“La guitarrita”, como ella dice, le partió la cabeza. Y eso que un tiempo antes, alrededor de sus quince años, había tomado clases de canto lírico en el Pasaje Dardo Rocha. Pero esto fue diferente. Quizá fueron los discos de Aerosmith o de Zeppelin. Aunque no le interese si es rock & roll sino que sea verdadera. “No creo en nada, pero creo en la música”, cantará. Tanto que con el mismo puñado de acordes que sigue utilizando media vida después, se largó a cantar sin mayores rodeos. Tanto, sí, que no le importó empezar a ausentarse, repetir de año y desfilar por todos los turnos de la EEM Nº 14 Carlos Vergara. Al punto de que recién rindió una materia pendiente del anteaño pasado, “de vaga nomás”. Aunque desde aquel entonces siempre trabajó y trabajó como cualquiera. Pero “la guitarrita” le partió la cabeza. No como el accidente que, literal y simbólicamente, le puso los puntos hace unos pocos meses. Veintidós exactamente, cruzando su frente, como si le impusiera un freno. Justo el año que tras tantos escenarios, había decidido grabar su primer disco solista formal a la par de los ensayos y recitales de Los Manchini. Porque si bien desde hace diecisiete años se presenta (antes bajo el aka Betty Blue, “triste, blue, porque mis canciones a veces son así”), todos sus registros habían sido algo menos elaborados. Es que a ella tampoco le ha importado demasiado. Lo suyo es el vivo, asegura. Y también quienes la han visto. Sola con su guitarra, ya sin diminutivos. Así toca como habla: libre, sin metrónomo, a su tiempo. Aunque toda su vida soñó con una banda. Como aquella noche algo ebria que llorándole la carta por eso a un gran amigo, obtuvo la respuesta. Y el nombre que la determinaría, casi como ese traje de superhéroe que a veces nos inventamos. No para ser otros, sino para ser nuestra mejor versión. Y en “Soltar”, si bien ella prefiere el vivo, se advierte una buena versión de todo ese trayecto. Canciones honestas y brutales, sola o acompañada, con una pequeña ayuda de sus amigues, entre la balada y el rock. “Y si pudiera elegir, vuelvo a nacer asi” entona. Y uno le cree. Porque como bien dice su nombre, Betty Se la Aguanta Sola. Pero sabe que hay una cuantas personas que, llegado el caso, van a saltar.

“Dejé solamente tres canciones a guitarra y voz. Todo el mundo sabe que soy solista. No quería mentir tanto” introduce con humor y sinceridad.” No quería invitar a alguien más. Los pilares fundamentales ya están en el disco. Hacer once temas sola la gente me lo tira por la cabeza al disco”.

Y explica: “Hace más de quince años que toco y es el primer disco de estudio. Era momento. Tardé porque nunca me interesó tener un disco. Esto es un regalo para la gente que hace el aguante. Pero yo me considero una artista que me tenés que ver en vivo. No me llevo bien con el metrónomo. Soy muy libre. No tengo tiempo. Si quiero alentar la canción”.

El título refiere a “soltar viejas canciones que tienen muchos años. También fue una excusa que venía floja en composición. Hace cuatro años que no puede hacer nada. Pero no considero que sea malo. Es un momento. Asi que necesité soltar canciones viejas para que entre lo nuevo. Y solté otras cosas, sentimientos, personas tóxicas, para avanzar con cosas nuevas”.

Sobre su nombre artístico cuenta que “dio una intriga a la gente… si era una banda, una mina tocando la guitarra. Me sirvió para llamar la atención y creérmela yo. Me da mucha seguridad y me encanta ser solista”.

“Yo hago canciones. No me considero rockera”, se define. “Me gusta la música vieja. Lo nuevo no me convence. Nacional muy poco. Sí sigo escuchando lo que más me lleva a cd. De  grande ya no me importa el estilo sino que me pegue el estilo de la banda. No importa. Si escucho una cumbia y me pega el corazón, ya está”.

Respecto al “compact disc”, su idea es editar físicamente el álbum que días atrás se subió a la plataforma Bandcamp. Y si bien el 8 de marzo actuará en el marco de un evento referido a la fecha, tiene pensado hacer una presentación oficial en abril.

“A los 17 comencé a buscar lo que necesitaba. Y hoy estoy muy conforme con lo que logré. En el pequeño mundo del under me considero que algunos me reconocen”. Y nuevamente con tanto humor como honestidad remata. “Otros se hacen los boludos. Pero mi idea nunca fue ser famosa… ¡si no lo hubiese sido!”.

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