En la segunda reunión para tratar la cláusula de revisión firmada en el acuerdo paritario de septiembre, la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) se limitó a otorgar una suma en negro del 5% a cuenta de un futuro acuerdo, para enero y a liquidar en febrero, pero no dio novedades sobre el reclamo de los sindicatos de profesores universitarios: un aumento del 16,6% que equipare sus salarios ante la inflación récord de 2018.

La reunión fue ayer entre funcionarios de la SPU, que depende del Ministerio de Educación que conduce Alejandro Finocchiaro, y representantes gremiales de Conadu, Fedun, Uda y Fagdut. Por su parte, Conadu Histórica fue excluida de la negociación por la cartera educativa por no haber firmado la paritaria. De cara a lo que viene, se pasó a un cuarto intermedio para la semana próxima donde volverán a tratar el desfase entre salarios e inflación.

La paritaria universitaria corre de marzo a diciembre. En ese lapso, la inflación del año pasado fue del 41,6%. En septiembre, los docentes acordaron un 25% de incremento salarial y dos cláusulas de revisión, una en enero y otra en febrero. Por ese motivo piden un 16,6% para no perder frente a la inflación. Ayer en la reunión, el gobierno reconoció esa diferencia pero adujo que no está en condiciones presupuestarias de pagarla.

De feo: “No estamos dispuestos a renunciar a un salario digno. perder ese aumento sería tirar el salario al piso. El gobierno reconoce la diferencia pero dice que no tiene recursos”.

“No estamos dispuestos a renunciar a un salario digno porque perder ese aumento sería tirar el salario al piso. El gobierno reconoce la diferencia pero nos dicen que no tiene los recursos para hacer frente a ese pago”, dijo a Contexto Carlos De Feo, secretario general de Conadu, gremio mayoritario en cuanto a representación a nivel nacional.

Desde Fedun señalaron que la suma del 5% “representa un avance” pero “sigue siendo insuficiente respecto a la inflación del 47% del año pasado y los incesantes aumentos en las tarifas de los servicios públicos que azotan a los trabajadores a partir de enero del presente año”.

En la primera reunión de la semana pasada, el gobierno no había hecho ninguna oferta y pidió cuarto intermedio para elaborar una propuesta. Ayer la única novedad fue la suma del 5% a cuenta de un futuro acuerdo y los gremios reiteraron su reclamo del 16,6% con la totalidad de las sumas en blanco. “La postura del gobierno es una política en el sentido de avanzar en la reducción salarial, no sólo con nosotros, sino con el conjunto de los trabajadores”, remarcó De Feo.

El aumento salarial del 25% pasado fue luego de una serie de masivas movilizaciones contra la política educativa del gobierno nacional de achicar salarios y subejecutar el presupuesto destinado al sector, lo que implicó recorte de becas y programas de inclusión y serios problemas presupuestarios en las casas de estudio. Eso llevó a los sindicatos a tomar la decisión de no iniciar las clases en el segundo cuatrimestre en 57 universidades nacionales.

De no haber mejoras en la oferta del gobierno, sentaría un precedente negativo para las futuras negociaciones en el ciclo lectivo 2019, año de elecciones. A su vez, en los plenarios de secretarios generales que harán los gremios la semana próxima también se tratará la posibilidad de no comenzar las clases en caso de que el gobierno garantice la pérdida salarial, un factor clave del año 2018 por la crisis cambiaria y financiera que provocó la política económica macrista.