, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) rechazó la oferta y convocó a un paro nacional para el 6, 7 y 8 de marzo.

Según advierten desde esta Federación, la propuesta de la cartera conducida por Alejandro Finocchiario quedó muy por debajo de lo pretendido por los docentes universitarios, que mostraron su rechazo ante la contundente pérdida de poder adquisitivo.

“Está muy lejos. La diferencia que acordamos el año pasado y lo que es la inflación incluido enero son casi 20,7 puntos de diferencia. Y nos ofrecieron sólo 9%; 5% en enero que ya estamos cobrando y 4% ahora. Es menos de la mitad de lo que ya perdimos por la inflación y todavía falta marzo, que puede ser un 3% más acumulativo, lo que sería una diferencia mayor al 20%”, explicó a Contexto Carlos De Feo, secretario general de Conadu.

De Feo: «La diferencia que acordamos el año pasado y lo que es la inflación incluido enero son casi 20,7 puntos».

“Si el gobierno no se acerca un poco, se va a complicar todo en la universidad, porque no se puede discutir un acuerdo salarial de esta magnitud”, consideró el referente gremial.

Otros de los puntos de discusión planteado por Conadu tiene que ver con el presupuesto educativo, que en 2018 complicó el funcionamiento de varias casas de estudios; incluso algunas de ellas se vieron en la obligación de reducir franjas horarias para poder pagar los tarifazos. Para 2019 no hay buenas noticias ante el congelamiento de la partida asignada.

“Hay un ajuste muy grande en las universidades. El presupuesto para este año prevé un aumento no mayor al 30% en el mejor de los casos para algunas universidades, cuando el año pasado la inflación fue del 47%. Ya hay un 17% de pérdida y la inflación para este año, según el propio gobierno, va a ser del 30%”, explicó De Feo, quien consideró que “esto va a llevar a que muchas universidades, sobre todo las más chicas, estén condenadas”.

A esto se le suma el congelamiento en el PROGRESAR, que a pesar de la escalada inflacionaria tendrá los mismos montos que en 2018. En este marco, sin apoyo del Estado para los estudiantes, los docentes advierten que están atentando contra la matrícula de cada universidad.

Según detallaron desde Conadu, el 28 de febrero se realizará una jornada nacional de protesta en cada universidad, con clases abiertas y abrazos a las unidades académicas, mientras que el 6 y 7 la medida se llevará en conjunto con la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) y una posible marcha a Plaza de Mayo. El 8, en tanto, las docentes se plegarán al Paro Nacional de Mujeres, ya fijo en el calendario feminista.

El día 18 de marzo, cuando sea convocada la nueva mesa paritaria, los docentes también tendrán una jornada de lucha frente al Palacio Pizzurno. “Esperemos que el gobierno mejore la oferta. Ellos reconocen la diferencia y la pérdida salarial, pero dicen que no tienen recursos para hacerle frente, lo cual no es cierto”, manifestó De Feo.