“La erradicación de la violencia de género es Política de Estado”, escribió en Twitter el año pasado Fernando Ponce, el presidente del Concejo Deliberante de La Plata que fue denunciado por acoso sexual.

La denuncia primero se viralizó vía redes sociales. Annabella Beltrachini, extrabajadora municipal, contó en su Facebook cómo el concejal de Cambiemos, en abril de 2017 –un mes antes de ese tuit– intentó abusar de ella. “No me callo más”, escribió, y relató lo que sucedió cuando Ponce, su jefe, la citó un día a su oficina. “Cuando entré me revolió el celular, se bajó los pantalones y me quiso obligar, agarrándome la cabeza, para que le practique sexo oral”, detalló.

Esta mañana Beltrachini formalizó la denuncia contra Ponce por “coacción contra la libertad y la integridad sexual”, mientras que el edil presentó un escrito en la Justicia para negar la acusación. La presentación quedó radicada ante la Unidad Fiscal Nº 16, a cargo de Juan Cruz Condomí Alcorta.

Hay dos denuncias más de episodios ocurridos también dentro del Palacio Municipal que podrían complicar al “viceintendente”.

Autodenominado “el hombre de Jorge Macri en La Plata”, Ponce se convirtió en una figura clave para el armado de Julio Garro en la ciudad, atrayendo rápidamente a militantes a la Juventud PRO. Ese fue un terreno fértil para el joven abogado que venía trabajando como relacionista público de diversos bares y boliches, lo que le valió, según trascendidos mediáticos, el apodo de “King”.

“Me gusta tanto la noche que al día le pondría un toldo jajaja”, escribió en sus redes, citando al Bambino Veira, el exjugador y DT acusado de violación.

Con King a la cabeza, la JPRO, que comenzó a reunirse en bares y boliches, se trasladó a las calles y a fuerza de timbreos fue ganando consenso. Así, el nombre de Ponce comenzó a sonar fuerte y en 2015 Garro le dio el primer puesto en la lista de concejales, fórmula que resultó electa con el 41% de los votos.

Rápidamente, la fama de prepotente que tenía en sus años de militancia estudiantil quedó expuesta en el Concejo Deliberante. Las chicanas y el destrato hacia el resto de los ediles han sido repudiados, cosechando la primera denuncia por parte de una mujer: su par Victoria Tolosa Paz lo llevó a la Justicia por “maltrato” y “violencia de género” a raíz de las agresiones verbales que recibió dentro del recinto de parte de Ponce. El presidente del cuerpo tuvo entonces que pedirle disculpas públicas.

La segunda llegó meses después. En octubre, Sofía Montirón, también trabajadora municipal, lo denunció a través de Instagram: “Hola Fernando, no sé si te acordás de mí, te hablo recién ahora de todo esto, porque es donde me animé ya que antes no me salía hacerlo. ¿Te acordás cuál era mi lugar de trabajo? Sí, bueno, me gustaba. Lo que no me gustó fue tu trato hacia alguien como yo que podía haber sido tu hija o tu hermana (sic), el trato que tuviste hacia una mujer”.

Según detalló la joven, cuando quiso pedir un cambio de horario, Ponce comenzó a acosarla: “Me insististe a que te diera bola (sic), que era re linda, que estaba re buena. Te pusiste al lado mio y me seguiste insistiendo como hacés con todas las minas que están ahí, que las sometés”.

“En algún momento lo hablé con algunos de los integrantes, a lo que me contestaban ‘sí, no le des bola, es un pelotudo con todas'”, afirmó Montirón sobre el dirigente. “No sos un profesional, sos un pervertido, y nadie dice nada porque no quieren perder el laburo”, agregó la mujer sobre el final, y remató: “Me callé en su momento, pero hoy me animo a hablar”.

Tolosa Paz, Montirón y ahora Beltrachini apuntaron contra Ponce, quien deberá dar explicaciones por este último caso a la Justicia, teniendo como abogado a Marcelo Peña, quien también fue representante del excapellán de la bonaerense, el sacerdote de la Iglesia católica Christian Von Wernich, condenado por delitos de lesa humanidad.