Las gráficas que dependen y abastecen al Estado provincial están en riesgo ante la avanzada de la gestión de María Eugenia Vidal a través de la denominada Ley de Ministerios, sancionada en 2017.

Esta normativa, además de la eliminación de cargos políticos, le permitió a la gobernadora avanzar con el achique del Estado, reestructurando direcciones, organismos y ministerios provinciales. En este marco, quedaron en peligro los más de trescientos trabajadores de las imprentas públicas, según informaron a Contexto desde el Sindicato Gráfico Platense.

“Nos encontramos ahora con las imprentas del Ministerio de Educación y del Ministerio de Economía cerradas. Los compañeros que trabajan ahí fueron a parar a la imprenta del Ministerio de Salud y a la Dirección de Impresiones (donde se producía el Boletín Oficial)”, explicó a Contexto Hugo Bustamante, delegado gráfico en la cartera de Salud, donde se imprimen, por ejemplo, las libretas sanitarias para los ochenta hospitales de la provincia.

En este marco, desde el Sindicato Gráfico Platense detallaron que el gobierno “está realizando un amontonamiento, no está entrando gente a laburar, están jubilando de oficio: están haciendo un vaciamiento importante”.

Es en este contexto en el que los trabajadores gráficos advierten que sus puestos están en riesgo. “Nos están amontonando en las imprentas de una manera brutal, nos recortaron bonificaciones y horas extras, con el agregado de que no entra gente a laburar y los que se jubilaron. Quedamos cada vez menos”, explicó Bustamante.

Por lo pronto, las impresiones se siguen haciendo con los trabajadores concentrados, pero advierten que corren riesgo de perderse y que estas se tercericen. “No tienen argumentos, no tiene lógica lo que están haciendo. Hacer este tipo de trabajos en la imprenta del Estado es mucho más barato. Pero la metodología de este gobierno es achicar el Estado y destruirlo: hay un desprecio por los trabajadores en todas las áreas de producción y administrativas del Estado”, agregó el referente sindical.