El proyecto impulsado por Cambiemos de bajar la edad de imputabilidad, junto a la reciente intención del massismo de presentar una propuesta propia, volvieron a instalar en los medios el carácter punitivo y de criminalización de la pobreza. En plena antesala electoral, la iniciativa de reforma del Código Penal vuelve a colarse en la discusión mediática.

Lo que el bloque de legisladores del Frente Renovador (FR) denominó el “Código Justo” incluye apartados dedicados a temas tales como la eliminación de la libertad condicional, expulsión de extranjeros, instauración de la figura de “corrupción” como delito y, entre otros, la baja de la edad de imputabilidad a los catorce años. El macrismo, en tanto, había dispuesto la reducción a quince años.

Claudia Cesaroni (CEPOC): “creo que otra vez se utiliza a los pibes para hacer demagogia punitiva y se debate para ver quién ‘tiene la mano más dura’”.

“En nuestra opinión, el proyecto del macrismo es peor que la ley de Videla que hoy está vigente. No sólo porque baja la edad a quince años, sino porque establece una pena altísima, no pone límites a las penas de chicos de dieciséis y diecisiete y además abre una vía de intervención de un juez penal para los no punibles, lo que es absolutamente inconstitucional”, dijo a Contexto la abogada del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos (CEPOC) Claudia Cesaroni, quien también es especialista en cárcel y jóvenes.

Junto al CEPOC, Cesaroni se presentó ayer a rechazar la presentación oficial del proyecto del oficialismo y señaló que la nueva propuesta del FR sólo agrega “leña al fuego”. “Obviamente repudiamos los proyectos. Creo que otra vez se utiliza a los pibes para hacer demagogia punitiva y se debate para ver quién ‘tiene la mano más dura’. Esto desgraciadamente engancha con una parte importante del pueblo que considera que ‘más sistema penal resuelve los problemas’”, agregó Cesaroni.

Por otra parte, desde diversos sectores del ámbito judicial volvieron a mirar con ojos críticos la renovación de estos proyectos punitivos que, en este escenario, toman un claro perfil electoralista.

“El delito juvenil es un problema sobrerrepresentado. Si miramos el problema con las estadísticas oficiales en la mano, nos daremos cuenta de que se trata de un problema menor, que se trata de un problema pero que no guarda proporción con las coberturas mediáticas”, fue una de las definiciones arrojadas en las últimas semanas por el abogado y ensayista Esteban Rodríguez Alzueta.

En esta línea se pronunció también la abogada de Milagro Sala, Elizabeth Gómez Alcorta. “En lugar de buscar soluciones de fondo, Cambiemos apuesta una vez más a la elevación de las penas, al punitivismo, a la persecución de una niñez y una juventud que no tienen lugar en las políticas de un gobierno cuya única propuesta es ajuste y represión”, agregó en las redes la letrada.

El fogoneo de los medios de comunicación frente al punitivismo y su circulación en la sociedad cobra gravedad ante casos como el de la reciente muerte de Ezequiel Lamas, un chico de diecisiete años que fue atacado al ser acusado de robar.

Claudia Cesaroni (CEPOC): “Como no tienen nada que mostrar en materia de medidas que hayan mejorado la calidad de vida, hacen esta suerte de populismo punitivo”.

Tras ser golpeado y sufrir una fractura craneal que luego le causaría la muerte, se descartó la idea de que hubiera cometido un robo. La muerte se enmarcó en un claro caso de linchamiento presenciado por agentes de seguridad que no hicieron nada para impedirlo.

Cesaroni agregó que los proyectos para agravar el castigo punitivo van de la mano con la falta de respuestas por la pobreza y el desempleo a causa del ajuste. “Como no tienen nada que mostrar en materia de medidas que hayan mejorado la calidad de vida, hacen esta suerte de populismo punitivo”, manifestó.