Por Pablo Pellegrino

Como era previsible, Comodoro Py salió en defensa del fiscal Carlos Stornelli en medio del escándalo por extorsión que lo envuelve junto a su colaborador Marcelo D’Alessio. Desde que comenzó la investigación del juez Alejo Ramos Padilla, las principales figuras del oficialismo y los medios de comunicación oficialistas montaron una campaña en su contra por supuestas afinidades políticas con el kirchnerismo –Elisa Carrió llegó a decir que “responde a La Cámpora”– para quitar la causa de su jurisdicción.

El lunes, el juez federal Julián Ercolini, alineado con el gobierno de Mauricio Macri y que tiene varias de las causas que Cambiemos realizó contra la Administración anterior, le pidió al magistrado de Dolores que abandone la investigación y le mande la causa a Comodoro Py. El pedido original fue presentado por el propio fiscal Stornelli en la denuncia por “defraudación” que presentó contra D’Alessio cinco días después de que estalle el escándalo. También coincidió con el pedido el propio extorsionador, otrora “experto en temas de narcotráfico y terrorismo”, Marcelo D’Alessio.

El argumento central que utiliza Ercolini para quitarle la jurisdicción al dolorense es que el primer pago de la extorsión se realizó en un hotel de Capital Federal. Desde la vereda opuesta señalan que el acuerdo extorsivo se selló en el balneario CR de Pinamar, por lo que la jurisdicción le corresponde a Ramos Padilla.

“Es una maniobra de forum shopping la que se hizo con Ercolini, de probada vinculación con el gobierno, y yo creo que quebranta el principio de juez natural de la Constitución”, dijo a Contexto el abogado constitucionalista Eduardo Barcesat, que además es defensor de Gerardo Ferreyra, uno de los imputados en la causa de las fotocopias de los cuadernos y uno de los pocos empresarios que aún permanece detenido por declararse inocente frente al juez Claudio Bonadio y al fiscal Carlos Stornelli.

Ferreyra es el propietario de Electroingeniería, la empresa que ganó en una Unión Transitoria de Empresas (UTE) con otra firma China la licitación de las dos obras más importantes de la actualidad: las dos represas hidroeléctricas de Santa Cruz. Esas mismas obras fueron pretendidas en su momento por la empresa de la familia Macri, IECSA, que se unió en una UTE, llamativamente, con la empresa Austral Construcciones de Lázaro Báez. La familia de Ferreyra señala este punto como uno de los ejes centrales que explican su detención.

Barcesat define la causa que nació de las supuestas anotaciones del chofer Centeno como “una pústula institucional”, y manifiesta su orgullo por defender a una persona que “no se ha sometido” a ella.

Esa pus también la advirtió el fiscal Federico Delgado, que este martes en declaraciones a El Destape Radio sostuvo que los argentinos estamos observando lo que hay debajo de Comodoro Py: pagos ilegales, giradores, intermediarios, y que los Tribunales Federales “están llenos de D’Alessios”. Por eso reclamó una profunda reforma en Comodoro Py.

“Apoyo totalmente las declaraciones del fiscal Delgado, a quien respeto y es el hombre que con muchas dificultades está llevando adelante la investigación por la negociación espuria con los Fondos Buitre y la deuda contraída por el actual gobierno poniendo en garantía de repago el conjunto de las riquezas y recursos naturales existentes en el territorio de la nación”, coincidió Barcesat.

¿Qué opinión tiene sobre el pedido de Ercolini a Ramos Padilla para que abandone la investigación?
Es una maniobra de forum shopping la que se hizo con Ercolini, de probada vinculación con el gobierno, y yo creo que quebranta el principio de juez natural de la Constitución porque aquí se conjugan dos elementos procesales que favorecen la competencia del doctor Alejo Ramos Padilla. El primero es la competencia territorial, porque las amenazas extorsivas se producen cuando las personas se encuentran en Pinamar, por lo tanto, es allí que tiene principio de ejecución el obrar criminoso. El segundo elemento es el que ha prevenido primero, y es el señor Ramos Padilla. Los dos elementos apuntan, sin ninguna duda, a descalificar la intentona del binomio Stornelli-Ercolini.

Otro aspecto es que, cuando hay un conflicto de competencias, es decir, que los dos jueces quieren quedarse con la causa, tiene que elevarse consulta a la Cámara de Apelaciones de la jurisdicción que intervino primero, por lo tanto, sería la Cámara Federal de Mar del Plata la que tiene que determinar a quién le asiste la razón.

¿Cómo debería resolverse el conflicto de competencias y qué puede llegar a pasar?
Todos los abogados que respetamos el deber de obediencia a la supremacía de la Constitución Nacional vamos a coincidir en que la causa debe seguir siendo investigada por el juez Ramos Padilla y debe desestimarse esta maniobra de forum shopping del fiscal Stornelli con la obvia anuencia del elenco estable de Comodoro Py.

Ahora, yo no puedo hacer proyecciones sobre la inmundicia, sino sobre la racionalidad. Si hay inmundicia en la actuación de la Justicia, la racionalidad se pierde. Yo tengo que apostar a favor de la racionalidad y creer que la Cámara Federal de Mar del Plata va a mantener la jurisdicción del juez Ramos Padilla.

¿Considera que el fiscal Stornelli debería continuar en la investigación de la causa de los cuadernos?
No. Yo llevo, en representación de la familia de Gerardo Ferreyra, la querella contra Bonadio, Stornelli y contra todo otro juez o fiscal de grado superior que haya convalidado los atropellos jurisdiccionales que ha perpetrado este binomio. Estoy luchando denodadamente para que la jurisdicción recupere la racionalidad y sean separados y enjuiciados tanto el juez Claudio Bonadio como el fiscal Carlos Stornelli, y que ese enjuiciamiento comprenda también a los jueces Bruglia, Bertuzzi y al fiscal de Cámara Germán Moldes, que han apoyado la actuación de este desdichado binomio. Cuando se abra la jurisdicción, la querella también va a comprender a los dos camaristas de la Sala I de Casación Federal puestos a dedo, los jueces Barrotaveña y Petrone, que también convalidaron con argumentos que conmueven por lo lamentables el accionar de Stornelli y Bonadio.

¿Lo sorprendió el escándalo por la denuncia contra Stornelli?
No, no me sorprende, porque todo esto ya lo veníamos diciendo incluso bajo la responsabilidad de ser querellante en nombre de mi cliente, Gerardo Ferreyra, a quien se lo mantiene preso porque no ha salido a decir estupideces o imponer un relato ficcional que incrimine a Cristina Fernández de Kirchner o al entorno presidencial.

La actitud de él ha sido: ‘Señores, yo no voy a decir mentiras, hagan conmigo lo que ustedes tengan que hacer, pero no me pidan que mienta porque mi militancia y mi honradez me lo impiden’. Ese es el hombre que yo defiendo y con mucho orgullo, porque no se ha sometido a esta pústula institucional que es la causa de los cuadernos.