Las consecuencias de la delicada situación económica del país y los desajustes en el bolsillo se trasladan incluso hasta una de las principales costumbres históricas de La Plata: la quema de momos de fin de año se ha visto afectada por el aumento de precios para materiales y las dificultades de los realizadores para afrontar costos.

“Tal como sucede en todo el país, se complica porque todo aumentó, con los insumos que tenemos que comprar, como por ejemplo el alambre de fardo, que es lo que más usamos, se fue al doble de precio respecto del año pasado. Tratamos de ahorrar en todo lo que podemos”, dijo a Contexto Cristian, uno de los 73 muñequeros de La Plata registrados hasta ayer en la Municipalidad.

Cristian afirma que este año invertirá 150.000 pesos en la realización de su momo, cuyo motivo será “Dibujos retro”, incluirá figuras de personajes clásicos como Mazinger Z, Mario Bros. y Popeye. Según informaron desde la Secretaría de Convivencia y Control Ciudadano a cargo de Roberto Di Grazia, este año se inscribieron menos proyectos que en 2017.

“Aumentaron todos los precios y se hace cada vez más difícil. Y eso que intentamos usar material de reciclaje, papel de diario, cartones. Incluso la pintura nos la rebuscamos mucho para conseguirla a precio de costo”

“Aumentaron todos los precios y se hace cada vez más difícil. Y eso que intentamos usar material de reciclaje, papel de diario, cartones. Incluso la pintura nos la rebuscamos mucho para conseguirla a precio de costo. Antes capaz te regalaban latas abolladas, que no se podían vender. Pero ahora ya no pasa eso, todo tenemos que pagarlo”, agregó Cristian, cuyo muñeco será exhibido en la zona de 25 y 32.

El muñequero platense se dedica a hacer “momos” desde hace dieciocho años y señaló que, en promedio, los realizadores no bajan de los treinta a cuarenta años, mientras que las generaciones más jóvenes no se suman a la histórica actividad cultural de la ciudad.

hace dos años eran unos doscientos muñecos. El año pasado ya fueron 76. este año con suerte llegaremos a ese mismo número.

“Pensá que hace dos años eran unos doscientos muñecos. El año pasado ya fueron 76. Este año creo que con suerte llegaremos a ese mismo número. Hasta hace una semana eran 55 y el Municipio puso una prórroga para que se anoten más”, dijo Karina, otra integrante de un grupo de muñequeros. Y agregó que, si bien el año pasado lograron dos premios, el dinero lo pudieron cobrar recién después de las vacaciones de invierno. “La devaluación nos comió prácticamente el valor de esa plata”, agregó.

Cabe destacar que el Decreto N° 2039/2008 y la Ordenanza 10.456 establecen que los muñecos no pueden exceder los seis metros de alto, tres de ancho y tres metros de largo, y que su instalación debe contemplar un radio de seguridad de tres veces su altura.

Este año, la Comuna arrancó con el registro de momos durante noviembre, pero tuvo que extender las fechas ante la escasa cantidad de figuras inscritas para la tradicional quema en la noche del 31 de diciembre. La semana próxima tendrá lugar el encuentro formal para asesorar a responsables de los proyectos definitivos.

“Este año se va a notar más que nada en la recaudación, a la hora de recuperarlo en la calle, donde la gente deja una propina por los muñecos, que desde hace años nos van dejando moneditas. La gente ya no puede dejar plata en esto. Y debemos cubrirlo con nuestro bolsillo”, agregó la muñequera.