Por Pablo Pellegrino

“Ya está empezando a bajar la inflación, lentamente va a mejorar la actividad económica y esperamos que eso nos lleve a tener un crecimiento cada vez más sólido”, había dicho el miércoles el presidente Mauricio Macri en una entrevista radial. Pero, un día después, el INDEC informó que la inflación no sólo no está bajando, sino que se aceleró en enero con respecto a diciembre y alcanzó los 2,9 puntos porcentuales.

De esa forma, el Índice de Precios al Consumidor alcanzó el máximo nivel en el gobierno de Cambiemos y superó los registros de los últimos veintisiete años, alcanzando los 49,3% entre enero de 2018 y el mismo mes de este año.

El dato superó incluso las previsiones privadas que estimaban una suba en torno al 2,5%. El Instituto Estadístico de los Trabajadores de la UMET había pronosticado una aceleración en enero con respecto a diciembre, pero en el orden del 2,7%, también por debajo de lo que midió el INDEC.

Luego del histórico 47,6% de variación de precios que se registró en 2018, este año arranca con un número bastante superior al deseado por el gobierno para cumplir el generoso 23% que proyectó el equipo económico en el Presupuesto Nacional para todo 2019.

De acuerdo con el Relevamiento de Expectativas de Mercado que realiza el Banco Central sobre consultoras y analistas privados nacionales e internacionales, recién en junio comenzaría el tan mentado proceso de desinflación. Para el caso de enero, el relevamiento había arrojado un 2,5% y mantiene cifras similares para los meses de febrero y marzo. La expectativa de los privados es que a partir de junio el índice comience a bajar, con 2% de promedio para ese mes.

En términos interanuales, el índice supera todos los registros de los últimos veintisiete años. Para un nivel superior, hay que remontarse a enero 1992, cuando la inflación alcanzó el 76% de enero a enero.

A pesar de la caída sistemática del consumo y la recesión económica alentada por el Banco Central para frenar la escalada de precios, la inflación no parece tener freno luego del altísimo 6,5% que se alcanzó en septiembre.

En enero, el rubro Comunicación lideró las subas con un 7,4%, seguido por Restaurantes y hoteles (3,7%), Recreación y cultura (3,5%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (3,5%). Alimentos y bebidas también tuvo una suba considerable del 3,4%, por encima del promedio general.

En los últimos doce meses, el segmento que lidera las subas es Transporte, con un aumento del 67,3%. A ese rubro habrá que agregarle la suba estipulada para trenes, subtes y colectivos que se conocerá el viernes.

Con un 63,7% le sigue el bloque Comunicación, y un alarmante aumento del 53% se registró en alimentos y bebidas no alcohólicas entre enero de 2018 y el mes pasado.