La situación se torna tensa para la comunidad educativa del colegio del Barrio Hipódromo de La Plata Paso del Libertador, que, junto a su jardín de infantes y maternal Pasito a Paso, contempla el inminente cierre esta semana. Mientras tanto, más de sesenta docentes no saben si obtendrán indemnizaciones y el pago de sus honorarios de los últimos meses.

Mientras este miércoles habrá una nueva audiencia para que la representación legal de la institución dé respuesta a los reclamos, los trabajadores y trabajadoras realizarán un abrazo simbólico a la institución y pelearán por un embargo a los dueños del establecimiento.

“Ante la falta de compromiso y respuestas por parte de la entidad propietaria y los representantes legales, luego de dejar a 300 familias sin escuela y despedir a 60 trabajadores y trabajadoras”, es la consigna con la que realizarán el acto.

El cierre de la institución quedó en el medio de una disputa legal entre el dueño, Darío Ardizzi, y los docentes, que por un lado exigen la formalización de los pagos adeudados y documentos legales y, por otro, han propuesto continuar su trabajo a manera de cooperativa en la institución.

“Hasta el momento se llegó a un primer acuerdo de pago del salario de noviembre y la condición de que el dueño no tocara los bienes inmuebles. Una nueva audiencia constató que el dueño pagó una parte de noviembre y se comprometió a pagar el resto y diciembre y entregar las documentaciones legales de aportes e indemnizaciones. Hasta el momento la situación de quiebra no fue oficializada y los despedidos aun no tienen sus telegramas de renuncia”, dijo a Contexto Diego Richiusa, secretario de Prensa de SADOP, sector gremial docente que responde al ámbito de la educación privada.

Por su parte, desde el sector de los maestros también impulsarán un embargo al dueño del establecimiento, y además denuncian que la institución sufrió allanamientos para retirar material del lugar.

Cabe recordar que, para que le cerraran los números, el dueño y representante legal Darío Ardizzi tenía planeado un aumento de matrícula del 90% para el año entrante y llevar la cuota mensual de 8 mil a 12 mil pesos, lo que iba a ser privativo para muchas familias. Esta semana se debate el cierre definitivo del colegio, que dejaría sin trabajo a la planta docente y obligaría a las familias a buscar otras instituciones.

En tanto, el conjunto de alumnos y alumnas pasarían a formar parte de las filas de chicos que no encuentran lugar en el sistema educativo platense, problema que fue señalado esta semana por la diputada provincial Florencia Saintout, quien recordó que en la ciudad “hay más de 1.100 chicos en lista de espera en los jardines”.