La empresa textil Paquetá, ubicada en la localidad bonaerense de Chivilcoy, dejó definitivamente de producir ayer, por lo que seiscientos trabajadores y trabajadoras quedan sin su sustento. El motivo fue que la multinacional Adidas, principal cliente de la fábrica de capitales brasileños, redujo significativamente sus compras. La caída de la demanda por la devaluación y la inflación y la suba de las importaciones fueron los factores que explican el cierre.

Los despidos en la empresa que mayor mano de obra aportaba en el sector privado en esa ciudad se enmarcan en el crecimiento de la desocupación. El INDEC señaló ayer que la desocupación es del 9% para el tercer trimestre de este año, contra un 8,3% para el mismo periodo del año pasado.

El cese de la producción y los despidos habían sido anticipados en agosto por la gerencia de la empresa. Ante esto, la intervención del Ministerio de Trabajo no tuvo efecto. Ayer, los trabajadores y trabajadoras se movilizaron al local partidario de Cambiemos en Chivilcoy, donde, como repudio a la fuerza gobernante, colgaron frente a su ingreso los guardapolvos que usaban para trabajar.

Lo mismo hicieron frente a la Municipalidad que conduce el massista –cada vez más cerca de Cambiemos– Guillermo Britos. Los cesanteados aseguran que el jefe comunal los destrató e insultó.

“Hoy es el último día de producción. Ya estaba establecido que hoy Paquetá cerraba sus puertas. La fábrica se radicó en 2006 en Chivilcoy. En su momento llegó a tener más de 1.500 personas trabajando, pero con la entrada de importaciones y materia prima se fue reduciendo”, dijo Lorenzo Lezama, delegado gremial del sindicato de calzado (UTICRA).

El caso de Paquetá se suma al de otras empresas del sector del calzado afectadas por la crisis. Entre Dass, Gaelle y Alpargatas suman la pérdida de 2.100 fuentes laborales. Según un informe del sector, la importación de calzado creció un 45% en los últimos dos años, sobre todo de calzado deportivo. En ese período, el ingreso de productos terminados o semiterminados desde Brasil aumentó un 116%.

En medio de los efectos de la crisis cambiaria y monetaria, la actividad industrial cayó 3,6% en octubre y terminará el año en recesión, según un informe de la Fundación FIEL. A su vez, la CAME señaló en un informe que la actividad pymes cayó un 5,6% en noviembre y que el sector donde las bajas fueron más acentuadas fue calzado y marroquinería (–18,2%).