En medio de los reiterados despidos en el sector industrial, la empresa Siderar, del Grupo Techint, había cesanteado a veinte trabajadores de su planta de Ensenada. Ante la presión de los trabajadores y del sindicato de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que permanecieron dos días acampando dentro del edificio, el Ministerio de Trabajo provincial dictó la conciliación obligatoria por un plazo de quince días.

De este modo, el personal volvió a sus puestos de trabajo. Se trata de un grupo de trabajadores que pertenecen a empresas tercerizadas de Siderar dedicadas a mantenimiento electromecánico, manejo de la chatarra y limpieza industrial, enrolados en el convenio de la UOM.

Por la crisis económica, la empresa había avanzado con recortes salariales y de días de trabajo durante enero para evitar mayores pérdidas, en consenso con la UOM bajo el requisito de que no haya pérdida de fuentes de trabajo.

Ese acuerdo lo rompió la empresa días atrás aduciendo caída de las ventas y de la producción, y ante esto los trabajadores acamparon como modo de protesta. Fueron dos días en los que tuvieron prohibido por el personal de seguridad de la planta el ingreso de bebidas, alimentos y medicamentos.

Acuña: “vamos a buscar alguna forma de salvaguardar los puestos de trabajo, y si terminada la conciliación la empresa insiste con los despidos, volveremos a la lucha”.

“La decisión de la UOM es defender a los compañeros ante los despidos. Por eso, en estos días vamos a buscar alguna forma de salvaguardar los puestos de trabajo, y si lamentablemente terminada la conciliación la empresa insiste con los despidos, volveremos a la lucha”, dijo a Contexto Pablo Acuña, delegado de la comisión directiva de la UOM de La Plata.

Ante esta situación, la empresa planteó aplicar un sistema de suspensiones. En caso de no haber despidos, podría ser una salida. Esa alternativa tratarán en los futuros encuentros en el marco de la conciliación.

A pesar de la baja productividad debido a la crisis, los trabajadores señalaron que Techint, el principal grupo industrial argentino, compró recientemente la empresa productora de tubos de acero soldado de Arabia Saudita Saudi Steel Pipe Company, por 141 millones de dólares.

El caso de Siderar se repite en otros puntos del país, donde la recesión producto de las políticas del gobierno de Mauricio Macri hace estragos en el entramado productivo. Ajuste fiscal, devaluación, suba de las tasas e importaciones prolongan la recesión industrial. Según los últimos datos oficiales, en noviembre la industria se derrumbó en un 13,3%, mientras que la construcción lo hizo en un 15,9%.

“Somos de los últimos que recibimos malas noticias como estas porque la planta venía funcionando más o menos bien, más allá de planteos de quita de horarios. Ahora nos tocó estar como el resto, es lamentable, es muy difícil si no se toman medidas”, concluyó Acuña.