Con el apoyo de numerosos sindicatos y organizaciones, los trabajadores de la Dirección de Niñez y Adolescencia se manifestaron en las puertas del Palacio Municipal para exigirle al intendente Julio Garro la reincorporación de los despedidos el 28 de diciembre pasado en un marco de vaciamiento del organismo.

Los seis cesanteados corresponden en su mayoría al servicio local de Altos de San Lorenzo, donde sus trabajadores venían reclamando por mejores condiciones laborales y edilicias. En ese sentido, desde ATE entienden que estos despidos son parte de un disciplinamiento hacia los profesionales. “Esto es una represalia a la gente que se le ha plantado, ha hecho frente y ha cuestionado”, explicó a Contexto Bárbara Gordillo, delegada gremial.

Julio Cuervo, psicóloga despedida del equipo interdisciplinario de Altos de San Lorenzo, explicó que desde hace un año vienen con reclamos a la gestión de Niñez, cuya directora es Silvia Conti. “Esta dirección, al tomar el cargo, vino por la quita de los derechos de los trabajadores”, sostuvo, y detalló que funcionaba “el servicio local a fuerza de nuestro trabajo y nuestro compromiso: poníamos el teléfono, Internet, nos manejábamos con nuestros propios vehículos. Todo esto no fue reconocido, sino que como saldo a fin de año nos encontramos con los seis despidos”.

“Lo que creemos es que no solamente es una forma de disciplinamiento, sino que al vaciar un servicio local, creemos que es el comienzo del vaciamiento de la Dirección de Promoción y Protección de los Derechos del Niño, política que se está dando a lo largo de estos tres años en este tipo de gobierno”, consideró Cuervo.

Cabe destacar que son sólo 42 los profesionales para los diez servicios locales que atienden a 16.300 familias en La Plata: en Altos de San Lorenzo sólo queda una trabajadora para la atención de más de mil familias; en la zona de City Bell el servicio local cuenta con cuatro profesionales y un operador de calle para ochocientas familias; en Villa Elvira son tres profesionales y un operador de calle para la atención de dos mil familias; en Los Hornos y Arana el equipo es de tres profesionales y un operador comunitario para 1.500 familias, situación que se repite en San Carlos, por ejemplo.

“Es insostenible y es muy difícil trabajar con las familias. No das abasto, son muchos casos atrasados. No es por falta de eficiencia sino por falta de personal”, explicó Gordillo, quien remarcó que para Garro “no es ninguna prioridad la Niñez”.

En este complejo contexto, los trabajadores exigen la reincorporación de los cesanteados de forma urgente. Según detallaron desde ATE, mientras los trabajadores estaban en estado de asamblea permanente, el lunes fueron convocados a una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la provincia a pedido del municipio, pero no hubo solución a las exigencias. Si bien la cartera laboral planteó la necesidad de que se abra un canal de diálogo para la resolución del conflicto y las autoridades se comprometieron a avanzar al respecto, al otro día los representantes legales informaron que no había intenciones de negociar nada.

En este marco, se movilizaron al Municipio en busca de la reincoporación pero no fueron recibidos por ninguna autoridad, sólo por representantes de Legal y Técnica que no brindaron respuesta alguna. El lunes en asamblea los trabajadores evaluarán nuevas medidas de fuerza.