La Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), asociación que nuclea a pequeños y medianos empresarios de la Argentina, difundió su informe mensual sobre producción industrial pyme, que mostró un fuerte retroceso en el mes de octubre, del 5%, y acumula seis meses consecutivos de caída. En lo que va del año, la baja es de un 1,9%.

Según la encuesta que realiza la CAME, sólo el 18,7% de los empresarios del sector cree que el próximo trimestre se va a ver un repunte, y advierten que sólo operan al 58,6% de su capacidad instalada.

Según datos del INDEC, que releva grandes empresas del sector, la industria utilizó el 61,1% de su capacidad instalada en el mes de septiembre y la producción industrial en ese mismo período tuvo una fuerte contracción del 11,5%. El titular de la asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), Leo Bilanski, explicó a este medio que los pequeños y medianos empresarios casi siempre operan unos diez puntos porcentuales por debajo de lo que difunde el instituto estadístico. Es decir, más abajo incluso del 58,6% difundido por la CAME.

La recesión económica que para 2018 empezó oficialmente en el mes de septiembre, cuando la contracción fue de 5,8% y acumula dos trimestres de caída, la pérdida de poder adquisitivo del salario, el castigado mercado interno y las altísimas tasas de interés son los principales factores de la caída en desgracia de las pymes argentinas.

La política cambiaria de Guido Sandleris al frente del Banco Central es de bandas de flotación con tasas de interés que en octubre superaron el 70%. Esta medida, aplaudida por el Fondo Monetario Internacional, implicó el encarecimiento de cualquier línea de financiamiento a la que pueda acceder una pyme. A modo de ejemplo, el descubierto de cuenta corriente o el descuento de cheques llegó a superar el 120% en algunos bancos.

Para colmo de males, el lunes volvió la fiebre verde impulsada por el desarme de unos 120.000 millones de pesos de Lebac y el dólar se ubicó nuevamente cerca de los 40 pesos. Si bien todavía está alejado de la banda superior de flotación cambiaria, es posible que el Central vuelva a endurecer su política de tasas altas.

“Hacia adelante las expectativas siguen sin repuntar”, dice el informe de la CAME, y señala que “sólo el 18,7% de las empresas consultadas espera que la producción aumente en los próximos tres meses, mientras que 29% cree que continuará cayendo. El resto no sabe o piensa que se mantendrá en los niveles actuales”.

Por otro lado, también consideran que la crisis en la producción industrial pyme se mantendrá, por lo menos hasta mediados del año que viene.

Pocos días atrás, el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina, Guillermo Moretti, había dicho a El Destape Radio que “este es un modelo que no contiene a la mayoría de la sociedad. Si no contiene un modelo industrial seguro, no va a contener a la mayoría de los argentinos”. “Si la sociedad quiere suicidarse, seguirá con este gobierno”, disparó.

También un expresidente de la misma entidad manifestó su desilusión. “Me siento totalmente decepcionado por este gobierno. Social, política, económica, administrativa y judicialmente”, dijo el industrial Héctor Méndez, y agregó: “La gente esperó tres años a ver si algo cambiaba y lo que cambió fue poco y nada. Me afectó patrimonialmente muy mal la crisis”.