La polémica por la construcción del paso bajo nivel del tren Roca en 1 y 32 volvió a tener un nuevo episodio en el recinto del Concejo Deliberante de La Plata, donde los bloques de la oposición exigieron que se exploren “proyectos alternativos” a la inminente puesta en marcha de la obra. La iniciativa ya había sido discutida por asociaciones civiles y de profesionales, que advirtieron sobre un impacto negativo a nivel urbano y patrimonial en la zona.

Las principales críticas arribaron desde el sector de Unidad Ciudadana, FpV y PJ, e incluso la concejal del radicalismo platense Florencia Rollié definió el proyecto como “ilegal” por no haber sido votado por el Concejo, y además lo consideró una decisión tomada “en un escritorio en Capital Federal con desconocimiento absoluto de la ciudad”.

Por ello, los distintos bloques exigieron que se exploren opciones alternativas para el proyecto, cuya puesta en marcha ha sido ya determinada por el Ejecutivo. A su vez, fue requerido por la concejal Lorena Riesgo que Garro presente los detalles de la obra para ser analizados.

“Nosotros creemos que hay que implementar un simulacro, por un lapso que podría ser de un día, para ver qué tipo de impacto generaría la concreción de esta obra. La comunidad no lograría tomar verdadera conciencia de la obra sin tener frente a sí sus consecuencias. Estamos hablando de un costo social y económico muy importante”, dijo a Contexto el arquitecto y docente de la UNLP Gustavo Cremaschi, quien junto a otros profesionales solicitaron que se lleve adelante un simulacro en la zona de 1 y 32, donde se apliquen en tiempo real las condiciones que conllevaría la obra, como es el caso de la mayor frecuencia del tren o el cierre definitivo de pasos peatonales que conectan ambos lados de la vía, entre otros.

“¿Qué va a pasar cuando el comisario de la Sexta tenga que ir hacia el otro lado de calle 1 porque un delito se está cometiendo del lado de los números impares? ¿Cómo va a hacer una ambulancia para ir al Hospital Rossi o el Gutiérrez, o los chicos para cruzar a la Escuela 5 y El Carmen?”, remarcó Cremaschi, quien señaló el aislamiento y el corte abrupto que produciría el paso a nivel como los puntos más preocupantes de la obra.

En esa misma línea se pronunció la concejal del Frente para la Victoria-PJ Lorena Riesgo, quien dijo a Contexto: “Nosotros hemos solicitado un pedido de informe con los detalles y montos de la obra. Entendemos que ya está adjudicada, pero aún así tenemos esperanza de que no avance. Realmente creemos que la ciudad va a quedar partida al medio y no se recuperará nunca más. El intendente tiene que escuchar las voces que sostienen que esto es una locura”.

El proyecto del paso a nivel le fue encargado a la Facultad de Ingeniería local en 2016 y prevé que ambas manos de la 32 pasen soterradas, divididas bajo las vías y la avenida 1. La obra, que estaría terminada en quince meses, también incluye el cierre del cruce por calle 2 y la apertura de calle 4, lo que conformará la arteria de conexión entre Tolosa y Barrio Norte.

Las empresas Eleprint, Electra y OCSA serán las encargadas de las tareas. Entre los negocios del grupo se distinguen desde una hormigonera y una urbanización hasta la franquicia de una cadena de gimnasios.