Los gremios CICOP y ATE denunciaron al gobierno provincial por el estado crítico que viven trabajadores y pacientes en el Hospital Interzonal de Agudos San Martín de La Plata. Fue a través de una multitudinaria concentración en el ingreso (de calles 1 y 70) y de un abrazo simbólico que rodeó las cuatro manzanas del predio hospitalario. Asistieron personal del hospital, vecinos, organizaciones sociales, políticas y de salud de la ciudad.

Los representantes gremiales y trabajadores leyeron un comunicado en la puerta del nosocomio en el que explicaron la situación interna que viven: “La profunda crisis que atraviesa nuestro hospital está vinculada al ajuste presupuestario y a la falta de jerarquización de la salud pública como política de Estado”, afirmaron. Hicieron especial hincapié en el recorte presupuestario para salud que llevó adelante la gestión de María Eugenia Vidal -asignó un 5,5% del total-, y señalaron que el gobierno los ha “condenado a funcionar este año con el presupuesto para la salud más bajo de la historia”.

“La profunda crisis que atraviesa nuestro hospital está vinculada al ajuste presupuestario y a la falta de jerarquización de la salud pública como política de estado”

Cientos de personas rodearon el ingreso. Familias, niños, trabajadores y vecinos se acercaron al lugar junto con organizaciones sociales y de salud que se solidarizaron con los problemas del hospital, uno de los más grandes de la provincia.

El apagón del 23 de enero que obligó al personal médico a socorrer a los internados dejó en evidencia las deplorables condiciones de infraestructura, que se profundizaron en los últimos meses de la mano del ajuste aplicado por los gobiernos nacional y provincial en sus respectivos presupuestos en materias sensibles como salud, educación y desarrollo social. Ascensores que no funcionan, derrumbe de cielorrasos, zonas del hospital sin limpiar, cortes de luz y fallas en los sistemas de emergencia fueron algunos de los problemas que expresaron los trabajadores sobre lo que enfrentan a diario.

En otros hospitales también se vivieron situaciones dramáticas, como en el Hospital de Niños, donde no funcionaban los equipos de aire acondicionado, lo que dificultó seriamente la atención y el estado de salud de niños y niñas. Y los derrumbes en el Hospital Rossi y en el propio San Martín, donde la semana pasada se derrumbaron cielorrasos en las áreas de traumatología y de clínica médica, respectivamente. A su vez, en el San Martín los cortes de luz durante los últimos meses se han vuelto corrientes.

“Observamos con enorme angustia y preocupación cómo el estado se ha deslindado gradualmente de la responsabilidad de garantizar el acceso de la población a una atención digna y de calidad”, advirtieron. Asimismo, remarcaron la “política de privatización” de Vidal que ahondó en la tercerización de servicios del hospital, dejando en manos de privados tareas que no cumplen con los requerimientos básicos, como ascensores y sistemas de luces de emergencia que fallaron el 23 de enero.

Las áreas más afectadas que apuntaron los trabajadores son la guardia, que sufre colapsos a pesar de ser uno de los objetivos de la gestión de Vidal; las salas de salud mental y neonatología “desbordadas con un número de pacientes que supera ampliamente la capacidad del servicio”. También señalaron “enormes listas para tratamientos quirúrgicos por falta de prótesis e insumos” y la situación del pabellón de quemados, único de la provincia, que “aún se encuentra cerrado”.

“La salud no puede esperar” fue el mensaje de una de las banderas que los gremios desplegaron sobre la pared de la fachada del hospital. En ese sentido, tras el apagón de tres horas y media del 23 de enero, los sindicatos tuvieron una reunión con el viceministro de Salud bonaerense, Leonardo Busso, y el director provincial de Hospitales, Alejandro Ravecca, donde les exigieron mayor presupuesto de manera “urgente”.

Maciel: “Planteamos la necesidad de revisar el presupuesto destinado para el funcionamiento de los hospitales durante 2019, que es insuficiente. La decisión está en manos de Vidal”.

“Planteamos la necesidad de revisar el presupuesto destinado para el funcionamiento de los hospitales durante 2019, que es insuficiente para evitar nuevos hechos lamentables y también para dar una atención adecuada a la población. Ahora la decisión está en manos de la gobernadora María Eugenia Vidal, quien debe definir si para lo que viene se revierten los recortes que hizo”, dijo a Contexto Pablo Maciel, delegado de CICOP en el San Martín.

Los gremios también pidieron un llamado a paritaria, que debió haber sido en diciembre, para tratar las “pésimas condiciones laborales” en las que se desenvuelven.