En diálogo con Contexto, Cecilia “Checha” Merchán, diputada del Parlamento de Mercosur (Parlasur), analizó el resurgimiento de los discursos autoritarios que parecen consolidarse en la región de la mano del nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

La diputada del Parlasur señaló que “era evidente que Bolsonaro iba a avanzar con una política neoliberal (de ajuste en lo económico) y conservadora en materia de derechos de las mujeres y del sector LGTBI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, personas Transgénero e Intersexuales). El anuncio de la reducción del salario mínimo a la par que dice que la ‘ideología de género va a ser desterrada del país’ indica que serán años muy difíciles para el pueblo brasilero”.

“Este fenómeno no se da sólo en Brasil. En Argentina, con Macri y Bullrich, tenemos nuestros propios ‘Bolsonaritos’ que aplican políticas de ajuste y represión. Avanzan contra los migrantes, contra los negros, contra los pobres”, sostuvo.

Merchán: “en los momentos de ajuste económico avanza y se fortalece el discurso autoritario. Ha pasado a lo largo de la historia y vuelve a suceder. Cuando se empieza a temer por el puesto de trabajo, cuando se empieza a temer por el aumento del delito y de la violencia, cuando las ciudades se vuelven invivibles, los discursos autoritarios se fortalecen”.

Merchán afirmó que “el gobierno de Bolsonaro, al igual que el de Macri, va a debilitar todos los espacios de integración. Estos sectores quieren que los ámbitos deliberativos pierdan toda su fuerza porque apuestan a la desintegración regional. En Argentina, en 2019, nuestra tarea es ganarle a este gobierno para poder sacarlo y profundizar la integración regional”.

La dirigente explicó que “en los momentos de ajuste económico avanza y se fortalece el discurso autoritario. Ha pasado a lo largo de la historia y vuelve a suceder. Cuando se empieza a temer por el puesto de trabajo, cuando se empieza a temer por el aumento del delito y de la violencia, cuando las ciudades se vuelven invivibles, los discursos autoritarios se fortalecen. El mismo sistema capitalista salvaje empuja a la solución individual, a querer salvarse como sea. El peligro es cuando estas ideas se fortalecen tanto que logran tener en sus manos el Estado”.

Merchán: “En Argentina, con Macri y Bullrich, tenemos nuestros propios ‘Bolsonaritos’ que aplican políticas de ajuste y represión. Avanzan contra los migrantes, contra los negros, contra los pobres”.

“El campo popular tiene que volver a trabajar en un ‘sentido común’ o en un ‘sentido en común’. Porque, así como aparece el discurso individualista y autoritario, nuestros pueblos han demostrado que también son profundamente solidarios. En muchas ocasiones, la persona común que repite el discurso autoritario es la misma que en el barrio es solidaria con sus vecinos y en lo cotidiano tiene muchísimos gestos desinteresados”, señaló.

Merchán sostuvo: “No debemos caer en la estigmatización ni en el prejuicio. En ese sentido, los feminismos hemos marcado un camino para buscar y fortalecer lo mejor que tenemos como pueblo. Debemos apuntalar esas experiencias. Es tarea del campo popular potenciar lo mejor de nuestra sociedad”.