En octubre de 2016, la joven marplatense fue drogada, violada y asesinada, pero la semana pasada, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1, a cargo de los jueces Facundo Gómez Urso, Pablo Viñas y Aldo Carnevale, consideraron que no fue femicidio ni mucho menos abuso. Los acusados Matías Farías y Juan Pablo Offidani fueron condenados, pero por venta de drogas, mientras que Alejandro Maciel resultó absuelto.

El escandaloso fallo puso en cuestión la vida sexual de Lucía Pérez, asegurando que, como tenía relaciones con mayores y “tenía carácter”, no podía haber sido nunca violada. Al mismo tiempo consideraban que Farías no podría haber violado a la joven porque le regaló facturas y una chocolatada, actitudes que no corresponden a las de un femicida. “Todo fue en un marco de normalidad y naturalidad, todo fue perfectamente querido y consentido”, aseguraron los jueces.

Esa sentencia fue repudiada en redes sociales, así como también por organismos de derechos humanos. Al rechazo se le sumó el pronunciamiento de la Organización de Estados Americanos (OEA), que envió una carta a la Corte Suprema de la Nación en la que señaló que para el Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (Mesecvi) los criterios utilizados en el fallo “construyen en la sociedad un mensaje de tolerancia hacia la violencia contra las mujeres y reflejan claros estereotipos de género utilizados para decidir el caso”.

para el Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (Mesecvi), los criterios utilizados en el fallo “construyen en la sociedad un mensaje de tolerancia hacia la violencia contra las mujeres”.

En este marco, mujeres, lesbianas, trans y travestis se movilizaron teniendo como punto de referencia diferentes delegaciones judiciales. En Capital Federal, con la presencia de Marta Montero, la madre de Lucía, la movilización comenzó en Tribunales, paró en el Obelisco con una intervención artística y prosiguió hasta Plaza de Mayo, donde habló Marta Montero, madre de la joven. “Lucía somos todas. Justicia patriarcal es impunidad”, dijo.

“Mi hija fue violada post mortem. La violaron hasta matarla; la drogaron hasta matarla y la siguieron violando. Les tienen que dar diez perpetuas y que no salgan más. Y la terminaron de violar los jueces con la condena que les dieron”, sostuvo Montero.

“Más allá de estos jueces antiguos, que ni saben lo que es la violencia de género. Más allá de que sean unos viejos de mierda, acá hay otra cosa: el narco, el municipio. Investiguen al municipio, a (el intendente) Arroyo, a Mar del Plata”, denunció frente al Cabildo.

En La Plata, en tanto, la marcha partió desde Plaza Moreno y pasó por Tribunales Federales, la Fiscalía, y culminó en Gobernación. “Esta es la respuesta de la justicia patriarcal, que no sólo desconoce el contexto de violencia de género al que sometieron a Lucía Pérez, desconoce el abuso, el femicidio; también parece que nuestras muertes son sólo un daño colateral de las acciones por compra y venta de drogas”, sostuvieron las organizaciones.