Los casos de “gatillo fácil” desbordaron 2018: por primera vez en casi treinta años, la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) no pudo cerrar a tiempo el balance de 2018 antes de fin de año y deberá extender el plazo a marzo. Por lo pronto, se calcula que el promedio de muertes por parte de las Fuerzas de Seguridad es de un caso cada veintidós horas. Desde la llegada de Cambiemos, hubo al menos una muerte por día a causa del gatillo fácil.

Mientras tanto, el último fin de semana del año habría cerrado con una nueva muerte de un menor a manos de un efectivo policial, en la localidad de Monte Grande, partido de Esteban Echeverría. Se trata de un chico de diecisiete años fusilado por un policía de la Ciudad de Buenos Aires que se encontraba de civil y abrió fuego ante un supuesto intento de robo.

“En 1.110 días de gobierno de la Alianza Cambiemos, el aparato represivo estatal mató 1.206 personas. La aritmética es implacable: el gobierno de Cambiemos mató una persona desarmada cada 22 horas”, expresaron desde la Coordinadora en las últimas horas. La organización cuantificó que entre el 10 y el 31 de diciembre de 2015 hay registrados 27 casos, a los que se suman los 441 de 2016, los 441 de 2017 y los –conocidos hasta ahora– 297 de 2018.

En el caso de Monte Grande, la familia del menor fallecido aún no cuenta con precisiones y exige que se investiguen las cámaras de seguridad que registraron el hecho que tuvo lugar en las inmediaciones de la zona de La Colorada. Según informaron a Contexto, CORREPI ya se encuentra en pleno seguimiento del caso. Hasta el momento, las pericias han mostrado que el joven murió de un disparo en la espalda y otro en la nuca.

“Estas cifras, insistimos, no definitivas en particular para el año 2018, dan cuenta del más fuerte incremento de la represión estatal desde 1983”, manifestaron desde CORREPI, y resaltaron que los números corresponden sólo a la modalidad “gatillo fácil” y todavía no cuentan con las muertes producidas en el Servicio Penitenciario Bonaerense ni en el Federal.

En este último punto toma vital relevancia el incendio ocurrido en la Comisaría 3ra de Esteban Echeverría, que se cobró diez vidas debido a la negligencia del personal policial que decidió cortar el paso de agua mientras las llamas avanzaban en los calabozos. El episodio, sucedido el 15 de noviembre de 2018, se distinguió por la falta total de responsabilidad demostrada por la gobernadora María Eugenia Vidal y su ministro de Seguridad, Cristian Ritondo.

“La situación es grave. Cambiemos tiene en promedio más muertos por gatillo fácil que días de gobierno. Sólo en 2018, se registraron hasta el momento casi trescientos casos”, sintetizó en diálogo con Contexto Ismael Jalil, abogado y referente de CORREPI, quien advirtió sobre la “tendencia de aumento en los casos que significó la llegada de Macri al gobierno”.

“Es indudable la influencia de la ‘doctrina Bullrich’, expresada en la defensa y apoyo oficial al fusilador Chocobar, la resolución sobre uso de armas de fuego para las fuerzas federales y los fallos judiciales en similar tesitura, en el crecimiento exponencial de los fusilamientos de gatillo fácil, así como el endurecimiento del sistema penal con afirmaciones del tipo de ‘los prefiero amontonados y no libres’ explican el incremento de las muertes bajo custodia, tanto en cárceles como en comisarías”, agregaron desde la Coordinadora.